HERMANO ANTONIO MARÍA
NARCISO ANTONIO DE JESÚS LOZANO BERNAL
*29 de octubre de 1901 +31 de enero de 1972
Introducción:
La figura del Hermano Antonio María Lozano es especialmente relevante en la Historia de La Salle en México ya que, entre los Hermanos mexicanos, fue progresivamente posicionándose como líder. Seguramente era ya uno de los mayores entre ellos en los años difíciles de 1934 a 1942. De ideas brillantes y singulares como la creación y la promoción de los "grupos" clandestinos durante la educación socialista y uno de los que pusieron las bases para la fundación de una rama femenina de La Salle.
Supo exponer oportunamente, por medio de carta al Hermano Asistente Nivard Joseph, su desacuerdo y su oposición valiente al exilio de los Hermanos mexicanos jóvenes a las Antillas, decretada por el Hermano Visitador Dosas Lucien.
La personalidad del Hermano Antonio era atrayente, aunque polémica para algunos. Fue un fiel hijo de La Salle, un coherente y noble Hermano enamorado de su vocación de Religioso al servicio de sus Hermanos y de la educación. El Hermano Antonio fue el primer Hermano mexicano como formador, como director, como promotor vocacional, como Visitador, como Hermano Delegado al Capítulo General y como Asistente del Superior General.
En él se reconocía al educador sabio, prudente, poseedor de una memoria extraordinaria, de presencia amable y cortés, dotado del don mando, hombre probo, preciso, exacto, religioso entregado, generoso y fiel. No obstante haber sido el primero en varios aspectos de la vida del Distrito, para él lo primero y el primero era Dios, el cumplimiento de sus deberes de Religioso por medio de la regularidad y del cumplimiento de la Regla del Instituto.
Hombre de oración, enamorado del método de La Salle, congruente con las prácticas religiosas del Instituto, vivía a plenitud la tradición del Instituto, y buscaba que las nuevas generaciones se enamoraran de ellas, como camino de santidad.
La atención del Hermano Antonio a sus Hermanos era notable, recordaba sus nombres y sus hechos de vida, amablemente se hacía presente en fechas importantes para los Hermanos, pero, así como era amable, sincero, y atento, exigía congruencia entre lo que estos decían ser y lo que, para él era muy importante, que el Hermano fuera realmente el Hermano soñado y deseado por el Señor de La Salle. El Centro del Instituto publicó poco sobre el Hermano Antonio con motivo de su fallecimiento.
Tiempo después, los Hermanos Agustín Mendoza y Bernardo Grousset, con amor y delicadeza, sirviéndose de escritos del Hermano Luis Lozano, hermano carnal del Hermano Antonio, trazaron el perfil de este gran Hermano y redactaron su biografía que es la base de la presente. Solo se han agregado algunos párrafos para completar la presentación de su vida y de su acción en los Distritos de México.
SU CIUDAD NATAL Y SUS PRIMEROS AÑOS:
ZACATECAS LA SEÑORIAL
Es la señorial Zacatecas auténtica joya colonial y su armonía arquitectónica la coloca entre las más importantes y atractivas del país. El mismo Felipe II rey de España por cédula real le concedió en 1588, tanto el título de "Muy Noble y Leal Ciudad de Zacatecas", con su Escudo de Armas. En él aparecen las figuras de los cuatro fundadores 'debajo de los cuales se lee "LABOR VINCIT OMNIA". La peña grande central representa al cerro de la Bufa y esta sirve de fondo a la imagen de Nuestra Señora por haber sido descubierto aquel cerro y peñasco precisamente el día de su glorioso nacimiento. Debajo de la imagen, el blasón coronado de Felipe II, obsérvense además en el escudo, el Sol y la Luna y, formando marco cinco arcos y sus respectivos manojos de flechas.
El típico urbanismo de la ciudad, supeditado a la orografía propia de la región y sujetándose así a las sinuosidades mismas de la topografía, crea calles en desnivel de líneas ondulantes y quebradas; originando así callejones y rincones de mágico encanto. En agreste colocación surgen pues conventos, templos y edificios que crean un maravilloso paisaje al pie de cerros de ásperas crestas.
Su Catedral, tipo representativo del barroco mexicano, construida de 1730 a 1760 por ignorado arquitecto, ¡constituye un polo atractivo de la urbe. La fachada principal, magnífico retablo de cantera rosa, ofrece tres cuerpos y un remate artístico que en relieve representa al Padre Eterno. Esta fachada, homenaje a la Eucaristía, constituye un verdadero poema de piedra. En el centro del segundo cuerpo es de observarse magnífico y redondo ventanal cuyo admirable marco antojase estupenda corona de cantera magistralmente labrada y que remata en su parte superior en airoso y bellísimo ostensorio al que sirve de pie un ángel atlante. Son las enhiestras y bellísimas torres de Catedral elemento característico e inconfundible del paisaje zacatecano. Se componen de dos cuerpos y un remate, en cada una de ellas, abrense 16 campanillas; la elegancia de estas torres completa la belleza típica del templo. Cada remate va coronado por graciosas linternillas al igual que la cúpula.(Juan de Tolosa, Diego de Ibarra, Baltazar Bañuelos, Cristóbal de Oñate).
No cabe duda de que la vida moderna ha invadido también a Zacatecas. Se ofrece en ella al turista un viaje único de la Bufa al Cerro del Grillo: recorren de un lado a otros por el aire en funicular y luego de inmediato penetrar en las galerías subterráneas de una mina. Sí, da gusto viajar a bordo de los modernos vehículos funiculares fabricados en Suiza y así desde la altura de 80 metros, contemplar la ciudad, encontrándose con ángulos nuevos, resulta una vista a "ojo de pájaro" inolvidable. La travesía es de unos 600 metros desde la Bufa hasta la mina "El Edén" en el cerro del Grillo; viaje tranquilo, silencioso y muy agradable hasta la boca misma de la mina...
Ofreciendo al viajero túneles, "tiros," galerías, y socavones que le permiten conocer realmente lo que es una mina y esto a bordo de un trenecito, escuchando las sencillas explicaciones del minero. Entre las galerías abrense pozos verticales - 4 los tiros- y se va recorriendo así un laberinto que llega a sumar decenas de kilómetros, aseguran que bajo la ciudad hay unos 200 km de túneles... hace 600 años que se extraen mineral de aquí. Con ese caminar en el mundo de los minerales se encariña uno con esas piedritas y como es natural, se llega al final a la tienda de 4 recuerdos donde se pueden conseguir bellísima ágatas, refulgentes metales: cuarzo 4 y pirita.
He allí Zacatecas, la cuna del Hermano Antonio María en quien reconocemos también la afición por las "piedritas..." sólo que las buscadas por él fueron 4 esencialmente vocaciones religiosas.
LA INFANCIA.
En el seno de cristiana familia y según su Acta de Bautismo del 5 de noviembre de 1901, hizo su aparición en este mundo el 29 de octubre de 1901 a la una de la mañana recibiendo en el Bautismo el nombre de NARCISO ANTONIO DE JESÚS.
Oportuno es recordar que en 1936 el mismo Hermano Antonio escribirá: "Para presentarse en el templo, según la costumbre cristiana-40 días — después del nacimiento, mamá no pudo realizarlo sino el 12 de diciembre; así lo he visto en un 4 libro encuadernado con tela roja. Así pues, Nuestra Dulce Madre, se dignó desde 4 entonces, acogerme bajo su protección". Principiaba así las providenciales incidencias Mariales cuya repetición irá marcando el Hermano Antonio a lo largo de su vida.
Exquisita debió ser la educación familiar, ya que cualquier asomo, no ya de vulgaridad, sino de mera descortesía, calaba en muy hondo en el Hermano Antonio María, modelo siempre de fina y sencilla caballerosidad a quienes tenía mayor confianza solía dirigir oportunas y atinadas observaciones a este respecto y sus indicaciones resultaban altamente formativas.
Dócil y obediente aparece ya a los cinco años, en el recuerdo de su hermana religiosa teresiana, quien señala que a esa edad asistía Toñito a la clase de párvulos en la escuela de Sagrado Corazón. La religiosa encargada de los pequeños subrayó sus nacientes cualidades al decir a la mamá: "Toño es un niño muy dócil y obediente".
No había cumplido aún los ocho años, cuando pidió a su mamá mandar hacer un altarcito que él mismo cubrió de papel tapiz. El mes de mayo lo celebra con gran fervor arreglando el altar con flores y velitas e invitaba a sus hermanos y amigos a rezar el rosario en un pequeño cuarto que su mamá le había cedido.
Sus papás, de sólida tradición cristiana, nunca dejaban la misa y la comunión diaria. Don Antonio, su padre, siempre que llegaba a la casa, lo primero que hacía, después de descubrirse, acudía a besar los pies de un Santo Cristo, que se encontraba en la sala, no sin haberlo saludado antes en voz alta con estas palabras: ¡Bendito seas Dios mío, Bendito seas! Doña Rosa su madre, acostumbraba dedicar por las tardes razonable tiempo a la lectura de temas espirituales.
Su hermano mayor, José Refugio, iba a casarse... todo estaba listo... cuando Dios Nuestro Señor lo llamó de este mundo. En cuanto a José Guadalupe el segundo de la familia sí contrajo matrimonio. Dios lo bendijo con tres hijos de los cuales la mayor ingresó con la RR. Madres del Verbo Encarnado.
Entre tanto, el 6 de abril de 1908, abría sus puertas en Zacatecas el "Instituto Científico de San José". Seis Hermanos Lasallistas y 46 alumnos bajo la dirección del Hermano Adrien Marie Astruc y Adolphe François Gilles, director e inspector respectivamente. Pronto ingresó nuestro Hermano Antonio en las clases de Primaria. Con cuánta satisfacción recordaba gracias a su extraordinaria memoria, los variados acontecimientos de la vida escolar: solemnidades religiosas, celebraciones académicas, paseos organizados por el Hermano Director, incidentes pintorescos en las aulas, etc... Perteneció a la Congregación del Sagrado Corazón y el testimonio de auténtica y fervorosa vida religiosa ofrecido por la comunidad hizo sin duda germinar la simiente vocacional.
A este propósito, en sus apuntes personales de 1962 leemos: "Jueves santo de 1913 y el Hermano profesor había aconsejado a los alumnos que rezaran para que el Señor les diera a conocer su vocación: Toño tenía 12 años y así lo hizo. Después refirió a mamá que había visto en sueños a San Juan Bautista de La Salle que le llamaba para que se fuera con los Hermanos. Desde ese momento su vocación estuvo decidida.
Ahora bien, fue 1914 un año de fechas memorable en la vida del Hermano Antonio y también en el país. Andaba pues en los 12 años. El 13 de febrero 1964 escribí textualmente desde Roma a sus hermanos:
"Hoy, 13 de febrero de 1964, es el 6- aniversario del nacimiento de papá QEPD, y el cincuentenario de la entronización DEL SAGRADO CORAZÓN en nuestra casa paterna. Efectivamente papá y mamá querían desde hace tiempo que fuera entronizado el Sagrado Corazón en la casa y se escogió el 13 de febrero cumpleaños de papá, para llevar a cabo tan fausta ceremonia. Proveyéndose diligentemente de un gran cromo del Sagrado Corazón con su marco; se hicieron los preparativos del caso, asistieron tía Juanita, Agustín, Joaquín, tía Lola y dos o tres personas más. Se levantó un modesto altar, adornado con flores y luces en la sala. Fue especialmente invitado el Señor cura Soto, muy amigo de papá. De la parroquia cercana se consiguió prestado un armonio. Una señorita amiga de Rosita, la mamá fue la encargada de cantar en la ceremonia. A eso de las 6 de la tarde, arrodillados ante la sagrada imagen, escuchamos algunas palabras sobre el significado de dicha ceremonia seguida de la lectura del Acto de Entronización pronunciado por el sacerdote que presidía e iba repitiendo todos frase por frase; y se rezaron las oraciones rituales. Después de ceremonia unos pastelillos y una copita de un buen vino contribuyeron a subrayar la sencilla fiestecita mientas se hacían los comentarios del caso.
Dejo dicho, el Señor Cura estuvo en casa aquella tarde memorable y los subrayo pues recuerd que conversando, dicho señor Sacerdote con papá y mamá después de la ceremonia, se le ocurrió decir entre otras cosas alusivas a la entronización: EL SAGRADO CORAZÓN LES VA A PEDIR UN SACRIFICIO... y recuerdo que mamá dijo enseguida; "Me toca a mi..."
"Yo, muchacho de doce años, espectador mudo, me quedé con la idea que el Sagrado Corazón de Jesús se quería llevar a alguien... pero, aunque ese año debía entrar yo al Noviciado Menor de San Borja, no se me ocurrió que fuese yo. Mamá en cambio, como dos meses y una semana después, el lunes 20 de abril, se la llevaba el Sagrado Corazón de modo improviso..."
"Ese día después de comer, papá y mamá se quedaron juntos conversando solos un rato en la sala. Durante aquella conversación, mamá hizo notar a papá que la preparación a la Sagrada Comunión de ese día, que solían hacer en el librito "Chispitas de amor" escrito por la Señora Conchita Armida, que le había impresionado, porque llevaba como título "Chispitas de Amor", este detalle recuerdo haberlo oído de papá en varias ocasione aún varios años después. Se despidieron a las 3 p.m.... y a las 4 y cuarto la criada corría a la tienda a avisar que "Mamá acababa de caer muerta ante la estatua del Señor San José" "El Sagrado Corazón se acababa de llevar la víctima por Él escogida el 13 de febrero anterior"
Con todo cariño les dedicó estas líneas y les envío mi más cariñoso abrazo.
Hno. Antonio María.
LA FAMILIA LASALLISTA,
Gran importancia concedía el Hermano Antonio a su ingreso al Noviciado Menor de San Borja entre las fechas que acostumbraba a celebrar. Anota pues con precisión: "El 21 de mayo de 1914 tuve la dicha de abandonar Zacatecas; era la fiesta de la Ascensión del Señor. Acompañado de mi muy amado director Adrien Astruc llegamos a México al día siguiente 22 de mayo hacía el mediodía. El Hermano Visitador Niceas Bertin y el Hermano Nizier Theodore, mi profesor el año anterior, nos esperaban en la Estación Colonia. Almorzamos en la comunidad de San Juan Bautista de La Salle, calle de Santa María la Rivera. Por la tarde el Hermano Adrien Marie quiso llevarnos a mi compañero y a mí a la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe. Me consagré de nuevo a esta dulcísima Madre; a ella correspondía mi primera visita en México como había recibido mi última visita en Zacatecas. Entregué limosna al Padre sacristán para que ofrecieran misas por el eterno descanso de mi querida mamá...Hacía apenas un mes que había fallecido.
El sesgo persecutorio que tomaba la revolución obligó a una primera expatriación de los grupos de formación. Por otra parte, el 24 de junio de 1914 fallecieron fusilados, precisamente en la Bufa, Zacatecas, los Hermanos Adrien Marie, Adolphe François y el Pbro. Pascual Vega, capellán del Colegio. Fue precisamente el papá del Hermano Antonio quien rescató los cuerpos de las víctimas y les dio cristiana sepultura.
El 15 de agosto, fiesta de la Asunción, después de cantar la solemne Misa en honor de la Virgen salían los novicios menores de San Borja hacia Veracruz donde permanecerían varios días pues no había por el momento barco que los trasladara a Cuba, debido a la declaración de la Primera Guerra Mundial. Finalmente, el Monserrat zarpó de Veracruz hacia La Habana. Llegaron los fugitivos el 30 y fueron recibidos por el Hermano Visitador Camille André. Hospedados provisionalmente en “Trastornada". Él al oír esto, hacía actos de amor y conformidad con la voluntad divina y decía a Jesús y María: "Ahora que tengo bien la cabeza quiero deciros que os amo y os amaré hasta la muerte". Pocos días después un Hermano que tenía una internado de los Padres Escolapios en Guanabacoa continuaron su peregrinación hasta quedar establecidos en la población de San Diego de los Baños, el 1 de septiembre de 1914.
Antonio María Lozano, HH Agée Joseph, Gustave Felix, Agathange Henry y Jesús Oviedo en primera y de pie: X X HH. Benildo Justino, Bernardo y José Valenzuela.
