De todas las aves extinguidas, probablemente la más famoso es el Dodo, Raphus cucullatus, nativo de la isla Mauricius en el Océano Índico. El Dodo se extinguió en 1681, unos 100 años después de que lo descubrieran los europeos. Durante muchos años la misma existencia del dodo fue puesta en duda por muchos científicos. A través de los relatos de viajeros se fueron conociendo muchasespecies animales en esa época. Los europeos recorrían los mares en busca de mercancías, desde especias y té de las Indias Orientales hasta pieles de foca, maderas preciosas y esclavos.
En muchos casos al llegar a islas lejanas sus especies silvestres se cosechaban como alimento y se abandonaban animales domésticos para disponer de provisiones en futuros viajes. Los animales domésticos generalmente se reproducían y desbordaban las islas en menos de 50 años. Los cerdos se alimentaban de raíces en los bosques, las vacas sobrepastoreaban, las cabras comían de todo y entre todos crearon un desastre ambiental. A veces también llevaban perros que resultaban destructivos depredando aves no voladoras y tortugas.
Primero llegaron a Mauricius marinos portugueses, a principios del 1500 y hallaron la isla deshabitada. Llevaron y abandonaron allí cerdos y macacos. En 1598 los dodos eran aún abundantes cuando llegaron los daneses a aprovisionar sus navíos. Los enormes dodos pesaban unos 25 kilos, estaban cubiertos de plumones grises y poseían unas minúsculas alitas inútiles para volar por lo que fueron fácilmente cazados como alimento. En poco tiempo desaparecieron.
En el buche del dodo, los marinos que lo cazaban encontraron guijarros cuya utilidad sólo se comprendió 300 años más tarde.
En 1973 un ornitólogo norteamericano se dió cuenta de que sólo quedaban 13 ejemplares viejos, de más de 300 años de un hermoso árbol de la isla llamado Calvaria major.
Todos los años producían semillas aparentemente fértiles pero ninguna germinaba ni en condiciones controladas. Como no se hallaron en la isla árboles jóvenes se llegó a la conclusión de que no germinaban más semillas desde que se extinguió el dodo. La explicación de lo que causó esto es la siguiente: el dodo estaba especializado en alimentarse de las semillas del árbol Calvaria major y los guijarros de su buche pudieron haber sido útiles para erosionar la gruesa cubierta que recubre estas semillas. Se sabe tan poco de las relaciones ecológicas entre animales y plantas que probablemente ya se han destruido miles de ejemplos de posible coevolución. Una especie que se extingue puede condenar también a otra a la desaparición.
Cuando hablamos de la evolución de los seres vivos no podemos dejar de pensar en los caminos que dieron origen a nuestra especie. Te propongo que observes la siguiente infografía que resume algunos cambios en los antepasados del homo sapiens y luego respondas las preguntas: