Charles Perrault (1628-1703)
La historia de La Bella Durmiente es un relato sobre el amor verdadero, la valentía y la esperanza. A pesar de las adversidades y la oscuridad, el amor puede superar cualquier obstáculo y traer la luz de nuevo a la vida. Aurora y el príncipe vivieron felices para siempre, recordando que el amor verdadero siempre encuentra el camino.
Había una vez, en un reino lejano, una hermosa princesa llamada Aurora. Desde su nacimiento, fue objeto de una gran celebración. El rey y la reina organizaron un magnífico banquete e invitaron a todas las hadas del reino para que le otorgaran dones a la pequeña. Sin embargo, olvidaron invitar a una malvada hada llamada Maléfica, quien, llena de ira por la exclusión, decidió lanzar un hechizo sobre la princesa.
Maléfica apareció en el banquete y pronunció una maldición: cuando Aurora cumpliera los dieciséis años, se pincharía el dedo con el huso de una rueca y caería en un profundo sueño del cual solo podría despertarla el beso de un príncipe verdadero. Aterrorizado, el rey ordenó que se destruyeran todas las ruecas del reino, pero la maldición no podía ser evitada.
Para proteger a Aurora, las hadas buenas del reino decidieron llevarla a un lugar secreto en el bosque, donde la criaron en un ambiente seguro, lejos de la malvada hada. Aurora creció en belleza y gracia, pero también en inocencia, sin saber nada de su verdadera identidad. A medida que se acercaba su cumpleaños número dieciséis, Aurora comenzó a sentir una extraña atracción hacia un misterioso joven que había visto en sus sueños.
El día de su cumpleaños, mientras exploraba el castillo, Aurora se encontró con una habitación oculta donde había una rueca. Sin saber lo que era, se acercó y, al tocar el huso, se pinchó el dedo. En ese instante, cayó en un profundo sueño, cumpliendo así la maldición de Maléfica. El rey y la reina, al descubrir lo que había sucedido, se llenaron de tristeza y ordenaron que todos en el reino también cayeran en un sueño para que pudieran despertar junto a la princesa.
Mientras tanto, Maléfica, satisfecha con su venganza, se retiró a su castillo. Sin embargo, las hadas buenas no se dieron por vencidas. Ellas decidieron proteger a Aurora y crearon una barrera mágica de espinas alrededor del castillo, asegurándose de que nadie pudiera entrar.
Pasaron los años, y el reino se sumió en un profundo sueño. Un día, un valiente príncipe escuchó la leyenda de la Bella Durmiente y decidió buscarla. Atraviesando la espesa maleza y las espinas, llegó al castillo. Al encontrar a Aurora, quedó cautivado por su belleza y, sin dudarlo, la besó. En ese momento, el hechizo se rompió.
Aurora despertó, y con ella, todos en el reino. Las hadas buenas celebraron la victoria sobre la maldad de Maléfica. Aurora y el príncipe se enamoraron al instante y, tras una hermosa ceremonia, se casaron en el castillo, llenando el reino de alegría y felicidad.