La película se rodó enteramente a 60 cuadros por segundo (59.94 fps) porque la alta velocidad permite:
EL director y editor Kike Molina nos cuenta: "En Costa Rica existe una creencia generalizada de que para obtener la mejor calidad y un "look cinematográfico" hay que grabar en 24 fps y que se graba en 60 fps únicamente cámaras lentas. Para mí grabar en 24 pudiendo grabar en 60 es como no usar el máximo de resolución que ofrece una cámara, adrede. El material grabado "a 60" tiene mejor definición y se convierte fácilmente sea a cine (24 fps) o NTSC (29.97). Matemáticamente hablando 29.97 es la mitad exacta de 59.94 y por otra parte 24 y 60 son ambos múltiplos de 12, esto desde mi punto de vista facilita la conversión. Se realizaron pruebas de sincronía de audio (con la grabadora ajustada a 29.97 fps y la cámara grabando a 59.94) y se comprobó que no había problema de sincro (al ser colocado el material en Adobe Premier). Incluso durante una reunión técnica utilizamos la herramienta "Plural eyes" con éxito para sincronizar automáticamente audio y video de fuente mixta".