Un contemporáneo recuerda las molestias ocasionadas por el calor ya que las construcciones eran improvisadas y carecían de medios que aligerasen las altas temperaturas. El mismo testigo señala que el joven Lozano trabajó empeñosamente cuando se trató de cavar un pozo que suministrara el agua necesaria hasta que habiendo pisado los clavos que sobresalían de una tabla, tuvo que suspender la faena pues las heridas se infectaron.
En marzo de 1916 regresaban a México para reabrir el Noviciado Menor el Hermano Gustavo Félix, el joven Antonio Lozano y Alfonso Valdés. Poco tiempo después, el 24 de junio de 1916 sufrió la comunidad un serio accidente en el camino entre México y San Ángel — entonces fuera de la ciudad- cerca de una finca que poseían los Hermanos Maristas. Uno de los novicios menores falleció y nuestro futuro Hermano quedó seriamente herido en la cabeza. Inconsciente, fue trasladado al hospital de la Cruz Roja, ubicado entonces en la calle Madero, casi enfrente al templo de San Felipe de Jesús. Como se temía por su vida, se alerta a la familia. La reacción del papá manifestó la reciedumbre de su fe; acude a la cabecera del herido, pero, acompañado de otro de sus hijos- Tomás- para que reemplazara al que probablemente fallecería. No fue así, gracias a Dios, pero otra nueva vocación entró en nuestro Instituto.
Precioso resulta aquí el recuerdo de su hermana religiosa: "Cuando salió del sanatorio me escribió y me decía que, aunque no podía dar señales de vida, oía y se daba cuenta de lo que pasaba cerca de él. Oyó que hablaban de los funerales y del entierro de su compañero y que el médico decía a los Hermanos: "Si este jovencito vuelve en sí no quedará bien del cerebro, su mente estará algo atrofiada”.
La reliquia de la entonces Sor Teresita del Niño Jesús se la colocó sobre la cabeza y Toño pudo dar señales de vida.
Desde el Noviciado Menor, el Hermano Antonio adquirió el hábito de anotar- y a veces en francés- circunstancias concretas de su vida, acompañadas de reflexiones muy personales. Gracias a tales apuntes sabemos, por ejemplo, que el día de su llegada al Noviciado Menor fue lluvioso, que él se inició en el estudio del violín y que debió de carecer de habilidad para los juegos.
Al pasar al Noviciado, los Postulantes de 1914, el Hermano Gustavo Félix fue designado director del mismo y posteriormente del Escolasticado. El Hermano Antonio agradecerá, ya en 1919 la benéfica influencia de quien intervino directamente en toda su formación inicial. Es muy natural que insista en sus apuntes personales del 27 de octubre de 1917, vísperas del Patrocinio de la Santísima Virgen. Inicia su noviciado. Cada año celebrará ese día privilegiado.
PROFESOR Y EDUCADOR:
En testimonio póstumo se lee: "Su Escolasticado tuvo que ser muy somero ya que eran tiempos inhóspitos y se formó en la docencia en los colegios del Zacatito y en La Salle teniendo un apostolado fecundo"
1934-1935 Sentados: Hnos. Adrién Gibert, Doas Lucien, Nivard Joseph Asistente, Netelmo y Mercier. 2da. fila de pie: HH. Juan Fromental, Oviedo, Antonio María Lozano, Alvarez, Salvador Pérez, I. Flores, R. Chaurad, A. guerra, Alfonso Huerta. 3era fil de pñie: Andrés Careaga, Aniceto Villalba, Gabriel Caballero, Paul Ayel, Rafael Garcés, Benito Massard, Ignacio Tapia, Antonio Ruiz y Pierre Volette.
Prácticamente inicia su labor docente en Colegio de La Salle de la Ciudad de México; calle Belisario Domínguez 5, el 22 de febrero de 1920 desempeñando entonces la titularidad en diferentes grupos de Primaria y además fue designado para animar las celebraciones Eucarísticas a las que asistían los alumnos en la capilla del colegio. Según testimonios de quienes convivieron con él en ese período, son características propias: su fidelidad en el cumplimiento de sus deberes religiosos y profesionales, su abnegación para contribuir al bienestar de la comunidad y su preocupación para discernir y cultivar buenas vocaciones para el Instituto.
UN HERMANO
Una de las anotaciones señala: "Tuve el privilegio de vivir unos 10 años con el Hermano Antonio María en el colegio de México a partir de 1923. Desde el principio y en aquél entonces en que se iniciaba en su juventud religiosa me produjo la impresión de un religioso cumplido. Todos los ejercicios de piedad realizados con gran cuidado. Fidelidad a todos los puntos y reglas sin la menor falla, gran apego al Instituto y al Santo Fundador a quien tributaba un culto especial. Dignas eran las relaciones con sus hermanos, pero sencillas y afables, dispuesto siempre a presar servicio. Educador cristiano, conservaba siempre un vivo sentido de la misión y dedicaba el mayor cuidado a la formación cristiana de sus alumnos procurando siempre mostrarse como un excelente profesor. He aquí en resumen lo que pienso de este excelente compañero que se dignaba honrarme con su amistad."
Sostenido y estimulado por el excelente espíritu comunitario, llegó a la Profesión Perpetua para sellar pública y oficialmente su definitiva consagración al Instituto: "Tuve la dicha de pronunciar mi Profesión Perpetua el 9 de enero de1927 en plena persecución religiosa frente a un altar de circunstancia en que tras el Santísimo se encontraba expuesto un cuadro de Nuestra Señora de Guadalupe... Ella se dignó pues recibir mi consagración definitiva para presentarla a su divino Hijo" (Notas personales del Hermano Antonio 1936).
A partir de enero de 1928, lo encontramos como profesor en el Noviciado Me, r de Tacubaya, la inolvidable calle de Observatorio 80, recientemente organizado el virtuoso Hermano Emilio. "Heme aquí nuevamente en el Noviciado Menor como profesor, educador de futuros educadores, y apóstol entre futuros apóstoles. ¡Qué responsabilidad!" escribió el 22 de marzo de 1928 al rememorar el décimo cuarto aniversario de su ingreso a San Borja.
HERMANOS QUE ESTABAN EN MÉXICO DURANTE LA VISITA DEL HERMANO NIVARD JOSEPH ASISTENTE, LOS HERMANOS LOZANO PRIMERA FILA EXTREMO DERECHO, HH. ANTONIO Y LUIS
Una remembranza de este período de Noviciado Menor anota lo siguiente: "lo recuerdo como un educador entusiasta que siempre se le veía muy interesado por cada uno de los novicios menores; en los paseos, alegre, conversador, hablándonos de las vidas de los Hermanos. Íbamos a Chapultepec, se formaban equipos de futbol, el Hermano Antonio era de un equipo y el Hermano Alberto Agustín, Salvador Cárabez (Fallecido en 1947 en el Cristóbal Colón), jugaba en el equipo contrario. ¡Cómo gustaba ver a los dos Hermanos que jugaban con mucho entusiasmo, le entraban fuerte y eso nos animaba a jugar con muchas ganas! En las fiestas ayudaban a que saliera todo bien. Recuerdo que tenía bastantes poesías, muchas de ellas en honor de la Santísima Virgen y nos las daba a recitar."
Dada la situación que prevalecía en México de persecución religiosa; juzgaron los Superiores oportuno trasladar el Noviciado Menor de Tacubaya a La Habana y reforzar el que se hallaba en la finca de Guatao. Para acompañar a los jóvenes mexicanos fue designado como acompañante el Hermano Antonio María: partieron pues los viajeros el 12 de diciembre 28 rumbo a La Habana. Debía nuestro Hermano además permanecer en la Perla de las Antillas en calidad de profesor del Escolasticado. Así se realizó. Pero el 27 de abril inapropiadamente regresó a Tacubaya, México, debido a que el clima le resultó seriamente dañino para su salud. ¡Qué distintos eran los planes de la Providencia! Iba a iniciarse otra etapa en la vida del Hermano Antonio.
PROMOTOR VOCACONAL.
El venerado Hermano Nymphas Emile salió de Tacubaya el 28 de julio de 1929 para realizar una de sus giras en busca de almas deseosas de consagrarse al Señor y a nuestro Instituto. El itinerario, preciso como siempre; pero las acostumbradas noticias informativas enviadas diariamente bruscamente se interrumpieron el 6 de agosto desde Morelia, Michoacán. Tan inusitado silencio preocupó hondamente a los Superiores. Finalmente, dos Hermanos hicieron las etapas marcadas por el Hermano Emilio: Salvatierra, Morelia, Pátzcuaro, recabando prudentes informes con las familias visitadas. Finalmente lograron, iOh, ¡dolor! Localizar nada menos que el cadáver en las cercanías de Tacámbaro, Michoacán: Había sido asesinado. Como consecuencia de tal acontecimiento el 14 de septiembre del mismo año de 1929, emprendía el Hermano Antonio su primer viaje en calidad de Promotor vocacional (Reclutador) en busca de buenas vocaciones.
COMUNIDAD DEL NOVICIADO MENOR CON ALGUNOS HERMANOS ESCOLÁSTICOS, BAJO LA DIRECCIÓN DEL HERMANO BERNARDINO JOSÉ- EL HERMANO ANTONIO MARÍA SE ENCUENTRA A LA DERECHA DEL HERMANO DTR. Hnos. Guadalupe Sánchez, X, Javier Velázquez, Víctor Bertrand, Manuel González, y entre los Novicios Menores se distinguen: Palito, Víctor Córdoba, Gabriel Caballero, Alfredo Sánchez Navarrete.
A propósito de ese trance penosísimo y crucial de la muerte del Hermano Emilio, escribe la hermana Rosa, del Hermano Antonio: "Cuando los dos hermanos fueron a busca e indagar los datos referentes, sin que Toño supiera nada de su muerte, tuvo un sueño en el que el Hermano Emilio lo tocaba en el hombro y le decía: "Tú tomarás mi lugar..." Días después el sueño se realizó.
Todo parece que tal actividad vocacional correspondía a un anhelo muy personal puesto que toda su vida, desde profesor hasta Asistente, le acompañó siempre la preocupación vocacional. He aquí unos elocuentes testimonios que manifiestan la influencia que tenía el Hermano Antonio: "Con esa única visita, no olvidó a esos Hermanos y decía que el Hermano Antonio María tenía la cara de santo y que en el trato así lo había podido experimentar por su porte modesto, su hablar edificante y tan espiritual; concepto tan elevado de él que perduró siempre, no solo en ella, sino en todos los miembros de la familia.
"La impresión que tengo de él es imborrable. Aclaro que yo había pensado entrar en el seminario de Guadalajara, pero cambié de opinión con sólo verlo rezar en la iglesia; la impresión que recibí fue de ver a un santo orando. Jamás había visto orar así, eso me decidió a orientar mi vocación".
Su vida como detector de vocaciones fue inmensa, en los viajes oraba muchas veces con su rosario en las manos por los jóvenes y familias que visitaría. Su plática amena, fluida, salpicada de datos anecdóticos, a veces jocosos, abría los corazones animando a escuchar y aceptar el llamado de Dios. Tiraba el anzuelo confiando en Jesús y María. Muchas veces me han preguntado por él, particularmente en la región de Quiroga, Mich. Todavía me parece verlo hablando con las religiosas del Verbo Encarnado solicitando datos sobre el comportamiento de un candidato para Hermano. El informante sintetiza su testimonio con las siguientes palabras: "Yo resumiría su vida: hombre entregado completamente a Dios, enamorado de María, de su Instituto, sirviendo en la amabilidad más humilde a sus hermanos".
Después de sus recorridos de reclutador permanecía en el Aspirantado, Alguien declara que: él era nuestro paño de lágrima al surgir algún desaliento en aquellos tiempos en que la disciplina era casi castrense. Usaba bigote abundante y deseábamos su llegada, después de cada viaje de reclutamiento pues nos contaba, un sinfín de anécdotas interesantes. Las fiestas eran, gracias a su entusiasmo, inolvidables en especial la del Gran San José y la de la Asunción. Se desvelaba adornando la Capilla pues, en aquella época de catacumbas, había que montar todo en la noche. Al día siguiente era algo así como lo de Clodoveo en Reims. El Hermano Antonio tocaba el violín con algunos novicios menores. Luego todo desaparecía, quedaba la capilla austera y desolada como una sala de estudios. El reloj de péndulo servía como Sagrario. Por las tardes de esas fiestas, siempre había una fiesta literario musical; al Hermano Antonio le tocaba preparar los números de fantoches en lo que logré tomar parte." (Hno. Agustín Mendoza)
IMPORTANTE GIRO EN SU VIDA:
El Segundo Noviciado: Lo marca particularmente en algunos lugares de sus apuntes personales menciona una libreta que encierra datos referentes a este período de renovación que siguió en 1933- 34 en Bélgica, Lembecq-Lez Hal. Esa libreta no apareció entre los documentos que han podido compulsarse a rehacer etapa de su vida. Igualmente desapareció un cuaderno donde consignó s peripecias de los viajes trasatlánticos en barco.
En una nota particular posterior llama a ese tiempo. "Tiempo bendito" y que dejó hondas huellas en su vida religiosa. Una referencia nos señala que en el Segundo Noviciado causó impresión de santidad y sencillez totalmente enmarcadas en el cuadro Iasallano. Es pues una lástima que no tengamos nada para reseñar el trabajo intenso que desarrolló sin duda en esos nueve meses de renovación.
DIRECTOR DEL NOVICIADO 1936 — 1943
Los avatares del Noviciado de México a raíz de la persecución religiosa obligaron a los Superiores a buscar mayor estabilidad para los sujetos en formación y gracias a la fraternal acogida del Distrito de Nueva Orleans Santa Fe quedó establecido en Lafayette, Luisiana.
Allí llegaba el Hermano Antonio María como Director en enero de 1936. Las fotografías de la época lo presentan muy delgado y el santo hábito parece acentuar más aún los rasgos de su rostro debido sin duda al clima agotador de la región.
Las múltiples y fraternales atenciones de los Hermanos Norteamericanos disminuyeron y llegaron a suprimir los inevitables roces y las pequeñas dificultades de una situación transitoria cuya duración nadie podía vislumbrar.
Como siempre, sus apuntes espirituales manifiestan el sentido de responsabilidad con que tomó el cargo importante que acababan de entregarle en enero de 1936. En efecto leemos lo siguiente:
MIS DEBERES HACIA LOS NOVICIOS
1.- Instruirlos y dirigirlos: Conferencias, cuentas de conducta, recreos y paseos.
2.- Inspirarles gran horror para el mundo y alejamiento de su espíritu.
3.- Edificación: Buen ejemplo, piedad y expiación.
Antes de lo que era de esperarse, regresó el Noviciado a México, febrero de 1940. Una primera instalación por demás precaria, en algunas dependencias de Observatorio 80 en Tacubaya, exigió, así tanto al Hermano Director como a los novicios, mucha generosidad y prudencia caritativa para no inferir en la comunidad del Noviciado Menor.
NOVICIADO DE LAFAYETTE ENTRE ELLOS SE DISTINGUEN LOS HH Barnabé Marie, Netelmo, Nivard Joseph Asistente, Benildo Justino Dtr. y Antonio María próximos directo en primera fila 39 H. José Aceves, 59 H. Alfredo Sánchez N. segunda fila: Bernardo Zepeda, Pedro Córdoba, Gabriel Caballero, Rafael Martínez, última fila Leopoldo Narro. Fue la preparación para el anterior Hermano Director del Noviciado el Hermano Benildo Justino regresó a Cuba y e! relevo fue el HERMANO ANTONIO MARÍA.
Adaptada convenientemente la casa adjunta, quedó instalado el Noviciado con total independencia, lo que facilitó indudablemente una mejor organización para el cumplimiento de su específico y delicado objetivo. Dado que los Novicios Menores realizaban sus estudios en casa y que los grupos eran reducidos, aconteció que se tuvieran 2 y hasta 3 promociones al Noviciado el mismo año, cosa que no podía menos que complicar al Hermano Antonio el desempeño de su misión.
Cabe añadir que, aguijoneado por el celo desbordante, aceptó responsabilizarse de la Congregación Mariana del Colegio Cristóbal Colón, así como fundar, redactar y dirigir la revista mensual "El Heraldo del Santísimo Niño Jesús" para penetrar en las familias, contribuir a sostener, renovar la vida cristiana y para realizar discreta labor de promoción vocacional. Esa convergencia de ocupaciones obligó, en no pocas ocasiones, a acortar el tiempo de descanso nocturno, lo cual le ocasionó que llegara a quedarse dormido mientras impartía alguna conferencia a los diferentes grupos de novicios y alguna equivocación en las oraciones al leer las meditaciones en la capilla.
