«A menudo no se le da suficiente importancia a lo que no se dice. Es una gran técnica de propaganda y probablemente sea inconsciente, porque estamos capacitados para reconocer que hay ciertas cosas que "no haría falta decir"».
Noam Chomsky
A lo largo de estas semanas, hemos ido viendo cómo el discurso que se utiliza en los medios de comunicación y en las comparecencias de representantes del gobierno está cambiando. Las palabras "confinamiento" o "cuarentena" y las expresiones "doblegar la curva", "responsabilidad social" han dado paso a "fases de desescalada", "distancia social" y "nueva normalidad".
El pasado sábado empezó en España la primera fase de ese proceso de transición hacia la denominada “nueva normalidad”. Desde el 2 de mayo, deportistas, adultos y ancianos pueden salir a la calle bajo ciertos supuestos y respetando unos horarios muy rigurosos. Estas medidas son las primeras de una compleja desescalada, flexible y asimétrica, que se aplicará por territorios en las próximas semanas.
Pero, ¿qué significa "una nueva normalidad"? ¿Volver a la normalidad no implicaría recuperar nuestra vida y nuestras costumbres tal y como las conocemos? ¿Por qué es necesario llamarlo de otra forma? ¿O es que lo que está por venir no es más que un escenario de incertidumbre?
Constantemente nos encontramos ante cosas, situaciones o comportamientos que no se consideran normales. El problema surge cuando tratamos de definir qué significa normal. En el diccionario de la RAE encontramos diversas acepciones de normal: lo que está en su estado natural (1), lo que es habitual (2), lo que se ajusta a las normas (3) o incluso lo que sirve de norma (4).
Para determinar cuál es el estado natural de un ser (1), la ciencia ha desarrollado teorías sobre lo que se considera normal a partir de criterios estadísticos (2). Lo normal es aquello que es más probable. Por ejemplo, existe una mayoría abrumadora de mamíferos que es vivípara y lo normal es que los mamíferos nazcan del vientre de su madre, pero sabemos que algunos son ovíparos. ¿Por qué un patrón que se repite ha de ser más normal que otro? ¿Cómo determinar lo que se considera normal cuando hay mucha variabilidad? ¿Qué ocurre con los casos que se encuentran en la zona de umbral?
Desde un punto de vista social, lo normal es lo que una mayoría de personas considera como tal apoyándose en la tradición y la costumbre (3). También se considera normal 'aquello que se ajusta a la norma', que es reconocido y sancionado por el derecho (4). Habitualmente vemos que las leyes y las normas surgen para regular situaciones que ya se consideran normales desde un punto de vista social, aunque no siempre ocurre así. En ocasiones es al revés, como, por ejemplo, cuando se reguló la prohibición del consumo de tabaco en lugares públicos. ¿Qué suele ir antes, lo normal o la norma?
¿El hecho de que una mayoría de personas tenga un criterio de normalidad significa que ese criterio ha de ser necesariamente válido? ¿Por qué motivo lo que se considera normal puede dejar de serlo? Por ejemplo, ¿que la esclavitud haya sido normal en muchos momentos de la historia, la justifica? ¿Qué hace falta para que deje de considerarse normal?
La expresión "una nueva normalidad" aparece ahora con mucha frecuencia en los medios de comunicación y en los discursos de los políticos. Parece una buena forma de referirse a la realidad que vamos a vivir a partir ahora. Pero si la observas con atención, verás que sugiere también unas interpretaciones que van más allá de lo aparente.
Con el mismo lenguaje con el que damos órdenes, explicamos una anécdota, insultamos o animamos a alguien, los poetas saben muy bien que pueden crear arte. Pero para conseguirlo, deben emplear el lenguaje de una forma diferente (de una manera extraña y más retórica) que les permita captar la atención del lector. Cuando esto ocurre es cuando reparamos en la belleza del lenguaje en sí mismo y no solo como una herramienta para expresar lo que queremos decir. No es lo mismo un poema que el manual de instrucciones de un electrodoméstico pese a que se construyen con la misma lengua.
El empleo de ciertas técnicas del lenguaje literario se traslada a veces a otros ámbitos y se utiliza en los medios de comunicación o en los discursos institucionales. En un mundo en constante cambio, aparecen nuevas realidades que necesitan ser nombradas y en la búsqueda de nuevos nombres se echa mano de la creatividad literaria. Nuestra vuelta a la rutina tras el Covid-19 has sido calificada como una nueva normalidad. ¿Es acertada esta expresión? ¿Puede ser nuevo lo normal?
