18 de Febrero del 2022
No encuentra la inspiración y no sabe dónde empezar, se siente solo, sin apoyo y busca en sus adentros algo que decir, pero no hay nada. Busca en lo más profundo de su ser algo que contar. Parece un extraño para él mismo, no se conoce, es como si estuviera muerto. Al escuchar en lo más silencioso de su cuarto, su corazón se da cuenta que se está dejando llevar por un mundo de perdidos.
Camina por los recuerdos de su pasado para recordar cómo es sentirse con vida, busca las emociones que tenía cuando estaba enamorado. Lleno de energía salía a buscarla, esperando que el paso del día fuera más lento que el anterior, porque cuando estaban juntos, no había nada más que velocidad. Disfrutas y sabes que se va a terminar, pero no quieres darle un final a esa historia. Aprovechaba cada momento para hacerla feliz, estaba tan presente que su vida pasó a segundo plano, sin saber que la idea de ella iba completamente en contra.
Soñando despierto, idealizando los defectos y falta de compatibilidad, se dice a sí mismo que es el lugar a donde pertenece, sin darse cuenta que cada minuto está camino a su autodestrucción. Nada va a su favor, mucho menos el sentimiento explosivo y placentero de una atracción emocional.
La cicatriz que tiene, ni siquiera cuenta una buena historia, porque lo que tanto idealizó terminó por ser lo que menos le gustaba. Recordar duele, duele darse cuenta que ese amor nunca duraría para toda la vida.