Aprovechando las claras disposiciones de un novicio para la pintura, le pidió que realizara dos cuadros: uno para representar la consagración del canto "Prends mon coeur le voila": otro para interpretar la protección de la Santísima Virgen sobre el Instituto: el amplísimo manto de la Celestial Señora cobija las efigies del Santo Fundador, de los Hermanos fallecidos con reputación de santidad — cuatro de ellos glorificados ya oficialmente- quienes representan los diferentes niveles o especializaciones en la obra educativa de la Congregación, de los jóvenes en formación. Diríase una evocación de esos lienzos conservados en la sacristía de las iglesias atendidas por los franciscanos, dominicos, jesuitas...
Deseoso siempre de propagar y acrecentar la devoción a la Santísima Virgen, especialmente en los Novicios, organizó hermosas y aleccionadoras exposiciones Marianas cuya preparación suponía ante todo un acopio de materiales: Invocaciones y santuarios de la Inmaculada Madre de Dios encada uno de los Continentes, de los países y, en el caso de México, de los Estados de la República y aún en varias ciudades. Ilustraciones de la vida de María Santísima, representaciones de los misterios del Santísimo Rosario y de los siete dolores de nuestra Señora, exponentes de la devoción mariana en nuestro Instituto y en las demás Ordenes y Congregaciones religiosas, exposición de libros y folletos, etc...
La actividad de los Novicios se acrecentaba al acercarse la inauguración: hacer o deshacer mapas, disponer estéticamente estampas, revistas y libros, adornar las salas y pasillos de la casa, colocar con fervoroso gusto la hermosa estatua de la Inmaculada y la imagen de la Santísima Virgen de Guadalupe.
Ese mismo empeño inspiró al Hermano Antonio la composición del "Mes de María Lasallano" Cada día comprende: una consideración doctrinal entresacada de los escritos de San Juan Bautista de La Salle; un ejemplo de devoción mariana espigado en las "semblanzas necrológicas" de los Hermanos fallecidos; una flor mariana; pensamiento breve, ya sea del Santo Fundador o ya sea de un Hermano. La edición original fue policopiada en Lafayette, La. Posteriormente ya en México apareció una nueva edición impresa y piadosamente ilustrada. EL MES DE MARIA fue traducido al francés y al inglés.
En forma diferente, pero destinado más a los Novicios, reunió 366 pensamientos en el ANNÉE MARIALE LASALLIENNE. Uno para cada día del año acerca de los privilegios y devoción a la Santísima Virgen espigado de las biografías de los Hermanos fallecidos. Los Novicios apreciaban como verdadera distinción el encargo de copiar diariamente en el pizarrón el pensamiento correspondiente para que lo consignaran en una libreta especial, en cuyo arreglo rivalizaban todos.
También compuso, el Hermano Antonio el "EL MES DEL SANTÍSMO NIÑO JESÚS", y el "MES DE SAN JOSÉ", menos conocido y con un plan semejante al "MES DE MARÍA".
Algunos de los novicios de aquella época escriben: "fue un modelo durante mis primeros años de vida religiosa y a él le debo gran parte el que sea Hermano ahora; y esa gran devoción a la Santísima Virgen, que fue otra de sus características, también dejó huella en mi".
"Toda su preocupación era formarnos como verdaderos Hermanos de las Escuelas Cristianas".
"El noviciado en aquel entonces era muy monacal y austero de acuerdo con costumbres de la época. Yo recibí una grata impresión y muy edificantes ejemplo de sencillez, de mortificación... del Hermano Antonio María, pues no desdeñaba ponernos personalmente el ejemplo en todas las prácticas de ascetismo cristiano y religioso.
VISITADOR DEL DISTRITO ANTILLAS- MÉXICO 1943-1946
Parece que exactamente el 13 de junio de 1943 recibió el Hermano Antonio Maria, como regalo de su onomástico su nombramiento como Visitador del entonces Distrito de Antillas México.
Al comunicar esa designación, el Hermano Dosas Lucien, Visitador durante diez años, se expresó así: "El reverendo Hermano Vicario General Arèse Casimir me invita a hacer una permuta con el Hermano Antonio: él será nuestro nuevo Hermano Visitador y yo procuraré reemplazarlo en la dirección del Noviciado de México.
¿Reacciones personales del Hermano Antonio? En agosto de 1943 escribió: "más que nunca debo de predicar con el ejemplo en mi nuevo cargo de Visitador. Tengo carga de almas y realmente, aunque apenas comience, es una carga muy pesada...Muy pesada por sus grandes responsabilidades. Temo tomarla sobre mí y me siento fuertemente tentado de solicitar a los Superiores el ser relevado..."
Y al meditar acerca del desprendimiento de las creaturas añade: "me siento en medio de los Hermanos que visito como un "transeúnte" como un extranjero que se mira casi con indiferencia. Es algo así como el "aislamiento de las cimas" de las que habla el P. Tissot... Consecuencia: siento que yo no tengo libre expansión... ya no río de buena gana... sonrío sin sonreír".
NOVICIADO EN 1950 DURANTE LA VISITA DEL HERMANO ASISTENTE ANTONIO MARÍA.
Circunstancias concretas rodean estas reacciones: La Segunda Guerra Mundial dificultaba las comunicaciones con el centro del Instituto e incluso con el Hermano Asistente de los Estados Unidos, provisto de poderes especiales para facilitar los asuntos religiosos y administrativos; la extensión del Distrito a toda la República Mexicana y las Antillas, quizá más que el número de las obras; la lentitud de la comunicación entre México y Cuba; y hasta podría añadirse a todo esto, el relativo alejamiento de los problemas comunitarios y administrativos en que había pasado los últimos siete años al frente del Noviciado.
Con todo, la cabal aceptación del servicio abre perspectivas de confianza en Aquel que ha manifestado su Voluntad: "¿cómo gobernar a los demás? ... por la humildad, la modestia, la sencillez, la paciencia y la dulzura, y con una sana firmeza para mantener los principios de la vida religiosa".
Tres años desempeñó el hermano Antonio el cargo de Visitador con arreglo a los usos y costumbres en vigor: visitas escalonadas a lo largo del año escolar a cada una de las comunidades y de las obras; previsión y desarrollo de los Retiros. Cuatro o cinco en la época de vacaciones-, atención a los asuntos administrativos; relaciones con las autoridades religiosas y con el centro del Instituto.
Parece que caló hondo en el Hermano Antonio la responsabilidad ante las fallas y faltas de algunos inferiores y se constituye "fiador ante Dios", ofrecerá privaciones y penitencias en espíritu de reparación; mención expresa leemos en los ayunos ocasionados por los viajes para acudir a los diferentes rumbos del Distrito.
VEINTE AÑOS DE ASISTENTE GENERAL 1946 a 1966
Elegido para representar al Distrito de Antillas México en el Capítulo de 1946, viajó el Hermano Antonio a Roma en compañía del Hermano Netelmo de Jesús, segundo representante; ambos, provistos de cuanto era posible transportar para contribuir a paliar las carencias materiales que eran de temerse, dado la situación europea al terminar la Segunda Guerra Mundial. 1939-1945
A finales de mayo, llegó sorpresivamente cable de Roma firmando por el Hermano Netelmo de Jesús: "ANTONIO ELEGIDO ASISTENTE AMÉRICA LATINA". Algunas conjeturas: "nos lo quitan..." probablemente le tocaran los Distritos de América del Sur... No puede ser será Asistente nuestro".
De todos modos, se iniciaba el período más largo en la vida del Hermano Antonio María: veinte años de residencia en la Casa Generalicia de Roma como Asistente del Reverendo Hermano Superior General.
Fueron dos decenios es decir durante dos períodos para los cuales los Hermanos Asistentes eran elegidos por un Capítulo General. El Hermano Superior General Athanase Emile, elegido en 1946, gobernó hasta 1952 en que la muerte vino a interrumpir su desbordante actividad.
El mano Vicario General Denis terminó su período en 1956. Entonces en la reunión capitular nombró al Reverendo Hermano Nicet Joseph como Superior General para regir los destinos lasallistas en la época Conciliar. El Hermano Antonio fue pues consejero de los tres Superiores Generales citados.
LOS HERMANOS ASISTENTES DE PASEO EN POMPEYA
A su cargo de Consejero, se añadía la administración de un cierto número de Distritos, es decir, ser lazo de unión entre ellas y el centro del Instituto, responsable directo del buen funcionamiento y mantenedor del espíritu especifico del Fundador Juan Bautista de La Salle.
Su autoridad se extendió desde México hasta América del Sur. En el primer período 1946- 1956; tuvo a su cargo las provincias de México, Antillas, Chile, Argentina, Ecuador y las dos de Colombia. En el segundo período le correspondieron los dos Distritos de México, Antillas, Venezuela, Colombia con sus dos Distritos: Bogotá y Medellín. El número de Hermanos de quien era superior llegaba fácilmente a 1800, con sus respectivas obras escolares.
Su importante cargo era ciertamente agobiante tanto más cuanto era alto su sentido de responsabilidad. Debía estar en perene contacto con sus Hermanos Visitadores, frecuentemente con los Hermanos Directores y varias veces al año con todos los demás Hermanos.
La correspondencia; de la cual tendremos que hacer mención especial, era su poderoso medio de comunicación. Pero, habitualmente cada dos años recorría sus Provincias y aprovechaba la ocasión para presidir invariablemente los entrevista personal con cada uno de los miembros, visitar las obras y dejar normas precisas para el mejor funcionamiento y afianzamiento del espíritu religioso.
Las casas de formación y la obra vocacional constituían "la niña de sus ojos" tal era el cuidado que ponía en ellas. De manera general ese fue su ritmo de vida durante 20 años. Muchos viajes, pero pocos paseos turísticos porque el Hermano Antonio María "Iba a lo que Iba".
PERSONALIDAD DEL HNO. ANTONIO MARÍA, SEGÚN TESTIMONIOS.
El pasaporte con que viajaba llevaba a filiación siguiente: estatura: 1.76; color: blanco; ojos: cafés; pelo: cano. Señal particular: ninguna a pesar de llevar una ligera cicatriz en el lado izquierdo de la frente como consecuencia del accidente de julio de 1916.
Su ficha caracterológica: antes de conocer las opiniones de quienes tuvieron que tratarlo en sus múltiples actividades de Asistente, detengámonos un poco sobre las notas caracterológicas.
De buenas a primera salta a la vista su gran emotividad que lo hace estremecer con facilidad ante los acontecimientos y las noticias. Si añadimos a ello el hecho de ser muy primario, bastante notable tenemos ya una de las más patentes notas de su carácter. De ahí saldrá una gran riqueza humana que lo hará sensible a todo lo noble y exaltará con facilidad. Le será indispensable hacer un gran esfuerzo para adquirir el dominio necesario con el fin de no perder los estribos en algunas circunstancias, según cuentan los antiguos novicios al hablar de sus célebres regaños.
Con el tiempo dominará esos arranques; y llegará plenamente a ser "el manso y humilde de corazón", sin embargo, su dominio tardará en aparecer cuando escriba ciertas cartas — temibles a veces- donde la emotividad podrá salir de cause con más facilidad. Añádase otra nota de gran calidad: la afectividad que lo llevará a ser muy atento, sensible y comprensible, desde joven se dio cuenta de la necesidad de controlarla y hasta el fin de su vida deberá equilibrar sus afectos.
A estos rasgos de gran riqueza hay que agregar una actividad insaciable: trabajar, actuar, realizar, crear, lo acompañara por doquier tanto en sus viajes como en sus visitas. A esa sed natural de realizaciones, se añadirá un celo de gran calidad y tendremos a un hombre que pondrá sus energías a todas las nobles causas sin medirse, ni muchas veces dar el tributo al descanso nocturno. Durante el día en conversaciones con inferiores o en visitas de cortesía, Hermano Asistente tendrá que cabecear... y Monseñor, el Cardenal José Garibi de Guadalajara podrá afirmar más de una vez: "El Hermano Antonio está muy cansado ¿no es cierto? Y más de un inferior podrá contestar a la pregunta: ¿cómo le fue en la entrevista personal? Mal... el Hermano Antonio se dormía.
¿Cómo descubrieron su rica personalidad aquéllos que convivieron con él en su vida romana o en sus giras de Asistente? Tratemos de contestar: "Su exterior ofrecía un aspecto muy favorable: religioso distinguido y acogedor, de trato agradable, muy abierto y comprensivo con respecto a sus inferiores. Estos le tenían entera confianza y sabía crear la unanimidad de fraternales sentimientos a través de las divergencias inevitables entre representantes de diversas nacionalidades de su Asistencia. Constituía para ellos una alegría su presencia entre ellos los días de reunión libre o de paseos especiales. Se entregaba entonces con gran sencillez, y a cada uno proporcionaba noticias que podían interesarles. Sabía poner el sobrenatural acento que convenía a determinadas relaciones. Así el Hermano Clodoaldo, Director que fue del Segundo Noviciado Romano, describía al Hermano Antonio María.
Efectivamente fue un religioso distinguido con excelente educación, en que la cortesía, la amabilidad y la delicadeza se hermanaban magníficamente. En ningún momento, jamás palabra mal sonante, ni chiste trivial salió de su boca ni de su pluma, mientras que la sencillez y la naturalidad dominaban en todo momento. Habrá oportunidad de ver la nobleza de su alma, su fidelidad a la amistad, la gratitud y atenciones que desbordaban su corazón.
Otro Hermano español se complace en decir que el primer contacto con él "produjo una impresión deliciosa e imborrable: muy acogedor, muy comprensivo. Fue para mí el primer Superior que se interesó por mi familia y me sugirió la idea de ir a visitarla "antes que sus padres vengan a faltar pues están arriba de los ochenta años y ya hace 25 años que se despidió de ellos". Tal rasgo que confirmó que el Instituto es una verdadera familia."
Un Hermano Asistente compañero suyo durante diez años, corrobora plenamente lo anterior y agrega una nota sobre sus dotes intelectuales: "La Providencia había dotado a nuestro Hermano con dones preciosos, era de un exterior amable y distinguido. Poseía una hermosa cultura intelectual, conservando siempre un estilo sencillo de vida y de fáciles relaciones. Prudente era su juicio. Sus amistades, fieles y generosas". Todos se hacen lenguas de su "memoria extraordinaria que asombraba a los Hermanos cuando a poco de conocerlos ya los nombraba a cada uno con su nombre propio...si algún Hermano venía a solicitarle algún servicio como el envío de algún libro u otra cosa, su sí era una promesa en la que el olvido no tenía cabida ni demora inmotivada. Tenía el don de saber escuchar con incansable paciencia, y sin duda que no pocos abusaban de ella sin que el menor indicio de incomodidad apareciera en su rostro".
Ya se habló de la riqueza de sus dotes intelectuales y cabe subrayar que gran parte fue lograda con un trabajo de autodidacta, así por la brevedad del Escolasticado como por las circunstancias concretas en que debió desarrollar su vida, casi siempre en puestos de mucha exigencia de tiempo para proyectos personales.
Aquí conviene recordar que llego a dominar perfectamente el Francés, su segunda lengua materna, como se dijo un día; sus apuntes espirituales desde 1915, tenía 14 años, hasta el final de su vida están en francés, así como su correspondencia con su Hermano Luis, con sus superiores y sus Hermanos Visitadores dan fe de ello. Hablaba con soltura el italiano y podía ofrecer charlas y conferencias en el idioma de Dante.
Menos oportunidades tuvo para perfeccionarse en el inglés aun cuando podía expresarse con fluidez.
Rasgo típico suyo, como ya se ha observado: la casi extraordinaria memoria que le permite conservar un sinfín de fechas, nombres, anécdotas, citas... El Hermano Maurice Auguste dice: "era particularmente asombroso su conocimiento de la Historia de la Iglesia, de la vida de los santos, de los relatos de fundaciones de Institutos religiosos y aún a veces detallada tuviera todo el rigor que hubiera sido necesaria para controlar algunas fuentes, de todos modos, eran tan basta su información recogida que aparecía como informante extraordinario".
