14 de Marzo del 2022
“El sol sale en Coapa”.
Esa fue la manera en la que el América presentó a Santiago Solari a principios del año pasado, llegando como la antítesis de un caótico y explosivo Miguel Herrera, que dejó el banquillo azulcrema tras una desastrosa eliminación de la Concachampions.
La llegada del técnico argentino dividió opiniones. Su única aventura previa había sido al frente del Real Madrid y había finalizado de forma decepcionante. Esto hizo que algunos lo descalificaran por su falta de méritos. La contraparte alegaba que su experiencia al frente de los merengues llevaría al América al siguiente nivel.
Tras poco más de un año de proceso, Solari demostró no solo ser un técnico inexperto sino que también le quedó enorme la responsabilidad de llevar a las Águilas a donde pertenece. Para muestra, los 3 pecados del argentino al frente del conjunto azulcrema:
Su propuesta futbolística
Su equipo nunca mostró argumentos sólidos en ataque, ya que la mayoría de su cosecha goleadora no podría entenderse sin dos factores fundamentales: el balón parado y los errores del rival. Sólo en contadas ocasiones su ofensiva logró conectarse para anotar y eso tiene una explicación. Solari manejaba un estilo de juego muy pragmático y defensivo, buscando ganar siempre por la mínima diferencia al anotar y después tirar el camión atrás. Antifutbol.
Por otro lado, un mediocampo tan completo integrado por Pedro Aquino, Richard Sánchez y Álvaro Fidalgo nunca pudo explotar su potencial bajo las órdenes del técnico argentino. Siendo la visión de campo, el toque y la movilidad sus mayores virtudes respectivamente, apenas pudieron complementarse para aportar al equipo lo que se esperaba de ellos.
Falta de experiencia en momentos de tensión
Santiago Solari tomó las riendas del América siendo esta apenas su segunda experiencia en los banquillos de primera división, además de desconocer el entorno del fútbol mexicano, lo cual le pasó factura. Momentos como la liguilla, la final de la Concachampions o el arranque del Clausura 2022 dejaron claro que a Solari le hace falta mucho roce a nivel absoluto.
La eliminación contra Pachuca y Pumas fueron la prueba de que a Solari le cuesta modificar en lo táctico y que su clásico dibujo 4-3-3 no es negociable.
La final de Concachampions contra Monterrey, además de significar un ridículo nacional, confirmó que su estilo de juego no es el indicado para ser campeón, ya que el conjunto regiomontano con muy poco logró maniatar al mediocampo del América y cortar sus líneas de ataque. Consecuentemente, vimos una versión muy pobre del equipo azulcrema sin identidad o la garra que le caracteriza.
Y por último, su atropellado arranque en el Clausura 2022. Solari descargó la presión apenas en la jornada 1 tras una polémica arbitral. Aquel fue el inicio de una serie de fracasos en el torneo, coleccionando derrotas contra Atlas, San Luis, Mazatlán y Pachuca. Los resultados negativos de ninguna manera fueron una coincidencia, sino una constante debido a la poca intensidad en la presión, falta de actitud, descuidos defensivos y poca creatividad en ataque. Ante esto, Solari jamás modificó su esquema, apostó por los mismos jugadores con bajo rendimiento y sus cambios durante el partido fueron tardíos e inexplicables.
Relación desgastada con la afición
La relación de Solari con la afición parecía estable hasta octubre del año pasado, cuando perdió la Concachampions. Fue ahí cuando la relación comenzó a desgastarse y que la suerte dejó de acompañar al estratega, llegando a sumar 4 meses sin ganar en casa, gestarse la salida de Sebastián Córdova y ubicarse en la última posición de la tabla general con 6 puntos de 24 posibles. Si a esto se le suma la falta de autocrítica por parte del argentino, la situación se agravó rápidamente.
Solari se ha ido pero parece que el técnico argentino sólo era un síntoma y en Coapa permanece la verdadera enfermedad que es la inacción ante la adversidad, y la poca autocrítica que ha caracterizado la gestión de Santiago Baños en América.
Ahora el conjunto azulcrema contará con un cuerpo técnico interino encabezado por Fernando Ortiz mientras que se coteja una baraja de técnicos con nombres como Robert Dante Siboldi, Juan Carlos Osorio y Nicolás Larcamón.