Nació en Alemania en el siglo XX. Su formación abarcó Filosofía, Ciencias de la Educación y Pedagogía, influenciado por el pensamiento pedagógico alemán, lo que sentó las bases para su posterior desarrollo en la neurodidáctica.
Gerhard Preiss fue quien, en 1988, acuñó el término de neurodidáctica al que se refirió años más tarde, en un artículo en Mente y Cerebro (2006), con su colega Gerhard Friedrich como la configuración del aprendizaje de la forma qué mejor encaje con el desarrollo del cerebro.
Gerhard Preiss, catedrático de Didáctica en la Universidad de Friburgo (Alemania), es reconocido por proponer la integración de la investigación cerebral y la pedagogía en 1988.
Su propuesta, a la que denominó "neurodidáctica", buscaba mejorar el proceso de enseñanza y aprendizaje a través de una comprensión más profunda de cómo funciona el cerebro.
Santiago Ramón y Cajal es reconocido como el "padre de la neurociencia moderna" por sus estudios sobre el sistema nervioso.
Sus investigaciones sentaron las bases para comprender cómo funciona el cerebro y cómo se producen los procesos mentales, lo que luego sería fundamental para la neuroeducación.
Francisco Mora es un investigador y divulgador reconocido en el campo de la neuroeducación.
Sus trabajos explican cómo el cerebro aprende y cómo se puede optimizar el proceso de aprendizaje.
En resumen, la neuroeducación se nutre de la investigación en neurociencia y de la reflexión sobre cómo enseñar mejor, y Gerhard Preiss es considerado el "padre" por su propuesta de integrar ambos campos. Sin embargo, la neuroeducación también se basa en los trabajos de otros científicos y educadores, como Santiago Ramón y Cajal, y Francisco Mora, quienes han contribuido a la comprensión del aprendizaje y la enseñanza desde una perspectiva neurocientífica.