Los bailes tradicionales, la comida, la familia y la religión son las bases fundamentales de la cultura turca. Hay un fuerte nacionalismo y mucha historia fuertemente arraigada gracias al fundador de Turquía Ataturk.
El visitante de Ankara es un viajero cultural, al que le interesa la historia y los orígenes de la humanidad. La visita de algunos de sus museos, por ejemplo, el de las civilizaciones justifica claramente la visita a Ankara, aunque esta no esté habitualmente en los circuitos turísticos que recorren el país. En esta ciudad es imprescindible acudir a eventos culturales y disfrutar de la ópera, el ballet o su orquesta sinfónica presidencial, que se celebran en el edificio de la Ópera y en el CSO Ada Ankara (Presidential Symphony Orchestra Concert Hall), gran complejo arquitectónico, que recuerda a la zona de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia.
La ruta cultural en Ankara está intrínsecamente ligada a su historia. Para adentrarnos en ella debemos retrotraernos a una época de aperturismo del país liderado por Kemal Atatürk, conocido como el ‘Padre de la Patria’ por haber sido el fundador y primer presidente de la República de Turquía. Con el nacimiento de la república hace ahora cien años, Ankara pasó a ser la capital de Turquía, en sustitución de Estambul, con el fin de afianzar la fortaleza estratégica del país.
Para conocer un poco mejor a este gran personaje, nos decantamos por su famosa frase “Paz en casa, paz en el mundo” (en turco, "Yurtta sulh, cihanda sulh") que pronunciara por primera vez en 1931 y que desde entonces ha sido la postura asumida en su política exterior.
Los raviolis tienen un lugar importante en la historia turca, son un alimento elaborado con yogur, pasta de tomate y especias.