Su gran sensibilidad le permitía incursionar en el terreno de la música como el tocar el violín y componer cantos a nuestra Señora. La versificación no le era ajena, se le facilitaba y así se le debe a él la letra de varios cantos religiosos a Cristo Rey, a la Virgen Santísima, al Santo Fundador, dos cantatas, y hasta el himno del noviciado. Evidentemente que sus obligaciones no le dieron oportunidad de cultivar esas artes. Sin embargo, una vez más, entrevemos la delicada sensibilidad de un alma que vibraba ante todo lo bello: música, poesía, pintura, arquitectura, paisaje, flores... y finalmente ante la santidad.
Con lo anterior nos llena de complacencia un escrito venido del fondo de las Pampas Argentinas: "Puedo asegurar que durante los años que tuvo la Asistencia del Distrito de Argentina se hizo amar y venerar de todos los Hermanos. No conozco que nadie haya guardado resentimiento. Tanta era su afabilidad y sencillez que cautivaba a cuantos tenían trato con él, pues a todo esto acompañaba una rectitud llena de sinceridad y de caridad, porque tenía que aceptar de todas las amonestaciones a que su cargo le obligaba a veces" (Hno. Fabre, Visitador de Argentina)
El Hermano Maurice Auguste, con su instinto de observador, anota que no podía aplicar al Hermano Antonio María el calificativo de "Un espíritu amplio", porque en su dirección se le encontró a veces algo meticuloso, tímido hasta la duda y a veces, rígido y poco comprensivo. Encontrar una exacta explicación al escribir: "Que estaba frecuentemente atenazado entre su bondad y su deber, entre el deseo de servir y la voluntad de mantener los derechos de las Reglas y de la obediencia". Es una observación que aclarará ciertos "defectos" que se le atribuirán principalmente en su correspondencia.
El mismo Hermano continua con un elogio que nadie puede denegar: "El Hermano Antonio me pareció como un hombre enteramente entregado a Dios. Se diría que en él la entrega había sido completa, total, con exclusividad; concebía su vida como una ofrenda, y se esforzaba por hacer de esa ofrenda un holocausto de toda su persona; no contaba sino con lo que sabía era su deber; y de éste tenía una concepción muy elevada: Creo que no hubiera titubeado en dar su vida con tal de sr fiel a su destino."(Hno. Maurice Auguste).
Este es el hombre que durante tantos años va a servir al Instituto hasta el agotamiento. Es su modo de servir a Dios. Debemos ser "en medio de ellos como quien sirve". Veinte años antes de su muerte, pudo escribir en francés en una de sus libretas espirituales, este hermoso testimonio.
"Gracias a Dios, así es como creo que entendí mi papel de: Director de novicios, de Visitador, y de Asistente. Me creí obligado de servir, para ellos mismo o para mí mismo. Pero servir a Cristo en cada uno de ellos" (Retiro en Roma, 31 de marzo de 1951)
"Durante veinte años puedo gastar sus energías vitales poner sus ideales al servicio de millares de Hermanos, de formación, de alumnos de América, viajes, correrías, cartas, conferencias, llenaron sus díasy sus años de innumerables trabajos y sin sabores, salpicados de consuelos. Para quien lo vimos y lo conocimos en estos veinte años de una actividad desbordante pudimos admirar su entrañable amor a las almas, a las obras y al Instituto, pudimos asombrarnos de su delicadeza sin par en recordar aniversarios de amistades; pudimos edificarnos del temple de su alma, del sentido de responsabilidad que le movía, de las miras sobrenaturales que lo sostenían, de la abnegación incomparable para todo. Dios premió todos sus sudores con grandes éxitos, uno de los cuales fue el ser artífice y espectador de la prosperidad del Instituto en México que hizo necesario la autonomía como Distrito en 1947y luego la división en dos Distritos en 1960. Ya desde 1966 puede descansar de las grandes responsabilidades...
"Unidos a todos los que la muerte ya ha conducido a la vida y a todos los que tenemos la misma certeza bautismal, te damos gracias Señor, porque permitiste que el Hermano Antonio M. Lozano viviera entre nosotros, creciera en sabiduría y comprensión para revelarnos el secreto del conocimiento del Padre a través de una espiritualidad del Hermano de las Escuelas Cristianas." (Testimonio del Hermano Bernardo Grousset H. Visitador durante 14 bajo el mandato del Hermano Antonio).
EL RELIGIOSO DECIDIDO Y MARIANO:
Sin lugar a duda la tónica más constante de toda la vida del Hermano Antonio ha sido su respuesta a la llamada de Dios por medio de la Virgen María. Desde temprana edad, su alma fue seducida por el amor divino. Su respuesta a esa "invasión de Dios", no cesó en ningún momento. Sus numerosas libretas espirituales, en que deja hablar su alma, tienen siempre la misma lozanía, la misma frescura de su adolescencia cuando escribía lo siguiente, en francés: "Quiero llevar a ser santo; sí, fríamente sin exaltación quiero llegar a serlo cueste lo que cueste por la observancia de las Reglas" (25 de marzo de 1918 durante su noviciado).
Su perseverancia en celebrar invariablemente aniversarios notables en que la mano de Dios aparece patente: su entrada al Noviciado Menor el 22 de mayo de 1914. En 1939 celebró con gratitud y fervor el XXV aniversario de su toma de Hábito el 27 de agosto de 1917; también constituirá un punto de referencia, lo mismo que la emisión de sus primeros votos y con mayor razón la de su Profesión Perpetua. Celebrada en plena persecución religiosa el 5 de enero de 1927. El año anterior había escrito: " Todo a Jesús, sí, todo a Jesús'(Mayo de 1917)
Llegar a ser santo volvió a escribir al celebrar el sexto aniversario de su entrada al Noviciado Menor. No fueron tan sólo palabras sino una realidad plena. Ya a sus 14 años había hecho voto privado de castidad con permiso de su confesor, hacía el "Acto heroico en favor de las benditas ánimas". Es posible que se piense en fervores de adolescentes. Más, cuando se sigue el largo caminar de esta alma y con los mismo ideales cada día renovados, nadie puede dudar que Dios lo poseía y no cesó de ser suya en totalidad.
En el transcurso de su vida, de sus Retiros espirituales ofrecen siempre idénticos anhelos, continuos esfuerzos e fidelidad y ascensión. Algo que llama poderosamente la atención es su perseverancia en celebrar invariablemente aniversarios en que la mano de Dios aparece patente.
Bajo su pluma, aparece la tónica capital de la espiritualidad de toda su vida, su pieza motora, el lucero de toda su existencia: la devoción mariana. Todos sus escritos la citan cuando no hablan directamente de María Santísima. Todos ellos no son sino una y "Cueste lo que cueste quiero ser y quiero quedar siempre servidor de María" y concluye con: "vuestro indigno hijo perpetuo esclavo" aún en agosto de 1944, y como lo escribía hacia 1955; "acudir filial, amorosa y simplemente a la Santísima Virgen María, mi Madre, mi Dueña, Hacer todo por ella, como ella, y con ella.
Analizar hondamente su devoción a la Madre de Dios exigiría muchas páginas porque habría que encontrar sus raíces en su familia y en su tierna niñez. Exigiría estudiar la profundidad de la misma y sus manifestaciones. Baste que apuntemos la sinceridad y la intimidad de la misma que nunca desmereció y que además no presentó carácter e exclusividad y menos de obsesión. Fue devoción tan natural y persona que nadie pudo sufrir por ella.
De múltiples maneras se manifestaba su amor tierno y fuerte por Nuestra Señora. Fue celosísimo propagador de la devoción a Nuestra Señora de Guadalupe.! ¡Cuántas estampas, folletos del célebre cuadro fueron distribuidos! Adoptó verdaderamente el Santuario de Nuestra Señora de la Estrella de Montebourg. Consideraba nuestra entrada en la vieja abadía como un llamado de la Virgen María para establecer entre nosotros un santuario de Instituto. Como los Padres Redentoristas hicieron con Nuestra Señora del Perpetuo Socorro su título especial a la gloria de la Virgen María, así deseaba que tuviéramos nuestra Madona. Para este efecto concibió el deseo de coronar solemnemente la estatua de Montebourg. Sus gestiones ante Monseñor Guyot obispo de Coutance y futuro Cardenal Arzobispo de Toulouse y del Cardenal Tedechini, se vieron coronadas con el éxito. Asistió con intensa alegría a esta coronación el 12 de mayo de 1960. Organizó colectas para costear las coronas de María Santísima y del Niño Jesús entre los alumnos de México. Multiplicó las gestiones en Barcelona, para buscar un taller especializado en la confección de estatuas de Nuestra Señora de la Estrella. Entronizó esta estatua en el lugar de honor en la apertura del Capítulo General y la invocación "Reina y Madre de las Escuelas Cristianas" llegó a ser una fórmula oficial, gracias a él. Así explica el Hermano Superior General Nicet Joseph este rasgo tan peculiar de su devoción mariana.
UN SUEÑO:
Muy rara vez tengo sueños durante la noche. Con todo, anoche, casi ya la madrugada, tuve uno que por pura curiosidad anotó:
Pues bien, me hallé, durante el mismo, dentro de una capilla que nunca había visto, - ante el nicho de la Santísima Virgen, cerrado con vidriera, esta se hallaba como k empapada en el interior. No había altar delante del nicho. No sé qué instinto me llevó a abrir el nicho, la vidriera estaba efectivamente empapada en vapor de agua, ¿A qué se debía? No lo sé.
Dentro del nicho se hallaba una estatua de la Santísima Virgen vestida de blanco con manto azul. Sobre el brazo izquierdo, me parece, tenía al Niño Jesús. En todo caso mientras yo contemplaba la estatua, he aquí con gran sorpresa ésta, que tenía la mirada hacia adelante, volteó su rostro hacia mí, yo estaba al lado derecho, muy cerca de la estatua, y mirándome extendió su brazo derecho y me presentó una crucecita que tenía en su mano. Gustoso la besé al punto. Por segunda vez la Santísima Virgen volvió a presentar la cruz y nuevamente la besé lleno de amor y agradecimiento. Tercera vez extiende su brazo la Santísima Virgen y me acerca su bendita mano; pero esta vez en lugar de cruz tenía una rosa, que me parece que no besé.
Este fue mi sueño. Poco después desperté gratamente impresionado y comencé a indagar qué puede significarla presentación tan repetida de la cruz que yo besé... y después la rosa.
Pero en balde me esfuerzo en encontrar alguna significación...
En todo caso, quiero recibir todas las cruces que me vengan, como siendo presentadas por mi Bendita Madre, que las transformará en rosas para mi corona celestial.
Domingo 18 de agosto de 1946.
Ciudad Trujillo, República Dominicana.
H. Antonio María-28
El Hno. Clodoal, Director del Segundo Noviciado a su vez, evoca esa devoción, con estas palabras: "Las fiestas de la Santísima Virgen eran para él como hitos en su vida espiritual: preparación cuidadosa, fervor intenso, confianza absoluta, peregrinación a sus santuarios, visitas a la Basílica de Santa María la Mayor, apostolado mariano efectivo e insistente."
"El Reverendo Hermano Asistente escribió al Distrito:
Como el año entrante, el 1ero de mayo, será coronada, IX Centenario, por decreto pontificio la estatua de Nuestra Señor de la Estrella en Monteburg, y que he que quedado encargado de proveer a los gastos necesarios para la coronación de la Santísima Virgen y de su Augusto Hijo, quiero dirigirme a los Hermanos Directores de mi querido Distrito de origen, a fin de que permitan se organice una colecta entre los alumnos para recabar alguna ofrenda voluntariamente donadas, que servirán para mandar hacer las coronas. Podrían encargarse tal vez en cada colegio la Congregación Mariana o la Legión de María un día determinado de antemano, lo que gusten dar. Que no se insista de modo que cada uno dé lo que buenamente quiera y que cada Hermano director me envíe lo recolectado en un cheque y conserve la lista de los donantes, tarjeta postal de Nuestra Señora de La Estrella. et Mater Scholarum Christianarum"; y para los que hubieren dado una cantidad equivalente a dos o tres dólares, una estampa grande de la misma, bendecida e indulgenciada por el Santo Padre Pio XII, de feliz memoria.”
Mediante esta información, quedan los Hermanos Directores en libertad para organizar la colecta y espero para la publicación de junio para poder dar las cantidades colectadas por cada colegio. La colecta fue un éxito, si se leen las cantidades recolectas parecerán pequeñas, pero si se logró mandar hacer en oro las coronas de la Santísima Virgen y del Niño Jesús, así como los dos cetros; un excelente regalo de los alumnos mexicanos realizado por orfebres poblanos.
"... el viernes 29 de abril de 1960, logramos obtener las coronas y el cetro de Nuestra Señora de la Estrella... en París recogí las coronas y el cetro que a todos gustaron y fueron admirados. "de ce côté de l'Atlantique », decía uno de los Hermanos Reclutadores de París, « on ne pourrait pas obtenir cela des élèves". Por lo tanto, cordiales felicitaciones a nuestros alumnos mexicanos y a los Hermanos que supieron interesarlos por la contribución a la coronación y otro tanto para los generosos Hermanos Directores que "redondearon" la suma obtenida: todo lo pagará con creces, en gracias espirituales y favores materiales, Nuestra REINA y MADRE de la ESTRELLA.
CORONACIÓN.
En compañía del Hermano Asistente Eliphus Víctor, me trasladé el sábado 30 a Monteburg, haciendo un alto en LESIEUX para encomendarnos a Santa Teresita del Niño Jesús. A las 18 horas estábamos en la pequeña ciudad normanda, toda engalanada de con adornos azules y blancos, gallardetes, luces eléctricas a profusión, escudos de la Abadía de Montebourg, estrellas de cinco picos blancas, azules y amarillas, pegadas a profusión en los vidrios de las ventanas.
Esa misma tarde, nos encontramos con muchos Hermanos directores de casas de formación de España que, debiendo ir al retiro para ellos en Athis, habían recibido indicación de representar a los HH de España; había muchos otros... y buen número de personas.
Santuario de Nuestra Señora de la Esterella en Montebourg.
Por la noche tuvo lugar la artística representación de "luz y sonido", o sea la evocación luminosa de la Historia de la Abadía. De pie frente a la puerta de la iglesia abacial, a oscuras, vemos de repente cómo se ilumina tímpano donde está representada la aparición de Nuestra Señora de la Estrella al monje Rogelio. Se oye la voz de la Virgen Santísima que le pide erija un santuario en ese lugar... se anuncia que el monje construye la abadía; luego los vitrales iluminados desde el interior de la abadía muestran su hermosura...
Los últimos días é abril, en París, eran fríos y nublados, con algo de lluvia, lo que hacía temer que en el "Contentin" (région magnifique au nord ouest de la France qui nous a emballé) donde está Montebourg, por las proximidades del Mar de la Mancha, el tiempo estuviese peor... Pero no fue así: el 19 de mayo amaneció esplendoroso, hermoso sol, cielo azul, excelente tiempo. A las 9 a.m. llegó el Reverendo Hermano Superior General con dos Hermanos Asistentes; Charles Edmon y Damase Jean; ya había llegado el Hermano Asistente del Canadá M. Pius; todos los HH visitadores de Francia, de Egipto, y Argelia; Hermanos directores de las casas de formación de Francia, alumnos de Montebourg, junto con numerosas personas venidas de otras partes, ya que Montebourg cuenta con solo 1500 habitantes.
A las 10 a.m., llegaron los señores Obispos de Lisieux, y de Quimper, el alcalde de Montebourg y autoridades: diputados etc.. a las 10.30 llegó el Excl. Sr. Guyot obispo de Coutances. Discurso de bienvenida por parte del Sr. Alcalde al Sr. Obispo y al Hno. Superior General, muy atinadas las palabras del Sr. Alcalde que fueron contestadas por el Hermano Superior General y por de Monseñor Guyot que fue uy elocuente e inspirado.
Siguió la Misa pontifical a las 11, y fue misa de comunión, por voluntad expresa del señor Obispo; ocho o diez sacerdotes distribuyeron la comunión. La misa fue solemnizada por los HH Escolásticos de Hérouville que cantaron el propio... ...frente a la gran explanada se encontraba un pedestal y sobre estaba la estatua de Nuestra Señora de la Estrella, que iba a ser coronada; la barca "etoile de la mer" que estaba adornada con colgaduras azules y blancas simulando las olas, bordeada de flores de lis, estaba custodiada por treinta marinos de la Base Naval de Cherbourg, acompañados de su capellán. Seguían luego tres sacerdotes con capa pluvial y el diacono y subdiácono con ambos llevaban sobre cojines las coronas y el cetro, luego los terciarios de Briquebecq con dos monjes premostratenses, tres obispos y el abad Premostratense de Mondaye, y el abad de los Cistercienses con dos monjes, la canónigos, y luego el Hermano Superior general, los Hermanos Asistentes, y los Hermanos seguidos del público en general.
