En el blog de la Antigua Editorial Aguilar hay una entrada muy interesante sobre el origen de la colección de Obras Eternas, que tuvo lugar con las obras de Cervantes.
Como pequeña aportación, para reconocer la primera edición, la única manera es ver el número de páginas de que consta la obra. Según la entrada que se puede ver en el tomo III del Manual del Librero Hispanoamericano:
Como podemos ver, la genuina primera edición del año 1928 constaría de prólogo más 2019 páginas numeradas. Pero lamentablemente Palau o seguramente las hadas de la imprenta cometieron un error y bailaron dos dígitos, ya que en realidad esta primera edición tiene 2109 páginas. En la obra de María José Blas sobre la editorial así se indica, y por experiencia propia podemos confirmar esta paginación.
Por ejemplo, este ejemplar es uno de los libros editados en este año 28:
Por otra parte, como sabemos las ediciones anteriores a la Guerra Civil tenían los cantos dorados, y algunas de ellas tenían la cinta de lectura con los colores de la bandera española. Por ejemplo este libro con la preciosa encuadernación de lujo tiene esta caracteristica:
En las posteriores encontramos paginaciones variadas y por ejemplo la segunda de 1935, tiene 1953 páginas con un prólogo de 19. La que Palau cita como edición de 1940 en realidad es la 5ª edición, y es la primera que tiene los cantos decorados con los motivos de Don Quijote:
Hay también algunas variantes curiosas y que alguna vez hemos encontrado, como son las encuadernaciones en tela, que tenían un precio de venta más económico que las encuadernaciones en piel. Normalmente no se han conservado tan bien como las de piel, pero alguna vez se ven ejemplares en muy buen estado, como este de 1946:
Si su afán de coleccionista algún día le lleva a buscar la primera edición, que no le den gato por liebre: no se fíe del reclamo "primera edición" e indague sobre el número de páginas. Así comprará sobre seguro.