Desde el patio de arriba subía una escalera de cemento hacia la zona de recreo más alta, que no era un patio sino realmente un terraplén, un trozo de monte virgen. También se podía acceder desde el patio de arriba por unos escalones rudimentarios en el muro que daba a la residencia San Juan Egoitza. El terraplén estaba coronado por un depósito de agua de altura considerable, y cerrado por un muro con portillón de salida a la zona de Arritokieta.
El terraplén se destinaba a juegos menos disciplinados, y casi siempre relacionados con el barro, las lagartijas, y el trasteo en general.
Por ejemplo, esta es una foto (a partir de diapositiva de Sebas y Ana) con el terraplén poblado por hordas de peques pasándolo bomba a bolazo limpio
¡Y es que hay que ser niñ@ para saber divertirse de verdad!
En esta foto (enviada por Oscar Garrido) se vislumbra la parte alta del terraplén, así como las escaleras que subían por la derecha hasta el portillón superior (cerca de la zona de Arritokieta), haci 1989.
No disponemos de fotografías del terraplén propiamente dicho, pero hemos recreado por ordenador una versión aproximada de su aspecto. La zona del portón ha sido simplificada, y corresponde más a una época anterior (aprox 1980).
En esta foto de enero de 2012 se aprecia que el terraplén sigue existiendo hoy día, aunque en versión ajardinada.