Pericles fue un importante jurista, magistrado, general, político y orador ateniense en los momentos de oro de la ciudad. Fue hijo de Jántipo, artífice de la victoria helena sobre los persas en la batalla de Micala, y de Agaristé, sobrina del prestigioso orador ateniense Clístenes y miembro de la familia aristocrática de los Alcmeónidas. Fue el principal estratega de Grecia. Llamado el Olímpico, por su imponente voz y por sus excepcionales dotes de orador. Pericles convirtió a la Confederación de Delos en el Imperio ateniense, y dirigió a sus compatriotas durante los primeros dos años de la Guerra del Peloponeso. El periodo en el que Pericles gobernó Atenas a veces es conocido como el Siglo de Pericles, aunque ese período a veces puede abarcar fechas tan tempranas como las Guerras Médicas o tan tardías como el siglo siguiente.
Pericles fomentó las artes y la literatura. Comenzó un ambicioso proyecto que llevó a la construcción de la mayoría de las estructuras supervivientes en la Acrópolis de Atenas, incluyendo el Partenón, así como de otros monumentos como los Propileos. Además, Pericles defendió hasta tal punto la República griega que algunos de sus críticos le consideran populista. Pericles otorgó gran importancia a los dioses, fundamentalmente a Atenea, pero sin olvidar a su pueblo. Por ello, dedicó un templo a dicha diosa, además de estar presente en numerosas monedas e, incluso, un frontón.
Discípulo de Anaxágoras de Clazómenes y de Zenón de Elea, fue amigo de Fidias y atrajo a Atenas al arquitecto Hipodamo de Mileto, al sofista Protágoras, y al historiador Heródoto. En su época brillaron Sófocles y Eurípides y destacó por el círculo de Aspasia.