Hermanos Grimm (1785-1863)
Enseñanza: Este cuento nos enseña varias lecciones cruciales. Principalmente, no debemos confiar en extraños ni dejarnos engañar por las apariencias atractivas, como la casa de jengibre. También resalta la importancia del ingenio y la valentía para superar obstáculos, demostrando que incluso los niños pueden encontrar soluciones ante el peligro. Finalmente, subraya el valor de la unidad y el apoyo mutuo, mostrando cómo el trabajo en equipo de los hermanos los ayudó a escapar de la bruja.
Había una vez, en un pequeño pueblo, un hermano y una hermana llamados Hansel y Gretel. Vivían con su padre, un leñador, y su madrastra, quien no era muy amable con ellos. Un día, la madrastra decidió que no podían seguir alimentando a los niños, así que ideó un plan para deshacerse de ellos.
Una noche, mientras Hansel y Gretel escuchaban a sus padres hablar, Hansel tuvo una idea. Salió al bosque y recogió pequeñas piedras blancas. Al día siguiente, cuando sus padres los llevaron al bosque, Hansel dejó caer las piedras en el camino para poder encontrar el camino de regreso a casa.
Después de caminar mucho, Hansel y Gretel encontraron su camino de vuelta a casa gracias a las piedras. Sin embargo, su madrastra estaba furiosa y decidió llevarlos aún más lejos al bosque. Esta vez, Hansel no pudo recoger piedras, así que dejó caer migas de pan.
Desafortunadamente, los pájaros se comieron las migas y los niños se perdieron. Mientras caminaban, encontraron una hermosa casa hecha de dulces y golosinas. ¡Era la casa de una bruja malvada! La bruja los atrapó y los mantuvo prisioneros, planeando comérselos.
Pero Hansel y Gretel eran muy inteligentes. Hansel engañó a la bruja haciéndole creer que estaba muy delgado, y cada día ella le daba comida. Mientras tanto, Gretel planeaba su escape. Finalmente, un día, cuando la bruja se distrajo, Gretel empujó a la bruja al horno y la encerró.
Los niños encontraron tesoros en la casa de la bruja y, con ellos, regresaron a casa. Su padre estaba muy feliz de verlos, y la madrastra ya no estaba. Desde entonces, Hansel y Gretel vivieron felices y siempre recordaron la importancia de estar juntos y cuidar el uno del otro.