Iniciando con la idea que del costo de enfermedades relacionadas con el cerebro o de origen neurológico (cerca de 800.000 millones de euros al año). El cual se dice que se destina a enfermedades cardiovasculares, diabetes y cáncer. Podemos afirmar que los avances en neurociencia adquiere una gran importancia.
Entendamos que es el conjunto de disciplinas que integran la neurociencia y que representan un soporte en el descubrimiento de curas y tratamientos. Sirviendo para reducir gastos y que cada vez más pacientes tengan acceso al tratamiento efectivo de enfermedades que tradicionalmente se han considerado incurables. Tales como el alzhéimer o el párkinson, solo por citar algunos ejemplos.
También es importante mencionar que los esfuerzos en el área de la neurociencia no van solamente dirigidos a la investigación con fines de descubrimiento. También están destinados a la prevención y tratamiento efectivo de dichas afecciones.
El aporte de la neurociencia en el mundo moderno no puede considerarse positivo. Debido a que han sucedido en otros momentos de la historia. Los avances en neurociencia pueden incluso ser destinados a propósitos políticos, armamentistas, bélicos, control de la población, etc.
En la actualidad, la neurociencia ha adquirido un papel fundamental en el diseño educativo. Los diferentes descubrimientos en neurociencia han permitido crear patrones de enseñanza novedosos en los que se entiende que el aprendizaje depende de las emociones.
De esta forma, el estudio del cerebro o más específicamente la edad del cerebro determina la forma en que se lleva a cabo el proceso de aprendizaje. En cada franja de edades a las que va dirigida la educación tradicional.
Por ejemplo, la neuroeducación propone que a los niños menores de diez años no se les mantenga en un mismo espacio físico y en una misma posición durante mucho tiempo. Por el contrario, deberían tener contacto más directo con la naturaleza, las formas, los colores, el movimiento, pues es en dichas edades que el cerebro construye nuevas redes neuronales.
Algunos otras aplicaciones en la educación:
Crear un entorno de aprendizaje positivo.
Utilizar técnicas basadas en el cerebro, como la enseñanza multisensorial y la práctica espaciada.
Explorar actividades basadas en neuroeducación diseñadas para diferentes etapas educativas4.