Desde al menos 1391, el antiguo hospital de Peralta, llamado de San Miguel, estaba situado en la Plaza Principal, en lo que hoy es el Ayuntamiento y la mayor parte de la plaza principal. La parte norte daba al monte, constaba de cuadras o habitaciones comunes para los enfermos. También tenía una Solana y varios graneros.
El dieciséis de julio de 1843 el Pleno del Ayuntamiento de Peralta, presidido por su alcalde Saturnino Soret, tomó el acuerdo de trasladar el Hospital Civil, instalado desde siempre en lo que es el actual plaza principal y Ayuntamiento, al convento de capuchinos que estaba en extramuros junto a la iglesia de San Miguel a fin de que los enfermos estuvieran mejor atendidos.
Los locales que habían sido destinados a hospital pasaron a ser dependencias municipales tales como el peso real la cárcel las escuelas y las oficinas municipales del Ayuntamiento.
Hoy en día es una residencia de la tercera edad.