Mito de Acteón
El joven cazador Acteón fue un día en compañía de sus perros al bosque. La diosa Artemisa estaba junto a unas ninfas en el lago del bosque bañándose. Artemisa estaba desnuda, a ella no le gustaba que invadieran su privacidad. Acteón se quedó asombrado mirándola.
Cuando Artemisa se dio cuenta que estaba siendo observada enfureció. En consecuencia, convirtió a Acteón en ciervo, de modo que acabó siendo devorado por sus propios perros.
François Boucher, 1742
Museo del Louvre
Tiziano, 1557
Galería Nacional de Escocia en Edimburgo y en la Galería Nacional de Londres.