Dentro de los mosaicos periódicos regulares los nazaríes o mosaicos de La Alhambra merecen una capítulo aparte. Sobre los polígonos regulares básicos (triángulo equilátero, cuadrado y hexágono) pequeñas modificaciones sistemáticas, generan simetrías compuestas con giros y traslaciones, con las que obtenemos nuevos motivos teselantes.
Los mosaicos nazaries son el tesoro reluciente de un pasado glorioso, las joyas incrustadas en la corona de la arquitectura islámica en la península ibérica. Provenientes de la rica herencia de Al-Andalus, estos mosaicos son testigos silenciosos de una época de esplendor artístico y cultural.
Imagina caminar por los pasillos de la Alhambra, entre columnas talladas y arcos adornados, y encontrarte con un espectáculo de colores y formas que te transportan a un mundo de ensueño. Los mosaicos nazaries son como piezas de un rompecabezas celestial, ensambladas con precisión milimétrica para crear composiciones de una belleza inigualable.
Cada azulejo es una ventana hacia el alma de Al-Andalus, una expresión de la maestría artística y la devoción espiritual de aquellos que los crearon. Inspirados por la naturaleza, los mosaicos nazaríes dan vida a flores que florecen en un jardín eterno, a estrellas que brillan en el firmamento infinito, y a geometrías que se entrelazan en un baile armonioso de simetrías.
Pero más allá de su belleza estética, los mosaicos nazaríes son un testimonio de la convivencia y la interacción cultural que floreció en Al-Andalus. En cada azulejo, se fusionan influencias árabes, bereberes y andalusíes, creando un lenguaje visual único que trasciende las fronteras del tiempo y el espacio.
Los mosaicos nazaríes nos recuerdan que, incluso en medio de la adversidad, el arte puede ser un puente hacia la comprensión mutua y la armonía. Son un legado perdurable de un período dorado en la historia de España, un recordatorio de la belleza que surge cuando los corazones y las mentes se abren a la diversidad y la creatividad florece en todas sus formas.
Representan una imagen famosa de Andalucía y son parte de nuestro acervo cultural. Incluso, representan los anagramas de conocidas firmas comerciales que se identifican con la tierra. M.C. Escher en su viaje a la Granada del primer tercio del siglo pasado llevó tanto en la retina como en papel (que "desapareció" en la frontera) los mosaicos nazaríes que cambiaron para siempre su obra futura. Además, las combinaciones presentes en la colina de la Sabika (Alhambra, Granada) son las proyecciones de los sistemas cristalográficos.
El hueso nazarí, es un patrón geométrico que se repite infinitamente, para rellenar un plano bajo ciertos parámetros. De esta forma, haciendo combinaciones de traslación,este patrón geométrico puede llenar el plano hasta el infinito.
Es un polígono cóncavo de doce lados, se obtiene a partir de un cuadrado en el que se recortan dos trapecios de dos lados opuestos y se colocan mediante giros en los otros dos lados también opuestos. Como en todos los polígonos nazaríes se conserva el área del polígono inicial.
La pajarita nazarí, se obtiene a partir de un triangulo equilátero al que se le hacen uniones y diferencias de un segmento circular, obtenido de la intersección de circunferencias.
El pétalo nazarí se obtiene a partir de un rombo formado por dos triángulos equiláteros, mediante la traslación de dos pequeños segmentos circulares que se recortan de dos de los lados y se colocan en los lados paralelos.
La hoja nazarí se obtiene a partir de un cuadrado en el que se le hacen diferencias y uniones de triángulos rectángulos. Como en todos los polígonos nazaríes se conserva el área del polígono inicial.
El sombrero nazarí se obtiene a partir de un cuadrado en el que se le hacen diferencias y uniones de triángulos rectángulos. Como en todos los polígonos nazaríes se conserva el área del polígono inicial.
La estrella nazarí se obtiene a partir de un cuadrado en el que se le hacen diferencias y uniones de triángulos rectángulos., para completar los huecos entre estrellas se completan con una cruz. Como en todos los polígonos nazaríes se conserva el área del polígono inicial.
El murciélago nazarí se obtiene a partir de un cuadrado en el que se le hacen diferencias y uniones de triángulos, para completar los huecos entre de los murciélagos se completan con tres piezas: molino, molino espejo y hexágono.
Murciélago nazarí (3D)
Murciélago nazarí (3D)
Murciélago nazarí (3D)
Murciélago nazarí (3D)
El avión nazarí se obtiene a partir de un cuadrado en el que se le hacen diferencias y uniones de segmentos circulares, obtenidos de la intersección de circunferencias. Como en todos los polígonos nazaríes se conserva el área del polígono inicial.