La alergia:
Cada día es mayor el número de personas afectadas por problemas de alergia. Un 20% de la población de nuestro entorno presenta alguna de las formas con que se manifiesta.
Antecedentes familiares:
Diagnóstico y tratamiento:
La exploración física, las pruebas cutáneas y las de laboratorio son los pasos a seguir para establecer un diagnóstico ajustado y poder identificar los alérgenos o sustancias causantes de la alergia y evitar o reducir su exposición.
Las pruebas cutáneas o prick test se pueden practicar a cualquier edad y son sencillas y rápidas de aplicar por profesionales experimentados. 7 días antes de realizarlas el paciente no debe haber tonado fármacos antihistamínicos o antialérgicos.
La prueba se realiza en la cara interna del brazo, donde se aplica una gota de cada alérgeno a estudiar y, posteriormente, con una lanceta de un solo uso, se procede a una punción superficial. Transcurridos quince minutos, puede pasarse a valorar los resultados en función del diámetro de las pápulas que se formen.
Un resultado positivo no confirma por él mismo ser la causa de los síntomas que el paciente padece. Por ello, con los resultados de estas pruebas, se realiza el RAST o prueba sanguínea.
El alérgeno puede ser uno o más alimentos, pólenes, ácaros, o plumas o pelos de animales. Cuando no es posible evitar la exposición al alérgenos, y también si no se consigue el control de los síntomas con fármacos, está indicado el tratamiento mediante vacunas específicas individualizadas para cada paciente.
Recuerde: