Los mosaicos periódicos regulares utilizan teselas que son polígonos regulares. Si usamos una única tesela (triángulos equiláteros y como consecuencia hexágonos regulares y cuadrados) tendremos los teselados perfectos, los más simples pero no por ello menos frecuentes en el arte.
Derivan directamente de la descomposición de los poliedros pitagóricos (tetraedro, octaedro, icosaedro o hexaedro)