Sabes que junto a las berenjenas se siembra cilantro. Al lado de las judías o vainas debe sembrar lechuga. Junto a los pepinos planta pimientos cuanto antes. Y la cebollas largas deben sembrarse junto a las espinacas. A esto se le llama una asociación correcta de cultivos.
Y si quieres que tus tomates produzcan mucho más, esto es lo que debes hacer, presta mucha atención.
Primer paso. Cuando la planta alcanza unos 25 centímetros de altura, acuéstala al trasplantarla. No tengas miedo, el tallo desarrollará nuevas raíces y la planta absorberá más agua y nutrientes.
Segundo paso. Cuando aparezca la primera flor, eliminala de inmediato, así la planta no gastará energía produciendo frutos demasiado pronto y podrá fortalecerse mejor.
Tercer paso. Cuando la planta tenga varias capas de flores, elimina todos los brotes laterales, porque estos consumen nutrientes que deberían ir directamente a los racimos de tomates.
Cuarto paso. Cuando los frutos comiencen a formarse, retira todas las hojas viejas y enfermas. Esto mejora la ventilación, reduce enfermedades y permite que la planta concentre mejor su energía.
Quinto paso. Cuando el tomate llegue al 6º racimo de frutos corta la punta principal, para que la planta deje de crecer hacia arriba y concentre todos sus nutrientes en madurar los tomates. Si haces todo esto correctamente, tendrás plantas más fuertes, frutos de mejor tamaño y una cosecha mucho más abundante.