Si lo pensamos con detenimiento, ¿qué quiere decir nueva normalidad? Normalidad es un sustantivo que deriva del adjetivo normal. Como has visto, una manera de definir normal es 'aquello que es habitual u ordinario'; es decir, lo normal está relacionado con lo conocido. Sin embargo, vemos que este sustantivo está complementado por el adjetivo nuevo. ¿Aquello que es conocido puede ser nuevo? ¿Acaso no parece una expresión contradictoria?
A este recurso que juega con la contradicción se le llama oxímoron. En un oxímoron encontramos en el mismo sintagma dos términos aparentemente opuestos que, en lugar de excluirse, consiguen resaltar el mensaje que se transmite. Algunos ejemplos literarios son "rugido callado" (Rubén Darío), "vivo cadáver" (Calderón), [el amor es] "hielo abrasador, es fuego helado" (Quevedo). Pero también encontramos oxímoron en la lengua cotidiana: secreto a voces, envidia sana, única opción...
En una nueva normalidad entendemos que se supera la contradicción de las palabras que lo forman porque transmite en realidad un mensaje con sentido: se va a producir un cambio en nuestras costumbres que, una vez consolidadas, se convertirán en la base de una nueva rutina.
Tabús y eufemismos
En ocasiones, en el lenguaje hablamos de temas desagradables, poco aceptables socialmente o que hacen referencia a alguna cuestión que puede dañar la sensibilidad del receptor (aquellos relacionados con la vida y la muerte, insultos, sexo...). Decimos que estos son temas tabú (palabra que hace referencia a aquello que está prohibido).
Para hablar de ello, a menudo utilizamos eufemismos. Un eufemismo es una palabra o una expresión que evita decir directamente aquello que puede resultar ofensivo, violento o incómodo. En el lenguaje cotidiano, pero también el que encontramos en los medios de comunicación, se emplean eufemismos constantemente. Por ejemplo, se suele usar internos para hablar de 'presos' o daños colaterales para referirse a 'víctimas civiles inocentes en un conflicto bélico'.
La retórica del poder
Vivimos tiempos difíciles. Las instituciones se han visto obligadas a tomar medidas drásticas por un motivo de salud pública para proteger a los ciudadanos. Hemos respetado durante más de 50 días la restricción de no salir a la calle libremente , muchas personas han perdido su trabajo y nos han prohibido el contacto físico con nuestros seres queridos. ¿Cómo puede transmitir un político una verdad tan incómoda?
En los tiempos de la crisis de 2008, los representantes políticos evitaron utilizar la palabra crisis durante semanas. En sus discursos se empleaban constantemente eufemismos como desaceleración, enfriamiento de la economía o crecimiento negativo. Fíjate en que esta última, del mismo modo que nueva normalidad, es también un oxímoron.
En este sentido, el oxímoron no deja de ser una especie de trampa que permite maquillar la dureza que supone una verdad desnuda. Es decir, el oxímoron funciona como un eufemismo para suavizar un tema tabú.
Por desconfianza, por interés o por temor a la reacción de los ciudadanos, los políticos de todas las ideologías y los medios construyen y transmiten las ideas empleando un lenguaje artificial y retórico (y por ello, más difícil de comprender) para hablar de temas controvertidos.
¿Crees que se entiende igual una verdad dicha directamente que a través de eufemismos? ¿No te parece tan importante lo que se dice como lo que no se dice? ¿Cómo distinguir entre lo oculto y lo aparente? ¿Qué valor tiene lo que se mantiene oculto y no se dice?
El estado de alarma ha provocado que la libertad de circulación y de reunión se hayan visto restringidas a ciertos supuestos justificando que estamos en una situación de necesidad. Esto nos lleva a plantearnos qué se considera una situación de necesidad y por qué se han aplicado las medidas de forma diferente en diferentes países. Hay lugares donde no se ha prohibido que los ciudadanos practiquen deporte y en otros no se han llegado a cerrar los comercios y cafeterías. ¿Por qué esa disparidad de criterios? ¿Se deben únicamente a cuestiones de salud pública? ¿O hay algo más?
Ahora que parece que la guerra sanitaria contra el coronavirus empieza a estar controlada, ¿cuándo llegará el momento de reunirnos y poder salir otra vez? ¿Cuáles serán las consecuencias de la crisis que se avecina?
En el día de hoy (12/05/2020) tendrás que hacer tres actividades obligatorias.
1. En esta sección hemos trabajado el concepto de normalidad y hemos reflexionado acerca de la nueva situación que se va producir después del desconfinamiento. Copia las siguientes preguntas en un documento de texto y contéstalas:
Sobre la nueva normalidad
Infórmate y reflexiona
2. Visualiza el siguiente vídeo:
Después, vuelve a leer el artículo "Los oxímoron activan el cerebro" y contesta las preguntas:
3. Escribe la entrada completa de tu diario de la sesión 11 y entrega tu tarea en Google Classroom.