Durante el trayecto se cantó primero el canto de las apariciones, luego se rezó el Santo Rosario intercalado c cantos al fin de cada decena, luego se cantó la letanía de los Santos, ya que, siendo la Santísima Virgen María, reina de los santos, ellos formaban su cortejo; y llegamos a la Abadía. En el extenso pódium adornado con un dosel, donde iba a llevarse a cabo la Coronación. El Rdo. Padre Hum O.P. explicó el por qué y el significado de la ceremonia que iba a realizarse; dio lectura al Breve del Cardenal Tedeschini nombrando al Sr. Obispo de Coutance para proceder a la coronación a nombre del Cabildo Vaticano, autorizado para este fin por SS Juan XXIII; se bendijeron e incensaron las coronas y se dio lectura a la descripción que en el Apocalipsis hace San Juan, de una mujer coronada con doce estrellas, cuyo hijo debía reinar. Pronunció una última elocuente homilía el Excmo. Sr. Guyot, y procedió a la coronación en medio del devoro entusiasmo y la profunda emoción de todos los ahí presentes. Se cantó enseguida el Regina Coeli y La Salve Regina. Bajaron los Señores Obispos del pódium siguiendo la estatua de la Santísima Virgen coronada y entraron en la Abacial. Entonces en presencia de los Excmos. Señores Obispos, de todos los Hermanos presentes y la multitud de personas, pronunció el Reverendo Hermano Superior General Nicet Joseph, la consagración del Instituto a Nuestra Señora de la Estrella, compuesta por él mismo y realmente muy hermosa e inspirada; en ella pide por todas las necesidades del Instituto.
La Prensa local, la de Cherbourg y la de la Mancha, estimaron entre diez mil y veinte mil el número de personas que habían acudido a la coronación.' (Carta que relata la coronación realizada por el Hermano Asistente Antonio María y publicado en la Salle en México en mayo de 1960)
La devoción a Nuestra Señora de la Estrella se la debe el Instituto al empeño y cariño del Hermano Antonio por María Santísima y su deseo de tener como otras congregaciones una devoción especial para el Instituto.
Una Poesía dedica al Hermano Antonio María ilustra como marcaba a los Hermanos con su piedad Mariana
HERMANO ANTONIO MARÍA
La devoción a María en la Virgen de la Estrella,
fue la página más tierna, de tu vida, y la más bella.
¡Cómo sentías el pulso! vibrar de dulce emoción,
al recordar las grandezas, ante su trono de amor.
IY qué grande es su alegría! Al acercarte a sus fiestas
Al recordar sus virtudes, y al celebrar sus grandezas.
Fue una nota definitiva: reflejada en el ambiente.
Siempre en tus labios con gracia siempre en tus pasos presente,
IY qué singular favor! De caminar siempre en tu vida,
Bautizando con su nombre, en la paz de tu alegría.
Ha cogido esta faceta; tan relevante y cumplida,
porque ella lo encierra todo pues todo se halla en María.
Y si con fe tan ardiente; y una esperanza tan llena.
fuiste el hijo más amante, hijo de Madre tan buena.
¿Qué más pudiera decir que lo dicho no ha cumplido?
¿Y qué más a esto añadir que completará lo dicho?
iQué grato te debió ser De morir bajo su amparo!
iTú corazón en su nombre, y el dulce nombre en tus labios!
Danos la fe que quisiste; regar en todas las vidas,
junto al amor de Jesús, un amor tierno a María.
(Poesía del Hno. Juan Pascual, del Distrito de Centro América, dedicado al Hno. Antonio María)
AMOR A LA CONGREGACIÓN.
El otro polo de su espiritualidad, así lo vio el Hermano Guillermo Félix, Asistente de España y compañero en Roma del Hermano Antonio veinte años seguidos. "Se Ce centraba en su amor entrañable a nuestra Congregación en lo que este amor supone de más íntimo: celo práctico porque se consagran a él, el espíritu y en lo posible las prácticas tradicionales: la preocupación por las vocaciones: despertarlas y procurar su perseverancia: como en lo externo; estudio, lectura de cuanto se publicara sobre su historia, conocimiento de muchos secretos de familia, aliento de palabra y de obra a cuantos trabajaban en desentrañar nuestros archivos en publicar trabajos científicos sobre la doctrina de San Juan Bautista de La Salle: Uno de los primeros volúmenes publicado por los Hermanos Profesores del San Pío X de Salamanca, sobre la doctrina del Santo, pudo salir gracias a la generosa oferta del Hermano Antonio María que abonó los gastos de la impresión.
Sobre el cuidado paternal con que miraba por la perseverancia y el buen proceder religioso de sus inferiores, siempre me llamó la atención su preocupación por visitar con frecuencia a los jóvenes Hermanos de su Asistencia que por razón de estudios o de ayuda a ciertos servicios generales del Instituto, distribuidos por Francia, Italia y España. Algunas decisiones y orientaciones del último Capítulo General le dejaron desconcertado: lo comunicó en alguna carta más de una ocasión, pero me pareció observar que se repuso pronto."
En cuanto a lo "Desconcertado que puedo sentirse después de la segunda sesión de 1967, con dolor intimo en carta escrita el 1 de mayo de 1969 escrita al Hno. Vicario General Denis: "Mi disposición personal totalmente definitiva y querida es de permanecer fiel a nuestro Santo Fundador, que solo tuvo el carisma de la fundación y a la Santa Iglesia y al Papa".
El Hermano Superior Nicet Joseph después de decir que el Hermano Antonio María: "cultivaba un santo orgullo por su Instituto al cual había entregado verdaderamente sus fuerzas" agregaba lo siguiente: "El Hermano Antonio María se me presentó como un realizador tan armonioso equilibrio de hombre de oración y de acción. La laboriosa carrera de Asistente estaba enteramente dedicada al servicio de Dios, y al desarrollo de las obras que le eran confiadas. Sus viajes, objeto a veces de chanzas de algunos cohermanos del Consejo General se veían justificados por las necesidades de sus altas responsabilidades siempre se emprendieron con obediencia.
La preocupación de la administración, rejos de constituir la principal labor del Hermano Asistente no era sino la parte visible de su actividad, la labor a la que dedicaba mayor sujeción consistía en tratar de conservar y aumentar la vida espiritual de sus Hermanos y que siempre fue privilegiado objetivo de sus oraciones y diligencias. De hecho, su abundante correspondencia, la preparación de sus Retiros, sus conferencias absorbían lo mejor de su tiempo. Mediante esta preeminencia concedida a la vida espiritual de sus Hermanos, creía el Hermano Asistente responder mejor a la Voluntad de Dios sobre de él".
Un Hermano de "Venezuela" exclama: "Qué hermoso ejemplo nos deja ¡vivió para el Instituto! ¡Hijo del Instituto e hijo de obediencia" recalca el Hermano Maurice Auguste: "iTenía, la más alta estima de su vocación e-Hermano sólo hablaba de ella con real admiración y profunda gratitud! En todo el rigor de la palabra creía en ella".
Sin duda alguna, ese profundo amor a la familia religiosa inculcado en su niñez, alojada visceralmente en su ser con el fusilamiento del Hermano Director e Inspector el 24 de junio de 1914, alimentada sin cesar por la doctrina del Fundador, purificada por el asesinato del Hermano Emilio, por sus numerosas giras vocacionales y luego en el transcurso de sus ocho años de Director de Noviciado y 23 como Superior Mayor, hizo de él un especialista del Fundador, Sus éxitos de renovación espiritual fueron numerosos, a pesar de tener que pagar largo tributo a la debilidad y tibieza humanas.
En especial, en su México querido, que amó entrañablemente, los sinsabores abundaron en medio de fecunda prosperidad que pudo llamarse: "La edad de oro del lasallismo mexicano." Tal vez más de uno pudo pensar, a veces, en el viejo dicho. "Nadie es buen profeta en su tierra". Sin embargo, cuánta mies de todo tipo vio cosechar durante su administración de veinte años de Asistencia de la Congregación.
PROYECTO MISIONERO:
Hay otro renglón en que el Hermano Asistente demostró ser hijo del Instituto e hijo de obediencia, se trata de la obra misionera que el Reverendo Hermano Athanase Emile quiso echar adelante por medio del Noviciado Menor de Saint Maurice l’Exile, del Noviciado de Bordighera y del Jesus Magister de Roma.
Noviciado Menor de Saint Maurice l'Exil
Hno. Auxile Edouard, Director, con Hermanos de la Comunidad y visitantes, y los Novicios Menores año escolar 1954-1955
Vision de conjunto del edificio del Noviciado y Segundo Noviciado y alrededores.
Toma de hábito en el Noviciado de Bordighera.
Generación del Sagrado Corazón, 1956 - 1958
El Hermano Antonio María entró de lleno a las orientaciones dadas por la autoridad capitular de 1946. Hasta 1963 el Hermano Asistente se esforzó por escoger jóvenes de sus Distritos para enviarlos a Europa en los centros misioneros citados. Colombia y México, en particular, cedieron excelentes elementos destinados misiones africanas, asiáticas, antillanas, México contribuyó con cuarenta jóvenes. Hoy en día es posible levantar ciertas objeciones a esos proyectos. ¡Qué ideal más sublime se ofrecía a esos jóvenes que el Hermano Antonio María iba alentar y estimular en dichos centros de formación!
En Roma, el Hermano Asistente cada año apoyaba el Instituto Jesus Magister con varios sujetos de su Asistencia para seguir estudios universitarios pontificios, fue el caso del Hno. Lorenzo González Kipper que estudió en el Jesus Magister durante 4 años. Miraba por los anhelos y se esmeraba por atenderlos personalmente. Si sus esfuerzos no fueron siempre coronados por el éxito, aún hoy día, varios valiosos Hermanos disfrutan los cursos centrados en la Sagrada Escritura y ciencias religiosas al ocupar ahora puestos relevantes en sus Distritos.
Entrada a la Universidad Lateranense y al Instituto Jesus Magister
Aula de confrencias, encuentros y clases del Instituto
HOMBRE DE FE:
Al analizar brevemente la personalidad del Hermano Asistente Antonio María topamos, frecuentemente con una fidelidad intachable a su deber y a sus compromisos. Desde joven descubrimos su afán por "ser todo de Jesús y de María"... ¿Dónde hallar el secreto de esta existencia rectilínea? Como en todas las fuertes personalidades encontramos la respuesta en la fe. No la fe en fórmulas sino la fe anclada en el alma, fe que inspira toda la actividad, fruto de una influencia familiar profundamente cristiana y a una educación religiosa en la escuela lasallista de Zacatecas y realizada después en la estricta fidelidad a su vocación religiosa. Una fe alimentada en una piedad sin falla en la práctica de los ejercicios espirituales de comunidad. Su postura recogida y enérgica en la capilla ponía en evidencia cómo su alma creía en la presencia de Dios. "En el tiempo en que existía un pequeño oratorio en el corredor de los Hermanos Asistentes, escribe el Hermano Superior Nicet Joseph día a menudo para recibir la luz, el aliento que necesitaba. Varias veces me contó lo mucho que estos minutos ante el Tabernáculo le habían deparado paz y alegría mostrarse bueno".
Tenía piedad profunda, su actitud en la capilla revelaba un alma impregnada del Espíritu. Participaba en los cantos litúrgicos. Irradiaba espiritualidad sus Hermanos gustaban hallar en él la luz y el consuelo en toda ocasión (Hno. Clodoal).
Otro de sus colegas romanos, el Hermano Adolphe Marie: "revelaba las líneas profundas de su vida, que descubría a sus amigos; veían en él una alma toda de fe y espíritu de oración; una fe viva, tan solo en los ejercicios espirituales sino en las diversas acciones de la jornada, en las conversaciones algo íntimas, en las alegrías y en las penas.
¿El Hermano Antonio María místico? En una foto de 1918, en que él aparece con otros jóvenes, Antonio aparece bajo este aspecto: ojos bajos, y cabeza inclinada a la derecha, mientras que su hermano Luis, entonces aspirante, erguido, cabeza recta, mirada fija, cara voluntariosa. Sí, hay notables diferencias entre los dos hermanos.
El Hermano Antonio María era probablemente demasiado activo para entregarse a largas contemplaciones; sus notas espirituales apunan más bien realizaciones que a sentimentalismos, aunque en su juventud parece que tuvo que luchar en contra de cierta tendencia a la tristeza.
CORRESPONDENCIA EPISTOLAR:
El Hermano Antonio María empleó enormemente el género epistolar para comunicarse con sus administrados, hermanos, formandos, amistades y sus familiares. Uno de sus Hermanos Visitadores calculó en sesenta mil cartas que hubiera escrito en sus veinte años de Asistente. Su correspondencia siempre reflejaba el pensamiento religioso que iluminaba su correspondencia. Cartas con perfume de real amistad y que reanimaban. ¡Cuánto bien no habrá hecho! Así era de delicado el Hermano Asistente con sus amistades, con sus Visitadores y muchos de sus inferiores.
Se valió de la carta sin medir el tiempo, sus Hermanos Visitadores recibían dos o tres cartas mensuales procedentes de Roma o de cualquier ciudad de América Latina. Eran cartas cuyos objetivos trataban de administración y de puntos de fidelidad al Fundador. Rara vez esas cartas no tocaban el tema de la fidelidad a la oración, el compromiso religioso, el alejamiento del mundo o el espíritu religioso, en una palabra. Se notaba que su gran y casi única preocupación eran estos temas.
Su papel de guardián y apoyo de espíritu del Fundador no lo abandonaba, tomaba su deber de enderezar caminos, rectificar criterios, evitar desviaciones. Con tanta seriedad, que se recibían sus cartas y cierto temor frecuentemente. Además, llegaban muchas veces con renglones escritos en rojo, subrayados o con mayúsculas. Con alguna frecuencia el adverbio "frecuentemente".
Es posible que el consejo de su antiguo Hermano Visitador Alcimo María de "dejar dormir la carta una noche antes de volverla a leer y cerrarla" no haya sido puesta en práctica algunas veces. No es de extrañar que algunas misivas, llenas de maravillosas intenciones, hayan levantado "ampollas" en quienes no conocían la ternura del corazón el autor o su primariedad, que se indignaba al recibir el primer informe. Sin embargo, bastaba mandarle la contestación con las debidas explicaciones para que, de vuelta de correo, él contestara pidiendo excusas con toda profunda humildad.
Sin embargo, las reacciones algo impulsivas y categóricas del Hermano Antonio le cerraron corazones y dejaron cicatrices difíciles de curar. Claro que nadie es perfecto y además "el fuego de la casa del Señor lo devoraba" con prontitud y tal vez le hacía confundir el verbo convertir con condenar.
Algunas cartas ilustrativas de la correspondencia del Hermano Antonio María:
Un Hermano llegó a la comunidad de la Villa, en la Ciudad de México, venía del Colegio Cristóbal Colón y traía una pequeña colección de 80 orquídeas para su estudio; le pidió al Hermano Director unas macetitas para las plantas la respuesta fue no hay dinero, e igualmente le pidió un libro de Física, la respuesta del Director fue: "ya leyó todos los libros de la biblioteca, que nada tenían que ver con la Física. Llegó el Hermano Asistente Antonio María a la visita y en el dialogo el Hermano expresa sus necesidades; el buen superior le pide que escriba él mismo, la carta al Director, después de un pequeño el buen superior la firmó y él mismo la entregó al director, obteniendo el Hermano lo que necesitaba. (Relato oral del Hermano Ambrosio Luna.)
