Toda la información de los cuadros es de:
1959
21 cm
Escultura en madera
Museo Antonio Padrón, nº 83 Representa, de modo parcial, un rostro de facciones negroides, muy acusadas; nariz y labios anchos, ojos alargados. Posiblemente se trata de una cabeza femenina pues puede verse con claridad el pañuelo que cubre sus cabellos. El pintor utilizó el recurso de dejar que en la mente del espectador se recompusiera una obra expresada sólo en parte.
No lleva firma ni fecha.
Buen estado de conservación.
Se la ha fechado en 1959.
1960
10 1/2 cm
Escultura en barro cocido.
Museo Antonio Padrón, nº 93
En este caso se percibe una visión basada en la robustez del animal y que ha favorecido su conservación. Las gruesas patas se asientan firmemente sobre el soporte. Las incisiones no poseen el detallismo de la figura nº 90. Gracias a tal concepción formal la estatuilla apenas ha sufrido deterioro.
No lleva firma ni fecha.
Buen estado de conservación.
Se la ha fechado en 1960.
1960
De la cabeza al extremo de la cola: 19 1/2 cms.
Escultura en barro cocido, ennegrecido al humo.
Museo Antonio Padrón, nº 88
La semejanza entre el tratamiento del barro de Hoya de Pineda y el picón volcánico es evidente. Produce un juego de luces y sombras que se combina con la sobriedad de la exposición.
No lleva firma ni fecha.
Buen estado de conservación.
Se la ha fechado en 1960.
1961
De la cabeza al extremo de la cola: 18 cm
Escultura en barro cocido, ennegrecido al humo.
Museo Antonio Padrón, nº 89.
El ave gira la cabeza hacia atrás. Sus alas están recogidas. El tratamiento del barro presenta, como en la Pajarita, gran simili tud con el picón volcánico. Firmada (Padrón) y fechada (61) en la base. Buen estado de conservación.
1960
36 1/2 cms.
Escultura en piedra.
Museo Antonio Padrón, nº 84.
De nuevo percibimos un rostro con características similares al anterior, si bien en este caso no ha sido concebido parcialmente, sino en su totalidad.
No lleva firma ni fecha.
Su estado de conservación es bueno. Sin embargo es preciso añadir que, debido a la calidad porosa de la piedra, ésta se ha deshecho en algunas zonas. A ello se suma la circunstancia agravante de que estuvo sometida a la intemperie durante largos años, pues el pintor la tenía como objeto decorativo en su jardín.
Se la ha fechado en 1960.
Fotografía de diapositiva
Caja de cedro tallada realizada por Antonio Padrón y Agustín del Río Ariñez.
Alto: 59 cm. Largo: 96 cm. Ancho 56.5 cm.
El elemento floral es el imperante en la temática empleada a la hora de decorar la caja de cedro. La tapa muestra relieves de cardones y tuneras. El filodendro surge como protagonista junto a las calas y a algunas campesinas con tallas.
La caja está sostenida por cuatro soportes, dos de los cuales, situados en la parte delantera, han adquirido forma de pintadera.
En el interior de la tapa se halla la inscripción realizada por el pintor (Esta caja fue tallada en al año MCMXLIII).
Mª Victoria Padrón Martinón: El pintor Antonio Padrón. Ed Cabildo Insular de Gran Canaria. Las Palmas, 1986.