Charles Perrault (1628-1703)
Ence;anza: La historia de Cenicienta es un relato sobre la bondad, la perseverancia y la creencia en los sueños. A pesar de las adversidades, Cenicienta nunca perdió la esperanza y, gracias a su corazón puro y a la ayuda de su hada madrina, logró encontrar el amor verdadero y la felicidad.
Había una vez, en un reino lejano, una hermosa joven llamada Cenicienta. Su vida, sin embargo, no era fácil. Tras la muerte de su padre, fue obligada a vivir con su madrastra y sus dos hermanastras, quienes la trataban con desprecio y la hacían trabajar como sirvienta en su propia casa. Cenicienta pasaba los días limpiando, cocinando y atendiendo todas las necesidades de su nueva familia, mientras sus hermanas disfrutaban de la vida y se vestían con lujosos trajes.
A pesar de su dura situación, Cenicienta mantenía un corazón amable y soñador. A menudo se refugiaba en su mundo de fantasía, donde imaginaba asistir a un gran baile en el palacio real. Un día, el rey anunció que habría un baile en honor al príncipe, quien estaba buscando una esposa. Todas las jóvenes del reino estaban invitadas, y Cenicienta soñaba con asistir, pero su madrastra se lo prohibió, alegando que tenía que terminar las tareas del hogar.
Desesperada, Cenicienta se sentó a llorar en el jardín. En ese momento, apareció su hada madrina, quien, al ver su tristeza, decidió ayudarla. Con un toque de su varita mágica, transformó una calabaza en un hermoso carruaje, ratones en caballos y la ropa desgastada de Cenicienta en un deslumbrante vestido de gala, adornado con brillantes joyas. Sin embargo, la hada madrina le advirtió que el hechizo solo duraría hasta la medianoche.
Con gran emoción, Cenicienta llegó al baile y atrajo la atención del príncipe. Ambos bailaron y se sintieron atraídos el uno por el otro. Sin embargo, cuando el reloj comenzó a sonar la medianoche, Cenicienta recordó las palabras de su hada madrina y, en un apuro, huyó del palacio, dejando atrás un zapato de cristal.
El príncipe, decidido a encontrar a la dueña del zapato, recorrió el reino en busca de la joven que había cautivado su corazón. Finalmente, llegó a la casa de Cenicienta. Sus hermanastras intentaron ponérselo, pero el zapato era demasiado pequeño. Cuando Cenicienta se presentó, el príncipe se dio cuenta de que ella era la mujer que había estado buscando. El zapato le quedó perfecto, y juntos se reunieron en un abrazo lleno de amor.
Cenicienta y el príncipe se casaron en una hermosa ceremonia y vivieron felices para siempre.