Otra carta en la que se ve el cuidado paternal y amoroso del Superior por un Hermano con problemas de salud es una carta al Hermano Javier Narro, siendo este novicio: “Carísimo Hermano Andrés María: J’ai étais très heureux de recevoir de vos nouvelles et de lire votre longue lettre. Grace à Díeu, votre santé va mieux et díspositions sont excellentes. Remercíons a la Très Saínte Víerge que vous a obtenu de gráces de N. S.J.C. Continué usted en esforzarse en continuar correspondiendo generosamente a todas las gracias, ya que es le medio de obtener otras y de aumentar los méritos para el cielo. Por las razones que usted me expone, creo que no es prudente, por lo tanto, no es conveniente siga Ud. en México; la altura y el frío le son muy perjudiciales, Posiblemente sea mejor para Ud. ser trasladado a Cuba, el calor no le molestara y estará a un nivel propicio para su corazón. Le autorizo a comunicarse con el Hno. Visitador que estoy de acuerdo en que Ud. sea enviado a Cuba tan pronto como termine el Noviciado. Vea con él que papeles necesita y la autorización formal de su querida mamá. Como esta partida será para ud. ocasión de un nuevo y meritorio sacrificio, estoy seguro de que Jesús y María le concederán en cambio muchas y diversas gracias de santificación. Perdone que sea breve por esta vez, no dispongo por ahora de mucho tiempo. Que Jesús y María le bendiga. Su afectísimo en N. S.
En el caso de la correspondencia con el Primer Hermano Visitador del Distrito México Norte, Hno. Víctor Bertrand, hay que destacarlo siguiente: “El Hno. Antonio María abrigaba proyectos sanamente ambiciosos para México cuando fue nombrado visitador, los realiza a través del Hno. Visitador Bernard Alphonse, instrumento santo lleno de humildad y docilidad.
Estoy muy feliz de recibir las noticias y de leer su larga carta. Gracias a Dios, su salud va mejor y sus disposiciones son excelentes. Agradezcamos a la Santísima Virgen, que le ha obtenido todas las gracias de Nuestro Señor.
Correspondencia familiar y con amistades:
Las cartas a sus familiares tienen un tono de profundo cariño. A su Hermano Don Luis, siempre le escribió en francés, se dirige como: "Mon tris cher frère et inoubliable Frère Adalberto Louis"
A su hermana religiosa, Sister Rosa, intitulaba las cartas con "Amadísima Hermano Rosa de María Inmaculada, si al Hermano Luis nunca lo tuteo, a su hermana Rosa sí lo hace. Como en todas sus cartas su lenguaje es distinguido sin afectación ni menos trivialidades, pensamientos nobles, elevados, piadosos, fraternos, con recuerdos filiales de los acontecimientos familiares... verdaderos modelos de ternura, fraternidad y gran educación.
A las amistades, el Hermano Antonio María les tiene un altar en su corazón con veladoras siempre encendidas, particularmente se acuerda el día de su onomástico, y de cumpleaños, de Navidad. Llegan para felicitar por un éxito obtenido o para compartir la pena de un duelo. Siempre las cartas van con un mensaje de alegría y de orante recuerdo. Como botón de muestra, está el testimonio verbal de Monseñor Francisco Javier Nuño, obispo, que se admiraba de recibir, desde 1945, una felicitación para el día 3 de diciembre procedente de cualquier país del mundo hispánico.
La correspondencia expresaba la gratitud, la fidelidad, la caballerosidad, la bondad de un alma siempre delicada, distinguida y fiel. En ella no hay que buscar ni sentimentalismo, ni mal gusto, ni siquiera pasatiempo. Siempre hay elevación y distinción, siempre el pensamiento religioso ilumina sus cartas. Cartas con perfume real de amistad que reanimaban. ¡Cuánto bien no habrá hecho!
Así era de delicado el Hermano Asistente con sus amistades, sus Hermanos Visitadores y muchos de sus inferiores.
REINGRESO AL PAÍS.
En 1966, debía reunirse en Roma el importante 39 Capítulo General para una adaptación del Instituto al espíritu del Concilio Vaticano II que acababa de celebrarse. Incumbía igualmente cambiar los mandos administrativos generales. Al efecto, el Hermano Asistente Charles Henry fue electo Superior General y la mayoría de los Hermanos Asistentes abandonaron sus funciones, entre ellos el Hermano Antonio María. En su-agenda de 1966 me relevan de mi cargo de Asistente. ! Laus Deo et María Virgo!. )
Con toda sencillez se reincorpora como uno más al trabajo del Distrito de México Sur. Un Hermano consigna: "Para mí lo más admirable de su persona fue su sencillez con que volvió a tomar las actividades de cualquier Hermano al dejar de ser Asistente. Recibió el encargo de director de un pequeño colegio.
Aceptó la dirección del Colegio Benavente, en Tehuacán, Pue. La obra es pequeña, sección Primaria y sección Secundaria, pero ofrece algunas dificultades, entre otras, ciertas penurias económicas ya que la localidad es modesta y la mayoría de los alumnos pertenecen a la clase media inferior por lo que las colegiaturas son reducidas y no siempre se cubren oportunamente.
Con las funciones de Director General aunó el impartir clases de inglés en el grupo de alumnos mayores, tercero de secundaria en ese entonces, y acudir a las clases de primaria para la clase de catecismo.
Un año permanece en ese puesto. No faltaron ciertamente momentos penosos aún en la vida de comunidad. ¿diferencias en las edades? ¿Nuevos "estilos" y "puntos de vista" dispares? ¿Alejamiento prolongado del quehacer de director escolar? Inútil tratar de llegar a la explicación última y el por qué con las solas luces de la razón. ¿Aventurado sospechar que el Señor permitía tales "incomprensiones" para acrisolar la virtud del Hermano Antonio?
Posteriormente recibe el cargo tan querido por él de promotor vocacional, cargo que desempeñó en su juventud y que volvía a realizar con mayor cariño y con una entrega absoluta. Nuevamente lo encontramos recorriendo el Centro y el Sur de México como "encargado de la obra vocacional", en las localidades que no cuentan con colegio de los Hermanos. Ni la edad, ni la salud un tanto deteriorada le impiden lanzarse a verdaderas correrías apostólicas desde León, Gto., su centro de operaciones. Sólo Dios conoce las muchas oraciones y privaciones ofrecidas por las "buenas vocaciones" en general, y por algunos niños y jóvenes en particular... en sus traslados en autobús.
Cinco años, 1967 a 1972, cuya verdadera fecundidad permanece en los "secretos divinos" pero que, ciertamente, acrecentó el "tesoro" del "siervo bueno y fiel" y obtuvo muchas gracias para el Distrito entero.
Entre los apoyos vocacionales debe señalarse la organización de un grupo fervoroso de "mamás lasallistas" cuyas oraciones, buenas obras y ayudas económicas contribuían generosamente para el discernimiento y cultivo de vocaciones consagradas especialmente para nuestro Instituto. En sus días de residencia en León, Guanajuato; no faltaba la programada reunión de oración y reflexión con las "mamás lasallistas".
El Hno. Asistente Antonio María dirigiendo la palabra a los alumnos. del Colegio Febres Cordero de Guadalajara.
El Hno. Asistente Antonio María acompañado por el Hno. Visitador Bernardo Grousset y por el Director del C.F.F.C. de Guadañakara. el Hno. Antonino Ramírez
Con los alumnos del Colegio Febres Cordero durante el recreo.
Con el Hno. Antonino, el Hno. Guillermo Alba y otros Hermanos.
Con el Hno. Visitador Groussete y con los HH. Leopoldo Angulo y Manuelito González.
El Hno. Antonio María con los Hermanos del Noviciado Menor y Novicios Menores.
FALLECIMIENTO
"Gracias por haberme informado de la muerte de mi querido amigo Hermano Antonio María. Esta noticia me sorprendió, puesto que el 6 de enero fe 1972 me escribió lo que fue su última y larga serie de cartas desde hace 25 años. Me decía: "mi salud es excelente, gracias a Dios. No tuve ningún percance durante el año, lo que me permitió trabajar activamente la promoción vocacional". No pensé entonces que los "percances" se iban a presentar rápidamente. Quien así escribía el 20 de febrero de 1972, refleja la sorpresa que le causó en los Distritos de México le fallecimiento del Hermano Antonio María.
Diferentes "achaques" incluida una intervención quirúrgica, indicaban el robusto organismo empezaba a exigir cierta moderación en la actividad. Incluso se había ya decidido separar al Hermano Antonio María del trabajo vocacional para encargarle la redacción del histórico del Distrito; había vivido la historia lasallista en México y, además de los Archivos, su memoria extraordinaria haría revivir figuras y episodios insospechados por y para las nuevas generaciones. Proyecto no realizado “mis caminos no son vuestros caminos".
En la Consagración a la Santísima Trinidad que el Hermano Antonio María escribió, según su costumbre, el 12 de enero de 1971 anota:
"Tout en moi Vous appartient car j'ai tout reçu de votre Bonté et de votre Toute Puissance. Ma vie est entre vos mains, disposez- en comme il vous plaira ».
El tono tranquilo de este ofrecimiento permite pensar que no vislumbraba un pronto encuentro con el Señor.
Una gripe sencilla, ordinaria, podría decirse, le atacó a mediados del mes de enero y le obligó a recluirse en su habitación. Cuando acudió un Hermano de la comunidad a informarse de alguna posible necesidad, encontró al Hermano Antonio sentado en el borde de la cama, respirando dificultosamente y bañado por un sudor frío... En ausencia del Hermano Director y habiendo consultado entre sí varios Hermanos, decidieron alertar a médico y trasladarlo de inmediato a la clínica.
Ingresado en el sanatorio López Valdivia, de la ciudad de León Guanajuato, se practicaron diversos análisis cuyo resultado fue la revelación de diabetes, totalmente ignorada hasta entonces. La gripe degeneró en bronconeumonía y el corazón acusaba poderosa taquicardia.
Los Hermanos y las religiosas enfermeras le atendieron con mucho cariño y gran deferencia. El día 29 de enero de 1972 el neumólogo indicó que iba cediendo la bronconeumonía, pero el cardiólogo manifestó que el estado del paciente era sumamente grave, ya que en cualquier momento se podía presentar un paro cardíaco definitivo. En la madrugada del día 31 de enero de 1972 a eso de las tres, la religiosa que le velaba notó que aumentaba la gravedad y le preguntó, si quería que se llamara al Hermano Director. La respuesta del enfermo manifestó toda la delicadeza de sus sentimientos fraternales: “No, no hable a esta hora, deje que descanse; háblele a eso de las seis de la mañana".
Nuevos síntomas hicieron comprender a la religiosa enfermera que se aproximaba el desenlace supremo y, sin consultar más telefoneó a la Comunidad para alertar a los Hermanos. Acudieron inmediatamente el Hermano Director y otros tres Hermanos, pero ya el Hermano Antonio había caído en estado de coma, iniciaron las oraciones para le recomendación del alma. Hacia las 4.45 horas, sin recobrar aparentemente el conocimiento, pero lleno de paz y de sosiego acudía el Hermano Antonio María a la cita definitiva con el Padre: "Siervo bueno y fiel, ven a compartir el gozo de tu Señor"
Al despedirse de su cuerpo mortal podía agradecerle la fiel colaboración que le había dado durante su vida, al mismo tiempo que le pedía perdón por haberse despreocupado tanto de él durante su existencia... Revestido con el Santo Hábito que había llevado con amor, gran parte de su vida, el cuerpo fue trasladado a la Comunidad donde fue instalada la Capilla Ardiente. Hermanos y amigos de diversos lugares fueron acudiendo a la ciudad de León, Gto. El 1 de febrero de 1972 a las 10.30 horas se inició la celebración de la última Misa de cuerpo presente en el Templo Expiatorio. Numerosísima la asamblea, con una piadosa participación en la liturgia. El coro del Aspirantado Menor de México Norte ejecutó los cantos apropiados que contribuyeron a mantener la devoción y la paz que se palpaba.
Partió el cortejo fúnebre hacia el cementerio de San Sebastián donde sería inhumado el cuerpo en la cripta de los Hermanos. Una vez bendecida la sepultura, el Hermano Visitador pronunció una breve alocución, al recordar rasgos sobresalientes del Hermano Antonio María, exaltó la figura de un gran educador y de un santo actual.
Mientras descendían sus restos, todos los Hermanos entonaron el "Prends mon coeur le voila" que tanto gustaba al Hermano Antonio en el original francés, e inmediatamente después, la adaptación al español que compusiera el propio Hermano Antonio, 24 de mayo de 1971.
Antes que la asistencia se despidiera, el Hermano Luis Lozano Bernal agradeció a todos por haber acompañado los restos mortales de su hermano. No podía, Don Luis, imaginarse que un día 23 de junio de 1895, él mismo acompañaría a su "Hermano Toño" a la cripta de los Hermanos de León por primera vez los restos mortales de ambos integraría la comunidad lasallista. Juntos enarbolarían aún, en el silencio del sepulcro el sagrado lábaro del SIGNUM FIDEI de que fueron eximios heraldos y paladines, hombres coherentes con sus ideales y compromisos. (La redacción de esta biografía se debe a la pluma de los Hermanos Luis Lozano, que aportó muchos datos y a la de los Hermanos Agustín Mendoza y Bernardo Grousset,cuyos textos son investigación posterior.)
Como ampliación de datos sobre la Vida del Hno. Antonio María Lozano, presento a continuación:
TESTIMONIOS.
APOYO A FUNDACIONES
AUTORIZACIÓN PARA LA DIVISIÓN DEL DISTRITO DE MÉXICO EN DOS DISTRITOS.
CEREMONIA DE DESIGNACIÓN DE LOS DOS VISITADORES
LLEGADA DE LA RELIQUIA DE SJBS A MONTERREY
ACONTECIMIENTOS ESPECIALES: Crecimiento de los Distritos, Cuestión cubana, Hno. Juanito y las Hermanas Guadalupanas de La Salle, Asunto Acapulco, Visitas a los Colegios y al Noviciado, y al Noviciado Menor en su 50 Aniversario, Traslado de las urnas de los Hermanos fusilados en Zacatecas,
CONCLUSIÓN GENERAL.
TESTIMONIOS.
El Hermano Bernardo Zepeda escribió a raíz de la muerte del Hermano Antonio lo siguiente: "Fue el Hermano Antonio uno de los primeros Hermanos mexicanos y "entonces" llevó muchos primeros: Primer director vocacional mexicano, Primer Director de Novicios Mexicano, Primer Visitador Mexicano, y Primer Asistente Mexicano. ¿Patrioterismo? No, su capacidad, su generosidad y su aceptación tranquila de muchas responsabilidades, le permitieron responder siempre; ¡PRESENTE!... Si muchos recordamos sus cartas de una valentía y rectitud que quizá lo hacían parecer un tanto rígido, todos recordamos su trato personal fino, fraternal y cariñoso.
Animado por un mismo ideal que será la extensión del Reino de Dios en las almas por medio del apostolado de la enseñanza y de la educación integral cristiana y que se esmeren en progresar más y más y se estimulen mutuamente. Este es el retrato del Hermano Antonio María Lozano, Asistente que fuera por muchos años, como una LINEA RECTA que se fío en Dios y siguió adelante, puesto que con Él nadie se pierde, a pesar de la niebla del camino... Su línea recta fue sencilla: "Procurar la gloria de Dios, como me fuere posible y Él lo exija de mi"
Por eso el Hermano Antonio que siempre supo responder PRESENTE. (Extracto de La Salle en México febrero de 1972 Artículo del H, Bernardo Zepeda Sahagún. 2 febrero 1972).
No hace falta ser psicólogo ni teólogo para comprender que las almas santas para comprender que las almas santas "sueñan" con manifestaciones distintas. Basta 'recordad la Sagrada Biblia en que abundan esos casos.
El sueño que tuvo lugar dos meses después de su elección como Asistente del Hermano Antonio María en 1946. El final del relato, hecho con toda sencillez, demuestra la admirable disposición de esa alma al empezar una etapa de si vida con grandes responsabilidades.
DISTRITO DE MÉXICO DURANTE LA VISITA DEL HERMANO ASISTENTE NIVARD JOSEPH, EL HERMANO ANTONIO MARÍA PENÚLTIMO DE LA DERECHA SENTADO A SU LADO SU HERMANO, EL HERMANO LUIS.
Dos extractos de testimonios sobre el Hermano Asistente Antonio María:
La labor del Hermano Antonio María como Visitador y Asistente para México fue patente y de gran cariño y dedicación.
Como Hermano Visitador se le debe la construcción del Noviciado Menor de Tlalpan en el cual puso todo su empeño para dotar al Distrito de México de una casa de formación digna y adecuada para los jóvenes aspirantes, un asistente promovió la renovación de la casa del Noviciado de Tlalpan, así como la construcción del Noviciado Menor de León y del Noviciado de México Norte.
