La "pambamesa" es un acto donde todos comen y comparten los mismos alimentos, en el mismo lugar, sin privilegios, con un sentido de unidad y hermandad. Lo más bonito de este acto es que tanto hombres, mujeres, jóvenes y niños participan de su realización.
Cuando se trata de mingas se arman comisiones que deben ocuparse de uno de los ingredientes del platillo ancestral, que se sirve sobre manteles en el piso, y a cuyo alrededor se colocan los comensales, quienes comparten espacios en un ambiente de unidad y camaradería.
Así, se fortalece el vínculo existente entre el hombre y la naturaleza, fundamental en la cosmovisión andina, donde esta relación se expresa también en la división de los espacios. Se pueden distinguir principalmente tres espacios: el Kay Pacha es el “Mundo de Aquí”, el Hanan Pacha el “Mundo de Arriba” o el cielo ocupado por los astros, y el Uku Pacha, que es el “Mundo de Abajo”, hacia el interior de la tierra y las montañas.
El espacio se divide también lateralmente, pues un lado lo representan las montañas, el cielo despejado y la abundancia; y el otro es el que ocupan las lagunas o cochas, las lluvias y los graneros almacenado
La pambamesa es una costumbre que se ha resignificado en los últimos años en el ámbito de la educación básica, de manera que las unidades educativas, por disposición del Ministerio de Educación del Ecuador, deben realizar esta práctica, en las fechas de celebraciones de los Raymis. A esto se suma la recuperación de la memoria histórica y cultural, la reafirmación de la identidad cultural kichwa así como el contagio de los ciudadanos de los otros países a unirse a compartir los rituales, generando procesos interculturales que contribuyen a su fortalecimiento.