Durante décadas el arte ha sido y sigue siendo un elemento fundamental para expresarnos como individuos y dejar constancia de nuestra cultura, y la antigua Grecia no se queda atrás y es que esta época nos dejó un legado notablemente importante ya que no solo nos sirve para disfrutar de todas esas maravillosas pinturas, si no que nos ayuda a comprender el pensamiento, los gustos y las costumbres de nuestros antepasados.
Cabe destacar algunos de estos artistas, que como he mencionado anteriormente, nos dejaron un legado muy importante con su manera de expresarse artísticamente a través de sus obras.
Gran artista destacado y conocido que a pesar de ser el pintor oficial del padre de Alejandro Magno, Filipo de Macedonia, no se conserva ninguna de sus obras por lo que lo único que podemos saber acerca de sus pinturas son las descripciones que el famoso escritor griego Luciano de Samosata escribió.
Alrededor del año 400 a.C. este pintor, junto a Zeuxis, uno de los grandes pintores de la Grecia Antigua, destacaron mucho en la pintura jónica.
Resaltan sus escenas relacionadas con el ciclo homérico y sus pinturas de temas obscenos con animales mitológicos.
Este artista, junto a Parrasio, fue uno de los pintores mejor pagados y más solicitados de esta época.
Residió en Atenas y se han podido conservar algunas de sus obras.
Pese a que Parrasio y Zeuxis compartían tales prestigios hacia su talento y sus obras consta de que estos dos tuvieron varias disputas, información que nos facilita Plinio el Viejo, escritor y militar romano del siglo I.
Y para acabar hablamos de este artista, considerado quizá, uno de los más importantes de todos puesto que fué el primer pintor oficial de la antigüedad y solo hay que ver los frescos más importantes que él hizo como: La Batalla de Maratón, Los argonautas o La Nekyia.
Destacaba por su estilo arcaico con simples y pocos colores pero con un talento extraordinario para representar las escenas que él quería.