El portafolio docente digital proporcionado por la Dirección General de Educación Secundaria (DGES) es una herramienta fundamental en nuestra labor, que nos obliga a registrar y organizar diversos aspectos de nuestra práctica pedagógica permitiendo evidenciar la labor docente. Reconocemos que esta plataforma digital, más allá de un requisito administrativo, posee un enorme potencial para convertirse en un espacio de reflexión activa, análisis crítico y mejora continua de nuestra tarea de enseñanza de la matemática. Además, es una oportunidad para visibilizar, evidenciar y dejar registro de nuestra práctica, aprovechando la variedad de formatos que admite el sistema, lo cual es fundamental para la evaluación de la labor del docente. 

El registro completo, oportuno, fidedigno y coherente del portafolio docente digital es responsabilidad inherente de los profesores a cargo de cada curso, siendo una garantía para la protección de las trayectorias educativas de los estudiantes.

En situaciones donde un curso cuenta con la participación de más de un docente, como es el caso de los profesores titulares (PT) y adjuntos (PA) en ciertos grupos de bachillerato, la responsabilidad de los registros recae en todos los involucrados. Es imprescindible que el PT habilite al PA con acceso de editor en el portafolio, garantizando así la participación y el registro de la labor conjunta en el cumplimiento de las responsabilidades. Asimismo, se debe asegurar que en la sección "Desarrollo" o equivalente, quede constancia clara de los profesores presentes en cada instancia, así como la eventual presencia en el aula de otras personas autorizadas.

Toda acción docente, desde el inicio del curso, debe estar respaldada por una planificación previa y explícita. Es importante que esta planificación sea consignada en el portafolio digital desde el primer día de clases, incluso si se refiere a actividades preparatorias para el curso, tareas de indagación o de carácter propedéutico.

La planificación, lejos de ser un mero trámite administrativo, se erige como un acto de intencionalidad pedagógica por parte del docente. En consonancia con la normativa vigente que ampara la libertad de cátedra, esta intencionalidad se materializa en la capacidad del educador para diseñar propuestas didácticas que respondan de forma flexible y pertinente a las características, necesidades y dificultades específicas de cada grupo de estudiantes. Es a partir de un diagnóstico inicial y de una evaluación procesual continua que el docente ajusta su quehacer, garantizando que cada decisión pedagógica, desde la selección de contenidos hasta las estrategias de enseñanza y evaluación, está orientada a la consecución de aprendizajes significativos y relevantes, promoviendo así un proceso educativo inclusivo y de calidad.

La planificación anual o por períodos más cortos podrá ser incluida en el portafolio en un momento posterior, considerando las pautas y directrices establecidas por la Inspección de Matemática. Además, es crucial comprender que la planificación es un proceso dinámico: es posible y necesario replanificar en cualquier momento que el docente considere oportuno a la luz de las evidencias recabadas. Esto incluye realizar ajustes cuando las evidencias revelan que no se están logrando los aprendizajes esperados por parte de los estudiantes. La coherencia entre la planificación registrada y las orientaciones pedagógicas es fundamental para asegurar la calidad y pertinencia de la enseñanza.

La sección de "Calificaciones" en el portafolio digital es un componente esencial que debe reflejar la coherencia con el proceso de evaluación formativa y sumativa implementado, y con la planificación del curso registrada por el docente. Esto significa que las calificaciones asignadas deben ser el resultado de un seguimiento continuo y diversificado de los aprendizajes y no solo de instancias sumativas aisladas.

Es fundamental que figuren calificaciones en cantidad suficiente en cada período y que estas correspondan a categorías variadas de actividades de evaluación, previamente consignadas y detalladas en la planificación del curso, y posteriormente evidenciadas en la sección “Desarrollo” o equivalente.

Los promedios que se consignen deben ser un resumen fiel de esos procesos de evaluación formativa y sumativa, evidenciando la progresión del estudiante a lo largo del período en sus diversas facetas.

En cuanto a los juicios conceptuales, es importante que estos sigan las pautas acordadas por las Inspecciones de Asignaturas en el acuerdo del 12 de junio de 2023, que enfatiza la evaluación integral y personalizada, extendiendo los conceptos allí vertidos a los planes de EMS con las adecuaciones que eventualmente se requieran. Cada docente debe sintetizar la evaluación del proceso en un juicio conceptual y personalizado, resultado de valorar indicios y evidencias a partir de los instrumentos utilizados, sin perjuicio de la calificación asociada.

Se recomienda que los juicios:

Adicionalmente, se subraya la necesidad de que las pruebas escritas y otras actividades de evaluación significativas queden archivadas, con constancia de ello en la sección correspondiente de la pestaña "Supervisión y Mensajes" del portafolio. Cuando la actividad evaluativa se realice en formato digital, bastará con archivar una copia de la consigna y los resultados de la evaluación.

Finalmente, debe recordarse que las evaluaciones deben contemplar de forma integral diferentes dimensiones de los aprendizajes: conceptual, actitudinal, procedimental y metacognitiva. Asimismo, es esencial que se consideren diferentes formas de comunicación en la evaluación, incluyendo tanto la modalidad escrita como la oral. La posibilidad de formatos digitales para ambas modalidades permite que los estudiantes demuestren sus aprendizajes de diversas maneras y según sus fortalezas.

Estas evaluaciones deben registrarse a través de la pestaña "Evaluar a todo el grupo", ya que constituye la forma más ágil y eficiente de ingresar la información. Este procedimiento permite visualizar el proceso de aprendizaje de todos los estudiantes, incluidos aquellos que no hayan realizado la tarea, y aportar evidencias valiosas que enriquecen la evaluación. Asimismo, brinda la posibilidad de incorporar las herramientas e instrumentos utilizados, fortaleciendo la transparencia y la coherencia del proceso evaluativo.

