Oración mariana
Oración mariana
Acordémonos...
Las referencias que tiene a María en la explicación del Método de oración son muchas y fervorosas.
Santísima Madre de Dios que siendo la más noble, la más santa, la más perfecta, la más excelente de todas las criaturas, fuiste la más humilde” (EM 289)
En la oración que dirige a María antes de acabar la oración mental, se consagra a María como “La dignísima Madre de Dios y también mi buena madre y abogada, mi refugio y protección, en quien después de Dios pongo toda mi confianza” (EM 340)
Con estas y otras muchas alabanzas a la grandeza de María que La Salle le dirige, podríamos componer fácilmente una hermosa letanía mariana con matiz típicamente lasallista.
EM: Explicación del Método de oración mental
Decena de rosario.
“Si María ha recibido tal cúmulo de gracias fue para que hiciese partícipes de ellas a los hombres que acuden a su protección (MF 163,3)
Y citando a San Bernardo dice: “María es el canal por donde nos llegan los bienes que Dios quiere comunicarnos”(MF 151, 2)
Y recalca lo dicho con palabras del mismo santo: El Espíritu santo distribuye todos sus dones, todas sus gracias y todas las virtudes a quien quiere y cuando lo pece, de modo y en la medida que los juzga oportunos, por el ministerio de la Santísima Virgen. (MF 15.2 MF 164,2)
MF: Meditaciones para las fiestas principales del año
Decena de rosario.
La Salle nos muestra a María presente en la Iglesia por su acción intercesora y protectora. La Iglesia también no recuerda lo que los devotos de María han hecho por ella y los favores que por este medio alcanzaron. (MF 151,1) Todo lo que hagamos por honrar a María, o porque otro la honren, será recompensado abundantísimamente de Dios por su medio (MF 151,1)
El ángel del Señor anunció a María
Y ella concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve María
Santa María, Madre de Dios.
Porque María oye siempre nuestras y goza de enorme influencia ante Dios puede ayudarnos en cuanto a nuestra salvación se refiere. La Salle gusta acudir a María con oraciones llenas de ternura y singular confianza A María eleva su corazón contemplándola en el misterio de la navidad Por ti, oh incomparable Virgen, ese Dios de amor y misericordia vino a nosotros para salvarnos” (EM 194)
He aquí la esclava del Señor
Hágase en mí según tu palabra
Dios te salve María
Santa María, Madre de Dios.
Adora al Señor con fervorosa oración el Hermano cuando contempla al Niño en los brazos de su Madre y rinde acto de reconocido homenaje a María como Madre de Dios (EM 125, 216)
Cuando La Salle se dirige a María todo le parece poco en su loor. Las palabras le parecen que se quedan cortas. De ahí que indique a los Hermanos que, cuando nombren a María le digan “Santísima Virgen María, que bien se lo merece (Blain 2, 499)
El Verbo se hizo carne
Y habito entre nosotros
Dios te salve María
Santa María, Madre de Dios.
Oremos.
Infunde Señor tu gracia en nuestros corazones para que cuantos hemos conocido por el anuncio del Ángel el misterio de la encarnación de tu Hijo Jesucristo, alcancemos por su pasión y cruz, la gloria de su resurrección. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
San Juan Bautista de La Salle.
Ruega por nosotros.
Viva Jesús en nuestro corazones.
Por siempre.