Hace unos días, un amigo coleccionista nos daba detalles de la estantería en la que reposa su colección completa de crisoles. Es una estantería de madera hecha a medida que da gusto verla, o si no juzguen ustedes.
Y añadía que tenía todos, incluyendo el 63 bis. Al principio pensamos que se trataba de un lapsus, claro. No existe este crisol. Luego vino la duda, la comprobación ... Como diría el cómico, pero, ¿y si sí?
Aquí insertamos la foto de la hoja folleto incluida en los crisoles con el listado de los publicados hasta la fecha, los que están en preparación y los posibles. De éstos últimos normalmente se llegaban a publicar tal cual aparecían, mismo autor, mismo título. Pero fíjense en el número 63, ¿qué les parece?
Sabemos que el crisol 63 se editó y corresponde al título de Cuentistas Catalanes Contemporáneos, recopilados por Guillermo Díaz-Plaja. Pero aquí aparece Recolección (Antología poética) del Padre Félix García. Esta aparente contradicción ¿cómo la explicamos? ¿Se quedó en el tintero del editor, se editó posteriormente como 63 bis?
Esta última es la opción que puede ser más viable, a la vista de la fotografía que nuestro amigo coleccionista nos remite:
El que haya llegado hasta este punto de la lectura, probablemente se estará frotando los ojos. "Pero, pero, ... no es posible, después de tantos años de coleccionismo y hasta ahora no me había enterado yo de esto". Se le habrá venido a la cabeza: "Ya tengo algo que aportar al precioso y monumental libro de María José Blas sobre las colecciones en papel biblia de Aguilar"
Bien, vamos a desinflar un poco el entusiasmo de nuestros queridos lectores: en nuestra opinión se trata de un homenaje de algún aficionado a la editorial, tratando de subsanar ese hueco en la lista de crisoles en proyecto. En primer lugar, la forma de numerar el ejemplar no es la ortodoxa. Si se fijan, indica "Núm 63 bis" cuando la correcta de todos los números sería "Núm. 63 bis" (falta el puntito). También por el atisbo de guarda que se ve en esta misma foto creemos no es un crisol de pura cepa.
Y finalmente, con estas otras dos fotografías finales, se ve que el intento de imitación es bueno, pero no perfecto, en particular la encuadernación "rara" y esa página de datos editoriales que delatan un año imposible para un crisol. La concluisión es que se trata de un librito de formato similar a un crisol, que se mandó encuadernar posteriormente lo más similar a uno de esta colección.
¿Con qué intención? Nos inclinamos a pensar que fue exclusivamente bibliófila y en ningún caso de engaño o mala intención, sólo que en un momento posterior salió al mercado y acabó en la biblioteca de nuestro buen amigo.