La sección "Desarrollo" del portafolio digital está destinada a registrar de manera sintética y precisa el desarrollo de cada sesión de clase de matemática. Se aconseja complementar la descripción textual con el agregado de evidencias del trabajo realizado en el aula. Estas pueden incluir, entre otros, los siguientes elementos en cualquier formato compatible:

Asimismo, esta sección ofrece un espacio para que el docente pueda incluir elementos de reflexión personal sobre la clase, análisis de situaciones particulares, desafíos encontrados, logros obtenidos y cualquier otro comentario que considere pertinente para documentar y enriquecer la comprensión de su práctica pedagógica. La inclusión de estas reflexiones es crucial para la mejora continua y la visibilización del proceso de enseñanza.

En el campo "Dictado (sí/no)" de la sección "Desarrollos", el docente deberá indicar si una clase programada inicialmente para el curso ha sido efectivamente impartida o no, consignando la cantidad de horas correspondientes.

Es fundamental registrar como "no dictada" cualquier clase que, según el calendario oficial, debía haberse impartido pero no lo fue por cualquier motivo (ej. ausencia del docente, suspensión de clases). Se debe indicar claramente la cantidad de horas que no se dictaron en esa instancia.

Es de suma importancia aclarar que la participación del docente con su grupo de estudiantes en actividades institucionales que poseen fines pedagógicos claros relacionados con los objetivos del curso (ej. ferias educativas, visitas guiadas, conferencias, talleres específicos, etc.) debe ser registrada como CLASE DICTADA. En estos casos, se consignará el número de horas correspondientes a la duración de dicha actividad, detallando brevemente su propósito pedagógico en la sección correspondiente al desarrollo.

Los feriados o períodos de exámenes establecidos en el calendario oficial no deben registrarse como clases no dictadas, ya que no corresponden a clases programadas originalmente dentro del desarrollo curricular. No obstante, si el docente desea dejar constancia de estos días para una mejor organización y visualización del desarrollo del curso, podrá consignarlos como "clase no dictada" con una carga de 0 horas.

Es importante enfatizar que este registro en el portafolio digital tiene como único propósito acompañar y visibilizar la cantidad de horas-aula efectivamente impartidas a los estudiantes. Bajo ninguna circunstancia este registro debe afectar la actividad computada del docente, ya que cualquier afectación de este tipo debe surgir exclusivamente de la Fórmula 79, documento oficial donde se registran las inasistencias docentes con sus correspondientes causales.

En la planificación docente, resulta importante explicitar la atención a la diversidad y la implementación de ajustes razonables, reconociendo el aula como un espacio intrínsecamente heterogéneo y dinámico. Esta perspectiva implica que el docente anticipe y consigne en la planificación las estrategias, metodologías, recursos, tipos de actividades y agrupamientos que adoptará para responder a la pluralidad de estilos y ritmos de aprendizaje. Asimismo, es fundamental integrar la interdisciplinariedad como herramienta para enriquecer las propuestas. De acuerdo con el "Marco de referencia en educación inclusiva" de la DGES, establecido por la Circular N° 3760 del 17 de febrero de 2025, es crucial garantizar el derecho a la educación inclusiva y reconocer las diversas formas de participación en el aprendizaje. Por lo tanto, la planificación debe detallar la identificación de barreras y la explicitación de los ajustes razonables necesarios para aquellos estudiantes que presenten dificultades para seguir el ritmo general del grupo, asegurando un proceso educativo equitativo y accesible para todos.

Cuando las circunstancias particulares de un estudiante así lo requieran, y con el fin de garantizar su accesibilidad y participación plena en el proceso educativo, el docente deberá implementar ajustes razonables en la planificación de actividades, evaluaciones u otros aspectos relevantes. Es importante que estas acciones sean debidamente registradas en la sección específica del portafolio digital denominada "Ajustes Razonables".

Se entiende por "apoyos y ajustes razonables" a todas aquellas modificaciones y adaptaciones necesarias y adecuadas que no impongan una carga desproporcionada o indebida, y que se implementan para dar respuesta a las necesidades de todos y cada uno de los estudiantes en los centros educativos, garantizando su accesibilidad a la educación.

Ejemplos de ajustes razonables en actividades de aula, enseñanza y evaluación incluyen:

La "razonabilidad" de un ajuste se comprende como el resultado contextual de la interacción entre la relevancia y eficacia de la adaptación, y la meta u objetivo esperado. Este recurso es complementario al derecho a la accesibilidad e implica atender a los requerimientos específicos de la persona y el contexto.

Es importante diferenciar los "apoyos específicos", que son estrategias diseñadas en función de las características funcionales singularizadas del estudiantado en situación de discapacidad o dificultad. Si bien relacionados, los ajustes razonables abarcan un espectro más amplio de adaptaciones para la diversidad en el aula.

En caso de que el docente considere necesario incorporar a un estudiante en la sección “Ajustes razonables”, deberá realizar la solicitud a través del adscripto, del equipo multidisciplinario o del equipo de dirección.

Esta pestaña sirve para documentar y monitorear el progreso de iniciativas pedagógicas que se desarrollan a lo largo de un período extenso, a menudo involucrando múltiples sesiones de clase, etapas diferenciadas, y a veces la colaboración de varios docentes o áreas.

¿Qué tipo de información se registraría en esta sección?

Para enriquecer el registro y dar sustento a los avances documentados, es posible anexar evidencias en diversos formatos. El sistema permite la carga de documentos en PDF y Word, imágenes en formato JPG, así como la inclusión de enlaces externos a videos, repositorios o carpetas compartidas en la nube.