Toda la información de los cuadros es de:
1959
53 1/2 X 63 1/2 cm
Oleo sobre cartón
Colección particular
Ocho abubillas ocupan la superficie del cuadro, adoptando diversas posiciones. Una de ellas picotea en el suelo, otra eleva la cabeza y las restantes miran frente a sí. En su mayoría, los cuerpos fueron representados de perfil. El cromatismo es variado, desde los tierras y blancos correspondientes a las aves, pasando al verde y amarillo de la zona derecha. Grises, verdes, amarillos, añiles constituyen el terreno sobre el cual descansan los pájaros.
1959
54 X 65 cm
Oleo sobre cartón.
En el cuadro vemos una playa con barcas varadas en la arena, Al fondo se divisan casas. Cuatro camellos surgen en primer término y otros dos se perciben más alejados.
Los tonos cálidos, a base de ocres y marrones con algunos toques de violeta, constituyen la imprimación.
1959
45 X 40 cm
Oleo sobre cartón
Casa-Museo Antonio Padrón,
El pintor jugó con las figuras de los animales, sucediéndolas. Sus líneas alargadas se acercan y alejan. Entre los camellos vemos un pastor. El sentido ascendente surge con claridad.
Coloración en verdes y rojos.
1959
Oleo sobre cartón.
72 X 59 cm
Colección particular
Una mujer aparece con tres cabras a su lado y otras dos más alejadas. Un blanco pañuelo enmarca su rostro. Esta obra presenta los personajes con inmediatez. Se agrupan ante el primer plano del cuadro de tal modo que parecen salir de él.
La coloración cálida acentúa tal carácter. Ocres, rojos, negros, constituyen la imprimación.
Firmado (A. Padrón R.) y fechado (1959) en la parte inferior derecha. Al dorso: título (Mujer y cabras).
1960
Óleo sobre cartón
47,5 x 56 cm
Casa-Museo Antonio Padrón
Los animales abarcan la superficie del cuadro. Se aglomeran, y de ese juego de líneas deriva a su vez otro de colores. Coloración en ocres, violetas y verdes.
1960
71 x 58 cm
1960
Óleo sobre cartón. 63 x 58,5 cm
Casa-Museo Antonio Padrón
Se suceden las líneas de los camellos y las de las cabras, que pacen en el campo. El estudio de posiciones de las últimas toma, principalmente, al perfil. Hacia el fondo percibimos dos casas.
Coloración en ocres, sepias y tierras.
1960
Arena gruesa y fina, picón volcánico, yeso y óleo sobre tabla.
Ancho 325 cm
Las figuras de los camellos se suceden ininterrumpidamente, superponiéndose y creando contrastes mediante el colorido que el artista infundió a la obra. Coloración en tonos terrosos, con sus variadas gamas. La arena presenta su color natural. Naranjas, verdes y violetas se combinan con ellos. La textura de los materiales queda perfectamente resaltada.
1960
Cera y lápiz sobre papel
42,5 x 47,5 cm
Casa-Museo Antonio Padrón
1960
Óleo sobre táblex. 75 x 89 cm
Casa-Museo Antonio Padrón
Un niño se halla sentado ante unas cuevas donde descansan tres palomas. En sus manos sostiene una de las aves. Una cabra per manece estáticamente a su lado, quizás en espera de la caricia que el niño no se digna darle. La composición se extiende verticalmente, Los tonos terrosos, ocres, grises y verdes otorgan el cromatismo principal al óleo.
1960
Óleo sobre cartón. 53,5 x 64 cm
Centro Atlántico de Arte Moderno. Las Palmas de Gran Canaria
Representa, en una composición circular, el terreno de lucha situado ante las casas de un pueblo, ocupando las viviendas algo más de la mitad del cuadro. La otra parte muestra montañas y el cielo azul. En el centro de la pista están los luchadores, observados por numerosos espectadores. Un dromedario y dos cabras se aprecian en primer término.
Coloración en sienas tostados, azules, ocres y verdes.
1961
46 X 55,5 cm
Oleo sobre tabla
Casa-Museo Antonio Padrón
Las tres aves se hallan refugiadas en cuevas excavadas en la roca. La elaboración de la paloma es semejante a la de la aulaga: finos hilillos de pintura que dan paso a una especie de espiral. La generosidad del pigmento deriva en un pequeño relieve.
Coloración en una variada gama de tierras.
Firmado (A. Padrón) y fechado (61) al dorso.
1963
75 X 89 cm
Oleo sobre tabla
Casa-Museo Antonio Padrón
En un atardecer, que ofrece a la piedra tonalidades rojizas, dos cabras y tres palomas se guarecen en oquedades de la misma roca. Las tres aves ocupan la izquierda de la composición. La textura de la materia volcánica es resaltada por la generosidad del pigmento.
1964
ca. 1963/64
Tinta sobre papel
25 x 21 cm
Ilustración para el poema "Sol de mayo" El lino de los sueños Alonso Quesada
1964