ULTIMO GRUPO DE POSTULANTES QUE EL HERMANO ANTONIO MARIA, COMO VISITADOR, LES DIO EL HABITO entre ellos: Jorge García Abaroa, Jorge Campos, Víctor Parra, Tomás Garza en Tlalpan el 26 de enero de 1946.
El Hno. Athanase Emile Superior General señala: La independencia del Distrito de México diferente de Antillas se le debe mucho al Hno. Antonio María, que como visitador de Antillas México conocía la realidad. "El Consejo General en su reunión de 21, 27 de mayo y 4 de junio se ocupó en diversos asuntos de interés general para el Instituto. Es así que los Distritos de Inglaterra e Irlanda y Antillas México, que han tenido un gran desarrollo y después de un estudio serio se ha decidido... que a partir del 1° de julio de 1947 sean el distrito de Antillas y el Distrito de México... Y el nuevo Visitador de México será el Hermano Bernardo Alfonso..."
El Hermano Superior General prosigue: "No se nos escapa que el Distrito de Antillas tiene menos facilidad para el reclutamiento que el Distrito de México... No dudamos que el Hermano Asistente buscará los medios de ir en su ayuda, en la medida de sus posibilidades el Distrito de Antillas... Para los detalles relativos al nuevo Distrito el Carísimo Hermano Asistente dará las indicaciones oportunas... Veuillez me croire, mes très chers frères, Votre tout dévoué en N-S.» F. Athanase Emile.
HERMANOS DEL DISTRITO DE MÉXICO EN 1947 Y PRIMERA VISITA DEL HERMANO ASISTENTE ANTONIO MARÍA.
Apoyo a las fundaciones:
1) Primera obra del Distrito de México una vez independiente.
1945, el Hermano Visitador Antonio María escribe al Hermano Pro Vicario General y menciona la petición de "Coro de los Infantes de la Basílica". Bastarían dos o tres Hermanos, la respuesta del Superior americano Charles Henry “fue estamos en guerra no hay comunicación con Roma, pero puede seguir adelante con abrir la escuela de Guadalupe y aún para tomar el coro".
En 1948, el Abad D. Feliciano Cortés, insiste. Hubo que examinar las posibilidades y poco a poco se afinó el proyecto y se fijó la apertura para febrero de 1948..." En 1948 El Abad de la Basílica, Monseñor Feliciano Cortés y Mora, solicitó al Hno. Antonio María Lozano, entonces Asistente del Superior General de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, que tomaran la dirección del "Coro de Infantes".
Los superiores recibieron con agrado la solicitud, toda vez que se trataba de servir directamente a la Madre de Dios en su advocación de Guadalupe; sin embargo, encargarse de tan sólo 20 pequeños, ofrecía un campo educativo muy estrecho. Se aceptaba la petición, a condición de abrir en algún lugar cercano, una Escuela en donde los Infantes cursaran sus estudios de Primaria y además se pudiera educar a numerosos niños de la zona de la Villa.
2) Zacatecas, un regreso esperado: la gran ofensiva para el retorno de los Lasallistas venía de 1945 y poco faltó para transformarse en realidad. Un gran amor venía cuajando en el corazón del Hermano Antonio María Lozano. Es imposible que no sucediera: Nativo de Zacatecas, educado entre los muros del Instituto Científico San José, fiel discípulo del Hermano Director, heredero en quien el mártir depositó la antorcha religiosa, todo movía al superior para una pronta reapertura de un colegio lasallista.
Seis años duró la espera. De Guadalajara llegó Monseñor Francisco Javier Nuño y ante todo enfocó la meta de abrir un colegio. De primer intento se encaminó a Puebla donde el Hermano Asistente Antonio María presidía un retiro, era diciembre de 1951, a los dos superiores les unía una larga amistad, Monseñor no puso objeciones y regresaba el antiguo "Instituto", donde funcionaba el obispado, pero se dispuso a cederlo y él se trasladaría a otros lugares. (El Hermano Antonio y el consejo de Distrito acordaron que el regreso de los Hermanos sería el septiembre de 1952 )
3) Una nueva fundación: Hermosillo, el Hermano Antonio María, asistente, quiso aprovechar su visita a México de diciembre de 1953 para conocer la futura obra sonorense, lo que realizó los días 26 y 27 de diciembre siendo huésped de Monseñor Navarrete, en su seminario llamado la "Parcela"
En 19 de agosto llegaron los dos primeros lasallistas. El Hermano Visitador Bernardo Alphonse Grousset acompañó a los fundadores de esta lejana obra en el estado norteño de Sonora que llegaron el 25 de agosto, el Hermano Asistente Antonio María aprovechó el paso por México para ir a convivir y animar a los Hermanos fundadores.
COMUNIDAD FUNDADORA DEL COLEGIO REGIS: HNOS. JOSÉ ARRIETA, JOSÉ ELCORO, BERNARDO GROUSSET, VTR., HNO.ASISTENTE ANTONIO MARÍA, IGNACIO TAPIA DTR., CANALES, JORGE GARCÍA ABAROA, HINCADO LUIS TREVIÑO.
En 1964, vuelve el Hermano Asistente Antonio María Lozano, para la bendición del edificio de la Secundaria realizada por el Padre Javier de León. (La Salle en México III Fundación de Hermosillo)
No queda la menor duda del acompañamiento efectivo del Hermano Asistente tanto a los Hermanos como a los proyectos de los Distritos, su presencia amable, era motivación y al mismo tiempo una oportunidad de aclarar finalidades y motivaciones, no desviarse del fin del Instituto y salvaguardar la vida religiosa de los Hermanos.
DIVISIÓN DEL DISTRITO.
La preparación de la división del Distrito de México en 1960 se le debe igualmente a la intervención del Hermano Antonio María como Asistente, que conocía bien la realidad del Distrito de México y fue, sin duda quien marcó pautas para esta acción que provocaría el crecimiento de las obras en ambos futuros distritos.
En carta del 31 de octubre el Hermano Asistente Antonio María comunica oficialmente la noticia de la división del actual Distrito como sigue:
"Ayer, por unanimidad de votos, autorizó el Régimen la formación en México, de un segundo Distrito por la división del actual; le envió el MEMORANDUM SUR L´ETAT ACTUEL DU D1STRIT DU MEXIQUE AU 25-10-1959.
El Distrito de México, actualmente está muy extendido, y esa fue la pregunta, durante la última visita del Hermano Asistente Antonio María, de dividirlo.
El Consejo de Distrito, en su reunión del 19 de julio de 1959 estudió las razones, las ventajas e inconvenientes que se presentaron para la división del Distrito, las cuales fueron votadas por voto secreto.
Prosigue el documento señalando diversos puntos interesantes y el Hermano Asistente entregó algunas bases de la División que el Consejo debía de estudiar para realizar una división equilibrada.
El mandato es el siguiente: "Haga estudiar por el Consejo de Distrito las 11 bases muy atentamente, y tenga la bondad de indicarnos si tienen alguna corrección que hacer, algo que agregar o quitar, alguna otra sugerencia y que todo quede bien claro y preciso." (La Salle en México diciembre de 1959)
En un artículo escrito por el Hermano Bernardo Zepeda Sahagún recuerda lo siguiente a pocos días de su deceso:
"A propósito de la división del Distrito de México, en Distrito Norte y Distrito Sur escribía: "Henchidos de júbilo están nuestros corazones, rebosan nuestras almas de agradecimiento para con la Bondad Divina que nos ha permitido ver llegar este memorable día" y más adelante sigue diciendo: “Sepamos corresponder con alma grande y corazón generoso a tantos favores del cielo por medio de una vida religiosa auténtica, de entrega diaria total, a Cristo nuestro Rey y por su medio al Padre Celestial, a fin de Procurar su gloria tanto como nos fuere posible y El lo exija de nosotros. Esta entrega se manifestará en la fidelidad a nuestras santas reglas, cuya observancia es el primer sostén de las Comunidades, que las hace inconmovibles mientras ellas subsisten, según categórica afirmación de Nuestro glorioso Padre San Juan Bautista de La Salle; por la fidelidad a nuestros santos votos y a los deberes de estado"
Más adelante añade: "Cada Hermano, cada formando que se esfuerce en asegurar su vocación y elección, siguiendo los santos ejemplos de nuestros Hermanos fundadores de nuestro querido Distrito, ejemplos de fidelidad a la vocación, ejemplos de regularidad, de espíritu de Fe, de abnegación a toda prueba y de celo apostólico, que cada uno sienta ansias de superación religiosa, intelectual y pedagógica." (Hermano Bernardo Zepeda Sahagún "Como una línea recta" 2 de febrero 1972 en La Salle en México Norte Febrero de 1972.)
Y ante la Imagen bendita de Nuestra Señora de Guadalupe, los Superiores, encomendaron ante la Madre del Cielo los nacientes Distritos, como los Hermanos Fundadores llegaron a consagrar su apostolado en las tierras mexicanas ante la Morenita del Tepeyac. De Roma se recibió un cable que decía: "aplacé división de Distrito para el día 3 o Epifanía, Espero llegar el viernes 1° Aeronaves. Ya estaba preparado todo. Misas en la Basílica, y compromiso del Señor Delegado Apostólico. El 1° de enero fue el gran festejo de Tetela en Cuernavaca.
Por la noche de ese día, llegó el Reverendo Hermano Asistente con unas tres horas de retraso, la Eucaristía en la Basílica de Guadalupe ya había comenzado. Después de la Solemne Misa, se renovaron los votos y los Hermanos fueron a la sacristía a saludar al Hermano Asistente y al Excelentísimo Señor Delegado Apostólico que en su homilía entregó a los Hermanos un programa de esperanza y un aliento en las directivas emanadas de las Autoridades religiosas.
2 DE ENERO DE 1960: CEREMONIA.
En la Villa, en el salón de fiestas de la Escuela Cristóbal Colón, recibió a la Asamblea de Hermanos, más bien silenciosa, grave e inquieta. El Hermano Asistente Antonio María traza un historial completo y un programa no menos conciso para el nuevo derrotero pletórico de esperanza y termina leyendo una carta del Hermano Superior General Nicet Joseph.
El momento dramático se presenta cuando, el Hermano Asistente pasa el documento oficial y señala a cada Hermano Provincial el lugar que debía de firmar, Distrito Norte H. Bernard Alphonse, Distrito Sur Víctor Bertrand. asignación de Novicios Menores, Novicios, Escolásticos y algunos cambios de Hermanos, hubo muchas sorpresas sobre todo entre los jóvenes en formación, pero la mayor se la llevaron los Hermanos Visitadores que tenían en mente el Distrito que no les correspondió.
En una última reunión el Hermano Asistente afinó proyectos y alentó a todos los directores a nuevas conquistas para las etapas que se abrían por delante. (La Salle en México III 35.)
VISITAS.
Llegada de la reliquia de nuestro Santo Fundador a Monterrey:
El tener una reliquia Insigne es privilegio de pocos lugares en el Instituto, fue el Hermano Antonio quien apoyó, motivó y estuvo cercano a la construcción de la Iglesia en Honor de San Juan Bautista de La Salle en Monterrey, esta obra comienza a gestarse al de los años de 1950, el término de la construcción fue a mediados de década siguiente, pero el buen Superior se esforzó en conseguir una reliquia insigne del Santo Patrón de los Educadores a ese primer templo dedicado a él en la República Mexicana.
El relato de la llegada es el siguiente: "El 17 de enero de 1959 y llevada por el Reverendo Hermano Asistente, llegó la reliquia insigne de San Juan Bautista de La Salle a Monterrey. El aeropuerto pletórico; la comitiva, numerosa, el recorrido de impecable desarrollo, la ceremonia de recepción en la iglesia del Sagrado Corazón entusiasta y ferviente.
A las 3.30 de la tarde un numeroso grupo de alumnos, exalumnos y familias, esperaban en el aeropuerto de Monterrey la llegada de la Reliquia; apenas apareció tan preciado tesoro, el Señor Arzobispo Alfonso Espino y Silva, se adelantó a la escalinata del avión para recibirla de manos del Reverendo Hermano Asistente Antonio María. Al punto impartió la bendición, que todos recibieron arrodillados, pasó solemnemente ostentando el Relicario ... En la iglesia del Sagrado Corazón, por haber estado ahí el colegio del mismo nombre hace 50 años; nueva vaya, nuevos honres el canto del Te Deum y veneración de la reliquia.
La santa insigne reliquia, conseguida por el Hermano Asistente, es un fragmento del maxilar del santo, y la mayor que exista de él, fuera del recinto de la casa Matriz." (La Salle en México enero de 1959.páginas 6 y 7)
Crecimiento del Distrito:
Como Hermano Visitador, su "única hija" fue el Colegio Febres Cordero, como él lo llamaba, que promovió sostuvo y fue muy cercano a su desarrollo, así leemos: "En el acta del Consejo de Distrito de enero de 1944 "Esta vez el Consejo, presidido por el Hermano Visitador Antonio María, considerando ante todo la imperiosa necesidad de intensificar nuestro reclutamiento, emitió voto favorable para la fundación y determinó que se tomaran las medidas adecuadas para que se abriera una escuela Primaria en septiembre. Las mensualidades deberán de ser moderadas con el fin de atraer niños de clase media, la más favorable para el reclutamiento". La finalidad es clara: encontrar elementos para la vida religiosa.
El Hermano Antonio María fue un testigo fiel y un impulsor del crecimiento de las obras del Distrito de México, y después de las nuevas obras de los dos Distritos. El Hermano Antonio como Visitador y más tarde como Asistente se encontró con un crecimiento que estaba frenado desde el lejano 1930. El Hermano Antonio fue un testigo fiel del reciente pasado, y ya como H. Asistente, guío la mano del Hermano Visitador Bernardo Grousset, dócil a sus claro videntes proyectos.
Así nacieron:
La Escuela Cristóbal Colón en La Villa de Guadalupe, el Colegio La Salle de León, Guanajuato, el Colegio Margil de Zacatecas, el Instituto Laguense, el Colegio Regis de Hermosillo, el Colegio Guadiana de Durango, la Escuela gratuita de Xola, la lista sigue con las escuelas Normal Superior e Inferior de Puebla, Colegio Bolonia, San Juan de los Lagos. Instituto La Salle de Cd. Obregón, Noviciado Menor de León, Fundación Mier y Pesado en la Cd. de México, Escuela Jardín, Colegio La Salle de Acapulco, Colegio Escandón, Cd. Victoria, Colegio Fresnillo, Simón Bolívar del Pedregal, Universidad La Salle, escuela La Salle Américas en León, Colegio De La Salle Matamoros, Colegio Regiomontano Contry, Noviado de Lagos, Colegio Vasco de Quiroga, La Piedad, Tehuacán, Córdoba, Chihuahua, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, Cd. Delicias Chihuahua y el Valle del Mezquita, más los colegios de extensión que eran supervisados por el Hermano Visitador y que ya pocos se integraron a La Salle.
Las visitas del Hermano Asistente eran deseadas y esperadas con gusto en las comunidades. Era gratificante para los Hermanos que el Superior tomara contacto con el trabajo diario que ellos hacían, a su vez el Superior motivaba y alentaba tanto el trabajo educativo apostólico como la vida espiritual de los Hermanos.
El Hermano Bernardo Grousset confiesa que desde el momento en que fue nombrado Visitador se identificó con la Provincia mexicana y le dará un gran impulso sin precedentes. "Los aciertos que he tenido, los debo al Hermano Antonio María Lozano". En casos difíciles acudía a él y Dios le dio su bendición'. (Hno. Alfonso Grousset p. 221)
Esto lo confió el Hermano Bernardo a un Hermano amigo.
ACONTECIMIENTOS ESPECIALES.
La cuestión cubana:
Ante la crisis cubana el Hermano Asistente Antonio María, "al pensar en una posible situación crítica dio orientaciones precisas:
Entre ellas están: "La Salida de las casas de formación: Novicios para Panamá, Novicios Menores a Costa Rica y Escolásticos a Honduras. Las religiosas mexicanas que atendían Santa María del Rosario regresaron a México, al igual que algunos Hermanos mexicanos.
