(Traducción de la nota: Ehlers-Danlos Syndrome: The Lengthy Road To Diagnosis, publicada en el blog del Hospital de Niños de Cincinnati (EEUU) el 19/08/2013. Autor: Dr. Derek Neilson. Traducción: Alejandra Guasp. Red EDA, 10/02/2014))
Para las personas con Síndrome de Ehlers-Danlos, una enfermedad genética que afecta la fuerza del colágeno, que le da soporte, estructura y estabilidad al cuerpo, el camino hacia el diagnóstico puede ser largo. Las razones para esto pueden diferir de una persona a otra, pero a menudo se relacionan con una confusión entre los múltiples tipos de Síndrome de Ehlers-Danlos y con la gran cantidad de signos y síntomas asociados con la enfermedad. Nosotros, en nuestra clínica del tejido conectivo, vemos con mucha más frecuencia el Síndrome de Ehlers-Danlos tipo Hiperlaxitud. Desde los dolores de crecimiento, hasta los dolores de los adultos, estos son los escenarios que vemos más frecuentemente:
Mientras que estos ejemplos son 3 escenarios diferentes pero típicos para algunas personas con SED tipo Hiperlaxitud, de hecho describen la progresión de los síntomas de una persona con SED tipo Hiperlaxitud con el tiempo.
Podemos ver cómo un problema leve en los chicos se acelera en los jóvenes y adolescentes, volviéndose una enfermedad con dolor debilitante.
Puede ser complicado diagnosticarla en pacientes mayores, porque la flexibilidad declina con el tiempo.
Es importante saber que los síntomas en el SED tipo Hiperlaxitud son extremadamente variables, y que no todos tienen dolor y/o limitaciones funcionales en el mismo grado – si es que los tienen.
Sin embargo, con el reconocimiento temprano, y los tratamientos como la fisioterapia, se puede mejorar la estabilidad de las articulaciones y detener la progresión del dolor – posiblemente incluso antes de que comience.
Entonces, como padre, ¿cómo sabés cuándo el dolor de tu hijo es parte de los “dolores de crecimiento” normales de la infancia y cuándo tenés que preocuparte?
Con el SED tipo Hiperlaxitud, el primer lugar que hay que mirar es las articulaciones, que en la infancia estarán flojas.
Los signos de laxitud articular incluyen ser capaz de:
1. Doblar cada dedo meñique hacia atrás más de 90º
2. Doblar cada pulgar hacia el antebrazo
3. Doblar los codos hacia atrás
4. Doblar las rodillas hacia atrás
5. Ser capaz de tocar el piso con las palmas de las manos estando de pie, mientras mantenés tus piernas rectas
Para el joven o adolescente que está sufriendo de dolor en diferentes partes del cuerpo, además de mostrar algún grado de laxitud articular, este cuadro necesita evaluaciones adicionales.
El Dr. Goldschneider brindó descripciones de las experiencias de dolor de los pacientes con SED tipo Hiperlaxitud en una entrada anterior del blog, para quienes estén interesados en ejemplos más específicos (*).
(*) Nota Red EDA: Podés leer una traducción de la nota publicada por el Dr. Goldschneider en el blog del Hospital de Niños de Cincinnat (EEUU) siguiendo este enlace: El dolor que sienten las personas con Síndrome de Ehlers-Danlos
Si tu adolescente o joven ya ha consultado a un médico y todavía estás preocupado, un genetista o un médico que se especialice en enfermedades hereditarias del tejido conectivo pueden darte más respuestas.
Ellos realizarán una revisión exhaustiva de los síntomas y de los antecedentes familiares, junto con un examen físico, que le permitirán considerar los diferentes tipos de SED.
Con un diagnóstico confirmado de SED tipo Hiperlaxitud, se puede proponer un plan de manejo individualizado y comprehensivo, para ayudar a tu hijo a tener una mejor calidad de vida.