En la parte más alta de Peralta se encuentran las ruinas de lo que fue la Parroquia de San Juan Evangelista. Esta se empezó a construir en 1565 y fue terminada en 1592. A su lado, se encuentra una torre del campanar del siglo XVIII, uno de los principales símbolos de Peralta.
Hoy en día esta, se ubica en lo que hoy se llama placeta de San Juan y se encuentra en ruinas.
En abril de 1995 se aprobó la reparación del campanario de Peralta. El objetivo fue reparar la cubierta del campanario, los ladrillos y cornisas estropeadas. También corregir el deterioro en las bolas de remate, así como la coronación donde faltaban algunas piedras.
Anteriormente existía una torre anterior al actual Campanar que pertenecía a la primitiva iglesia de Peralta. Hay poca información sobre esta, se conoce que tenía cuatro paredes y unas escaleras que subían hasta donde estaban las campanas.
En el siglo XVIII las torres de Navarra, incluida esta, eran un punto de referencia importante para la población. Los pueblos rurales tenían tradiciones religiosas como la obligación de acudir a misa los domingos, para avisar a los vecinos, se hacían sonar las campanas para que acudieran a la Iglesia. En 1800, en la parte más alta de la Iglesia se colocó un reloj con el fin de que los habitantes vieran la hora aunque también sonaban las campanas anunciando la hora.
La torre también tenía la función de “conjuntario”. Los pueblos al vivir del campo dependían del clima, sequías, plagas, enfermedades de los animales… En esta se llevaban a cabo ritos, oraciones religiosas para que las condiciones fueran favorables.
Además la torre daba prestigio a la población debido a su estética y otorgándoles una entidad propia, diferenciándola de los pueblos de alrededor.
En Navarra sigue vigente el modelo del siglo XVIII como podemos observar en la torre de la antigua parroquia de San Juan Evangelista de Peralta. La parroquia estuvo a punto de ser destruida en 1715 ya que se estaba destruyendo. Dos años más tarde Blas Jiménez y Juan Sánchez de Zaragoza dijeron que esta Iglesia se podía repasar. Pero en 1743 Joseph Raon propuso su derribo y la construcción de una nueva torre parroquial. El Ayuntamiento se hizo cargo de parte del coste de esta construcción. En agosto de ese año, Ambrosio Gazpio realizó el basamento y finalmente fue construida por Martín de Acárraga y Manuel de Olóriz establecieron las condiciones y trazas de la edificación y finalmente fue construida por los albañiles de Pamplona Manuel de San Juan y Martín de Laborda.
La torre de esta iglesia, está formada por una base de piedra que se eleva en forma de prisma con dos hileras de ventanas. Un borde saliente da paso a un cuerpo menor tamaño decorado con motivos geométricos. Este actúa de base para el cuerpo octogonal en el que se encuentran las campanas, decorado con bolas.