El 25 de mayo, después de haber nacionalizado, Fidel Castro, la educación cubana, los Hermanos salieron rumbo a Miami, el buen Hermano Asistente estuvo en el Aeropuerto para recibirlos" (La Salle en México III pág. 26). "En esa misma tarde en el mismo aeropuerto el Hermano Antonio María por alto parlante fue citando a los Hermanos por grupos de destino: Un grupo iría al Distrito de Centro América, otro iría a México Norte y Sur, otro grupo regresaría a Francia, otros fundarían un nueva Comunidad en Puerto Rico” (Hno. Alfredo Gabriel “Itinerario de los Hermanos de La Salle en el Distrito de Antillas, pág. 142)
Las Hermanas Guadalupanas de La Salle.
Problemas con Hermanos porque su actividad rebasó su autoridad o hubo algunos malentendidos. El Hermano Juanito Fromental.
"Siendo visitador de México el Hermano Antonio María pudo seguir los inicios de la "Pía Unión", aún antes de la erección canónica. Tan luego, como fue elegido Asistente, intervino en el Consejo del Régimen para solicitar directivas, o lo que parece más probable, para que se aprobara la línea de conducta que se había adoptado...El Hermano Asistente de México ruega respetuosamente al Reverendísimo Hermano Superior General y su Consejo se tengan a bien precisar cuál debe de ser la posición de los Hermanos en relación con dicha fundación. Se decidió que ningún Hermano debía intervenir personalmente en esa fundación." (La Salle en México III página 26 39 Hermano Alfredo Gabriel "Itinerario de los Hermanos de la Salle en el Distrito de Antillas página 142)
La comunidad del Colegio Simón Bolívar estuvo cercana a la fundación y es el Hermano Juanito Fromental quién se involucró en el desarrollo de la misma. En la visita del Hermano Athanase Emile, Superior General a México tanto el Hermano Antonio como el Hermano Juanito exponen al Superior la historia y la finalidad de esta obra. En el Colegio Simón Bolívar hay cambios, y el Hermano Juanito queda como encargado de la caja, lo que le permite ayudar a las Hermanas y ocuparse más de ellas, eso no gustó a los Superiores y el Hermano Antonio María manda que se le separe y se cambie a la Comunidad de Puebla, a principios de 1952, con la orden expresa de no ocuparse en nada de la Congregación de las Hermanas, aunque tenían una comunidad de Hermanas en el Benavente... ese año vivió el desastre de la separación de la cofundadora, Madre Luz, de la congregación.
Ese año fue de vacaciones a Francia y cuando ya iba a regresar de sus vacaciones formales en familia, el Hermano Juanito llegó a la Rue de Sèvres el 22 de julio, pues pensaba tomar el avión de regreso el día 26; aún desconocía que sus Superiores tenían otros planes. El Hermano Superior General y el Hermano Asistente Antonio María habían decidido que se quedara en Francia.
Eran tan ardiente su deseo de regresar a México, que el Hermano Fromental había prometido desentenderse totalmente de las Hermanas. No bastó con eso, ya que el Hermano Antonio escribió el 16 de agosto que no accedía a su petición." (Datos obtenidos de “Hermano Juanito” pág 115-118).
Otro caso en que el Hermano Asistente tuvo que dejar a un Hermano en Francia, en un destierro dentro de su propia patria" fue el caso del Hermano Benito Massard.
El Benavente era su obra y otros siguieron y ampliaron terminándola... Pero he aquí que la obediencia le llama ahora a Mixcoac, al Colegio Simón Bolívar del que fue nombrado director. Un testigo relata: "Puso todo su empeño para mejor las finanzas, supo despedir a quienes vivían a expensas de la institución y compró, en muy buenas condiciones, un gran terreno, para establecer las clases terminales (secundaria)." Pero todo esto no lo hizo sin roces y fatiga ni tampoco sin provocar oposiciones, pero según parece se saltó algunos permisos de los Superiores y estos vieron en su presencia un cierto peligro y una desobediencia, con lo cual fue enviado de regreso a Francia. En su diario íntimo lo trasmite. Y ante las incomprensiones que iban en aumento, pensó en pedir un cambio... Los Superiores le ofrecieron de escoger entre Paris y Lyon, donde descansaría ofreciendo algunos servicios. El prefirió Lyon y lo recibieron en la Croix Rouge, en donde desempeñó las funciones de ecónomo y vigilante. Fue para él una feliz
transición. Pronto volverá al magisterio en el Noviciado Menor Misionero de Saint Maurice l’Exil, donde fue maestro de varios Novicios menores mexicanos, entre ellos Lorenzo González Kipper, era el otoño de 1955.
A pesar del tiempo la herida de la separación de México en 1954 permanecerá abierta por largos años, ya anciano volvió a su segunda patria para morir aquí.
Sobre otro tema.
Una pregunta interesante es ¿Quiénes hicieron el ofrecimiento a la Madre de la Mora del terreno y edificio de la Secundaria? La respuesta es: no fue Don Víctor ni el Hermano Visitador Bernardo. En la misma acta de consejo, en la cual estuvieron presentes todos los Hermanos Directores y el Hermano Dosas Lucien, se lee la siguiente historia: "En el año de 1955 la Reverenda Madre Gemma de la Mora Superiora General de la Congregación del Verbo Encarnado y del Santísimo Sacramento, firmó un convenio con el Hermano Asistente Antonio María y con el Director de entonces, Nicet Ernest. Según el escrito existe el compromiso de vender a la Madre Gemma la propiedad de Sadi Carnot 36-38 al precio que resultara como promedio entre el avalúo presentado por ambas partes. La propiedad entraría en posesión de las Religiosas en enero de 1958. Esta venta no se realizó en el momento y fue hasta después de la división de los Distritos que se realizó la entrega del predio de la Secundaria y el traslado de la Preparatoria del Cristóbal Colón, iniciándose así la Universidad La Salle. Fue Dios que actuó a través del Hermano Antonio para que la Providencia de Dios forzar a dar un paso más en educación superior.
Acapulco.
Algo de Historia: el Consejo General de Roma había determinado que el Distrito Norte asumiera el Colegio de Acapulco:
"El 8 de febrero de 1965, por parte del Hermano Asistente plantea el paso del Colegio de Acapulco al Distrito Norte. El consejo de Distrito de México norte unánimemente rechazó la petición del Hermano Asistente, pero cuando se dio como orden, se obedeció, a pesar de los problemas que se venían.
El Distrito de México Sur envía un memorándum al Consejo de México Norte, este lo examina y cambia en algunos puntos, en los que el Hermano Asistente no está de acuerdo, pero con todo pide que se estudien bien las condiciones para que la obra de Acapulco pase al Distrito Norte.
El Hermano Asistente insiste al Hermano Víctor Bertrand Visitador del Norte: "Usted fundó el colegio con Hermanos cubanos... ya podía prever que algún día podían ser reclamados. ¿cómo puede usted exigir ahora que se le den Hermanos del Distrito Sur, sabiendo que tienen mucho mayor número de alumnos que el Distrito Norte
Respecto a las bases económicas parece que Usted y sus consejeros aceptan pagar los intereses solamente a partir de un mes después de que el Régimen haya decidido. Pues Usted sabe que el Régimen decidió desde noviembre. ¿Todo lo que ha pagado el Distrito Sur o han pagado con enorme sacrificio los Hermanos Directores va a ser un regalo para el Distrito Norte? ¿Le parece justo y caritativo? Que no tienen Escolasticado el Sur tampoco lo tiene, pues los Bancos han puesto en subasta pública la venta de la Quinta de los Olivos... Fueron momentos de tensión y en algún momento el Hermano Asistente se encontró con reticencias y puntos contrarios a su pensamiento, pero al fin se realizó una reconciliación y la orden emanada del Hermano Antonio María y apoyada por el Régimen realizó. (Datos tomados de la Revista La Salle de 1965 y de la biografía del Hno. Víctor Bertrand).
VISITAS DEL HERMANO ASISTENTE
EL HERMANO ASISTENTE ACOMPAÑADO DE LOS HH. VÍCTOR BERTRAND, DIRECTOR DEL REGIOMONTANO, EL HERMANO VISITADOR GENERAL BAUTISTA FERNANDO ANZORENA Y DETRÁS EL HERMANO VISITADOR BERNARDO GROUSSET
Un mensaje que dejó a los alumnos y que recoge la Memoria del Instituto Regiomontano de 1956 dice lo siguiente: "Por una voluntad firme y constante en el cumplimiento del deber, por difícil o poco agradable que parezca, cumplen cada día y realizan a diario la hermosa divisa de su escudo colegio; "ESTO VIR". (Palaras del Hno. Asistente Antonio María en su visita de enero de 1956).
Para entender un poco el trabajo que implicaban las visitas a un Distrito de muestre se transcribe lo realizado en México, durante el verano anterior a la División de los Distritos:
Del 20 de julio de 1959 que llegó, inició de inmediato los retiros, principalmente el retiro de 30 días que concluiría el 25 de agosto. Durante ese tiempo en que los ejercicios de preparación a la Profesión Perpetua, fue recibiendo en fechas fijas a los Hermanos de las comunidades de la Ciudad de México.
HERMANOS QUE SIGUIERON EL RETIRO DE 20 DÍAS EN CASA LA SALLE EN VERANO DE 1959
HERMANOS QUE SIGUIERON EL RETIRO DE 20 DÍAS EN CASA LA SALLE EN VERANO DE 1959.
HERMANOS QUE HICIERON SUS VOTOS PERPETUOS; MIGUEL AGUSTÍN HERNÁNDEZ, JULIO CASTRILLÓN, JORGE GONZÁLEZ, PEDRO VELA Y GENARO MAGALLANES LIRA
El 1ero de noviembre de 1961, el Hermano Asistente visitó el Noviciado Menor de León, y como la casa provincial estaba ahí mismo se aprovechó para una reunión con los Hermano Directores del Distrito de México Norte. El Hermano Salvador Pérez aprovechó su arte para hacer un gran cuadro en honor del querido Hermano Asistente.
Visita del Hermano Antonio María al Colegio Bolonia, donde recibió un homenaje por parte de los alumnos. Siempre al llegar los Hermanos Directores le preparaban un sencillo homenaje como signo de obediencia, respeto y reconocimiento de su autoridad como Superior Mayor.
En 1963, el Hermano Superior visita los Distritos de México, todos los Hermanos demuestran la alegría y ven la presencia del Superior como una gracia de Dios, con la cual nos bendice. Las jornadas son difíciles y cansadas por las largas distancias en el Distrito Norte, aunque se realizan en un pequeño jet, conseguido por el Hermano Visitador Víctor Bertrand, así puede recorrer de Sonora a Nuevo León, los extremos del Distrito.
El Hermano Superior presidió el retiro de Hermanos en Tepatitlán, después una recepción en San Juan de los Lagos y por la tarde de ese mismo día con el Hermano Asistente siempre a su lado se trasladó a Lagos de Moreno para la bendición y primera toma de hábito en el Noviciado de Nuestra Señora de Lourdes
El Hermano Asistente, siempre atento, y con un notable don de motivación y de exigencia paternal, no le pareció bien el estado en que se encontraba el noviciado y durante el momento de revestirse los novicios el santo Hábito, reprendió duramente al Hermano Visitador Víctor, por los detalles que faltaba de la construcción del noviciado. Había él puesto algunas condiciones que no se cumplieron y fiel a su deber exigió.
Hermano Asistente y el Sr. Cardenal Garibi y Rivera tuvieron una amistad muy especial y cercanas. Tanto su Eminencia como el Hermano Asistente se admiraban y querían. Le otorgó el Diploma de Afiliación del Instituto por sus múltiples servicios y su cercanía con los Hermanos de Guadalajara y de su arquidiócesis en general.
El Sr. Arzobispo Don José Garibi y Rivera, primer Cardenal Mexicano, recibe el título de Afiliado al Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, de manos del Hermano Asistente Antonio María Lozano lo acompañan los HH Netelmo Fau Viceprovincial y José González Dtr. (1947)
DOS CELEBRACIONES DE IMPORTANCIA EN QUE PARTICIPÓ EL HERMANO ASISTENTE ANTONIO MARÍA:
CELEBRACIONES CONMEMORATIVAS.
Cincuentenario de la fundación del Noviciado.
Los festejos del cincuentenario en ambas casas fueron solemnes, en el Noviciado la ceremonia religiosa fue presidida por el Señor Cardenal Miguel Darío Miranda, misa pontifical solemne cantada por los propios Hermanos novicios, después un acto de recuerdo histórico y un banquete conmemorativo.
La asistencia de los Hermanos Superiores de ambos Distrito, como del Hermano Asistente y de buen número de Hermanos de la Capital dieron realce a este acto de conmemoración.
Cincuentenario de la fundación del Noviciado Menor
LOS ANTIGUOS HH DIRECTORES: DE DERECHA A IZQUIERDA SEGUNDA FILA: JOSÉ VALENZUELA,1929- 1937 JOSÉ JESÚS MUÑOZ 1937, JOSÉ ELCORO 1938 -1943 (ausente), CÉSAR RANGEL 1958- 1966 , SENTADOS: BERNARDO GROUSSET VTR, ANTONIO MARÍA, ASISTENTE, VÍCTOR BERTRAND EX DIRE 017\1943 -1948 Y VTR. LUIS LOZANO VTR 1948 ñ 1958 y ANTIGUO DIRECTOR DEL NOVICIADO MENOR.
FESTEJO DE SUS 50 AÑOS DE ENTRADA AL NOVICIADO MENOR DEL HERMANO ASISTENTE ANTONIO MARIA: (1914 - 1964)
El gozoso recuerdo del inicio de la vida religiosa del Hermano Asistente Antonio María se realizó en León, no fue el único porque el Distrito Sur también lo celebró y lo felicitó.
El programa fue muy sencillo: una comida fraterna en el cobertizo del Noviciado Menor y después la velada: la parte musical estuvo a cargo de los novicios, mientras que los novicios menores presentaron un gustado sainete y varias poesías.
Al terminar el programa el Hermano Asistente hizo una interesante descripción histórica la presencia de los Hermanos en México y de las casas de formación.
Terminada la fiesta, se trasladó al Noviciado para presidiré el retiro de toma de Hábito de los postulantes.
Zacatecas. El 7 de septiembre aprovechando la fecha conmemorativa de los 50 años del sacrificio de los Hermano Adolphe François, Adrien Dtr y del Padre Pascual Vega. La exhumación del lote 50 se realizó sin la presencia del Hermano Antonio María el 5 de Septiembre de 1964, pero a los dos días el Superior se trasladó a su tierra natal para presidir el traslado de las urnas de madera, participar en la solemne Eucaristía presidida por el Señor Obispo de la Diócesis, en el salón de actos del Colegio Margil. Rememoró la historia de los Hermanos para después trasladar los restos a sus respectivos nichos en la iglesia de San Juan de Dios, cercana a la casa que fue de los Hermanos.
CONCLUSIÓN GENERAL.
El Hermano Antonio María Lozano fue el Superior Mayor de quien dependió el Distrito de México, desde su creación en 1947 hasta 1966. Es un honor para México tener en el gobierno central de la Congregación alguien de su nacionalidad, que trabajó por él, anteriormente como Maestro de Novicios, y Visitador, conocía muy bien terreno donde pisaba, sabía bien los problemas propios y aquellos surgidos a distancia y las mentalidades de quienes constituían el Distrito.
El Hermano Antonio María cuidó con amor vigilante e interés paternal a las obras y comunidades de México durante veinte años. Frecuentemente nos visitó, presidió retiros, mantuvo correspondencia cerrada con los responsables directos en particular para ilustrar, alentar y conservar la nave en adecuado rumbo. En su tiempo de Asistente las alegrías abundaron los 15 primeros años, menguaron al final. Tuvo la dicha de contemplar una era de prosperidad que permitió la formación de los dos Distritos como núcleos de vida que se parten para dar origen a nuevas células.
Desde Roma hizo llegar con insistencia cartas y circulares que nunca omitían párrafos al tenor siguiente; "Procure cada uno VIVIR más y más UNIDOS con Dios y ser mejor instrumento suyo, colaborador suyo más eficiente por tina VIDA RELIGIOSA íntegra".
El Hermano Antonio María fue siempre un motor y motivador de la renovación religiosa en los Hermanos de México, él mismo presidió muchos retiros de ocho o treinta días con la idea de que fueran instrumentos de una renovación profunda de la vida religiosa.
(Saltillo, Coah, a 22 de agosto de 2018 fiesta de María Reina.)
Hno. Juan Ignacio Alba Ornelas.