31 de Mayo 2021
A escasos días de que acaben las clases empieza a notarse la tensión de los exámenes finales. Las personas que durante el semestre se mantuvieron saludables empiezan a ser víctimas de los estragos del semestre y muchos de nosotros empezamos a contar el tiempo que falta para el primer final. En este proceso empezamos a maquinar ideas como:
Si hubiera preparado mejor mi primer examen seguro ya no tendría tanta presión para el final
Si me hubiera quedado en mi casa en vez de ir a Tulum seguro tendría ganas de estudiar y no seguiría crudo.
Si hubiera leído para esa clase hoy no estaría pensando quien es el más barco para el siguiente semestre.
Si me hubiera despertado temprano para llegar a tiempo a mis clases esos maravillosos puntos de participación hoy no serian causa de mi sufrimiento.
Si hubiera cancelado mi prueba gratis de Disney+ a tiempo, no tendría que haber empeñado mi teléfono para pagar los recargos.
Si no me hubiera dado de baja no estaría desesperado por ver qué meto en verano.
Si hubiera pasado los remediales en los primeros intentos hoy podría llevar más de dos materias.
Si no hubiera reprobado tantas materias no tendría que estar rogando para que San Garza se apiade de mi alma.
Si hubiera estudiado en vez de leer El Rayo, a mi vida le faltaría algo.