Noticia extraída de la edición digital del periódico español La opinión de Zamora:
Es un juego de siempre, pero sigue enganchando a niños y mayores. Los campeones del mundo de peonza, Daniel Mata y José Manuel Gómez, están estos días en Zamora para hacer su particular temporada de los de los «trompos», como se conoce a este juguete en América, continente de origen de los dos mexicanos.
Los alumnos del colegio Alejandro Casona han sido testigos de todo lo que se puede hacer con una peonza y una cuerda, y por sus caras y sus gestos, les ha gustado. «Con un poco de práctica se pueden hacer cosas muy llamativas y muchos juegos con los trompos modernos, porque están hechas con policarbonato, que no pesa y tienen la punta redondeada, precisamente para que no se lesionen los niños y tienen complementos de seguridad en la cuerda», explica Daniel Mata, que afirma que la peonza cometa «es muy fácil para hacerla girar, no es como las de madera de antes, que necesitan mucha fuerza para poder lanzarla y proyectarla», se pronuncia el profesional.
El ascensor, en el que la peonza baja por la cuerda, o el cohete, con el que sube y sube, son solo algunos de los «trucos» que se pueden realizar con este tradicional juguete, ahora revisado de cara a los nuevos tiempos.
Además de exhibiciones, los campeones mundiales también realizarán en la capital una serie de torneos, eventos y talleres con los niños zamoranos, «lo único que hay que hacer es presentarse en el Parque de La Marina, todos los domingos a las ocho de la tarde, donde estaremos para enseñar a jugar a la peonza y además se podrán conseguir muchos premios a la vez que conseguimos que los niños tengan una habilidad mayor», explica Mata.
Los talleres, con una duración de alrededor de 20 minutos, más la exhibición de los profesionales, son totalmente gratuitos y los niños que quieran acudir, «lo único que tienen que hacer es conseguir su peonza cometa en cualquier quiosco de prensa»
En México, lugar de procedencia de los campeones, se siguen llenando las calles con niños que juegan al «trompo» y también es uno de los preferidos en las escuelas, «aquí se ha perdido un poco la tradición de los juegos de toda la vida, y pretendemos que los niños salgan a las calles y los parques como se ha hecho siempre», explican.
La iniciativa, que está en marcha en otras ciudades de Castilla y León, va a desarrollarse en la capital durante los próximos seis domingos.
La última peonza que deje de girar después de lanzarla en grupo a la voz de tres, ¡premio!, «balones de fútbol, vídeos, bicicletas y peones de campeonato, son algunas de las recompensas que los más pequeños pueden obtener por el hecho de ser los más habilidosos en el juego», comenta el triunfador del campeonato del mundo de trompos en Buenos Aires en 1994, Daniel Mata.