Innovar, según el diccionario de la RAE, es "mudar o alterar algo, introduciendo novedades". Así que este término en el encabezado puede calificarse como "optimista", pues los trabajos que estamos realizando se aplican de forma generalizada en empresas desde hace muchos años. Quizás, lo único novedoso, si es que hay algo, sea el contexto donde se realiza.
El uso de grandes cantidades de datos para obtener patrones mediante algoritmos que permitan hacer predicciones, junto con su automatización y un sistema de alertas, puede suponer un ahorro de horas de trabajo, a la vez que permitir una actuación preventiva sobre el alumnado. No obstante, este proceso como tal, no puede realizarse de manera aislada, sino que ha de estar supervisado por un docente que debe ser el que tenga la última palabra, pues la premisa de aplicación de todos estos sistemas tiene que ser la de facilitar el trabajo del mismo, no sustituirlo.
Todo ello ha de realizarse teniendo bien presente la ley de protección de datos, lo que supone un trabajo adicional de encriptación y eliminación de identificadores siempre que se utilicen en cualquier plataforma ajena.
Aprovechando la cantidad de herramientas, así como las plataformas de cursos online sobre su uso, y las prestaciones y bajo coste de los equipos informáticos disponibles, merecía la pena realizar un intento prospectivo del asunto.
Explicaremos las actuaciones que hemos realizado en nuestro centro.
El primer paso consistió en la creación de un repositorio de datos del centro, clasificados según su posible uso y desprovistos de toda referencia identificativa. Se realizó la descarga de la plataforma Séneca, de las calificaciones de todo el alumnado de cada una de las evaluaciones de todos los cursos escolares de los que se tiene registro, eliminando los datos personales y siendo el formato elegido el de hoja de cálculo para su mejor procesamiento. Esta descarga se restringió a datos del alumnado de primero de ESO, en donde se ha realizado todo el proceso. Este repositorio se va actualizando en cada evaluación.
Para la elección del software a utilizar, nos decantamos por la página web https://bigml.com/ en la que nos registramos, consiguiendo el uso de la aplicación BigML de forma gratuita al tratarse de fines educativos.
Una vez depurados los ficheros, utilizamos el "Machine Learning" para crear un modelo a partir del número de materias pendientes en la primera, segunda y tercera evaluación de todos los años anteriores, que nos permitió obtener una previsión de los resultados para la tercera evaluación de ese curso introduciendo los ficheros con el número de materias pendientes en la primera y segunda evaluación. El resultado fue expuesto ante el Claustro. No se realizó ninguna actuación extra proveniente de estos datos para poder evaluar su nivel de acierto de forma exacta, y finalmente a la finalización del curso escolar se presentaron las diferencias entre datos reales y datos previstos en el mismo foro.
Dado el éxito del experimento, quisimos ir un paso más allá, y realizar el pronóstico en la calificación de cada una de las materias dentro del mismo nivel, pero optamos por una solución diferente.
En este caso creamos un modelo, utilizando los ficheros del repositorio con las calificaciones de las materias del alumnado de primero de ESO desde que hay registros, y las herramientas de IA que Apple pone a disposición de sus desarrolladores.
Con él este modelo y con la ayuda del programa gratuito de XCode, creamos un prototipo de app para iOS, que permite pronosticar las calificaciones finales de cada una de las materias a partir de los resultados obtenidos en las mismas en la segunda evaluación.
Esta herramienta proporciona una información mucho más detallada que la anterior, y permite personalizar la atención en las materias que sea necesario.
Para este curso escolar, la situación ha cambiado mucho respecto a los cursos anteriores, lo que nos hace pensar que todo este trabajo no sea tan fiable en estos momento. Sin embargo seguiremos testando los instrumentos anteriores, pero ante un problema siempre se presenta una oportunidad, pues al generalizarse el uso del cuaderno de profesor de Séneca, tenemos la posibilidad de tener datos casi a tiempo real de la evolución académica del alumnado en cada materia. Es nuestro nuevo reto.