SECTOR PRIMARIO
LA VIDA DEL CAMPO
El trabajo en el campo era muy duro y sin horario porque iban de noche y volvían de noche, de sol a sol. Algún hombre del campo era despertado por el sereno en los días de acarreo, que consistía en pasar por debajo de "La Peña" (camino al lado del río) y de madrugada con las galeras. Comenzaban su tarea agrícola a las 4 de la madrugada. Para desayunar solían llevar un trozo de chocolate y un pedazo de pan. Los agricultores pudientes llevaban atún y los de condición más humilde compraban verdel, que era otra clase de pescado más económico. Hacia las 11 de la mañana volvían con el primer viaje de acarreo preparando en las tabernas almuerzos con sardinas de cubo y bacalao; el que tenía cuto en casa degustaba el chorizo o la sangre cocida.
Para el transporte de la cosecha se utilizaban galeras que eran unos carros grandes y bastante altos de cuatro ruedas, dos grandes atrás con otras dos más pequeñas delante. A las 12 de la mañana, hora del Ángelus, el Campanar daba un bandeo especial llamado "Tentenublo", o "Tintinábulo" y se decía:
"Tentenublo", tente en ti
no te caigas sobre mí
guarda el pan
guarda el vino
guarda los campos
que están floridos
Hoy la gente del campo vuelve a casa a comer pero antes las mujeres salían con cestas o con la terrera (canasto que las mujeres se colocaban en la cabeza para llevar la comida a los hombres que estaban trabajando en el campo) de comida sobre la cabeza que normalmente era "pucherico de alubias y Paz Cristhi". La comida típica en tiempo de vendimia era el ajoarriero. En verano, al terminar la jornada de la trilladora en las eras, donde aprovechaban cuando andaba aire para ablentar (también se conoce como ablendar o espolvorear. Revolver la mies con la horca aprovechando el viento para separar la paja del grano) la paja con la horca, iban al río a lavarse y así subían "refrescaos" porque eran días de un calor sofocante.
El sueldo de un jornalero era de dos pesetas al día. En los atardeceres de verano la gente salía a la calle a tomar la fresca y sobre todo las mujeres a coser. En el trasnochico hablaban del tiempo, del campo, etc. En invierno echaban paja al suelo, desgranaban pinochas (se llamaba pinochazo al tallo que quedaba del maíz una vez que se le había quitado las pinochas. Se cogían hacia el mes de septiembre, antes de que se secaran y cortándolos en trozos para alimento de las vacas), cosían, rezaban rosarios, las novenas y letanías. Eran unas personas que vivían resignadamente y conformes a la vida que tenían, muy religiosas, inocentes y, en general, sin maldad. Si volvieran a vivir se asustarían del derroche de hoy en día. Un cambio total en todos los aspectos, en la casa, en el comer, en el vestir, en las costumbres...
La desigualdad agrícola que en Peralta existía, ya que las tierras las poseían los ricos, provistos de caballerías y herramientas, hizo que el Ayuntamiento remediara esta situación repartiendo parcelas entre la gente pobre. Precisamente sobre el reparto de las tierras los chicos jóvenes cantaban esta copla peraltesa:
"Cuando partan el Cascajo
Moratiel y el Escopar
iremos a Zaragoza
a la Virgen del Pilar"
SECTOR SECUNDARIO
LAS PRIMERAS INDUSTRIAS
La vida de Peralta siempre ha estado condicionada por la agricultura y ganadería. La Azucarera de Marcilla, con el trabajo en sus instalaciones y el cultivo de remolacha empleó también a una parte importante de la población peraltesa en estas tareas. Las fábricas conserveras fueron las primeras industrias de Peralta. Años después, peralteses con carácter emprendedor crearían sus propias empresas, evidentemente con una dedicación distinta a las anteriores. Las primeras empresas que se crearon en Peralta, protagonistas indiscutibles del auge industrial de la localidad, fueron: Bardi (trabajaba el plástico), Azkoyen (fabricación de máquinas expendedoras) y Jevit (manufacturas metálicas). Para abastecer a estas primeras empresas nacerían después otras empresas auxiliares. Actualmente Peralta cuenta con dos polígonos industriales, "Gargantúa" y "El Escopar", lo que refleja el auge industrial y el crecimiento que Peralta ha experimentado en los últimos años.
SECTOR TERCIARIO
LA CASETA DEL ESQUILADOR
El hecho de que Peralta se dedicara en su mayor parte a la agricultura y a la ganadería hacía que abundaran los animales y que el trabajo de esquilador tuviera mucha demanda, llegando a esquilar todo el año. El esquilador recogía el pelo que cortaba a los caballos y lo vendia para la fabricación de brochas, cepillos, etc. Los cortes de pelo menudo se quedaban en el suelo formándose como una alfombra en la que los críos jugaban patinando al quedarse el suelo resbaladizo.
Si esquilando las ovejas alguna de estas sufría algún corte o pellizco el esquilador gritaba ¡moreno! y su ayudante de muy pequeña acudía con un bote de ceniza y la aplicaba en la herida. El "moreno", llamado así al medio de curar, era de dos clases: ceniza para las ovejas blancas y polvos de carbón mineral para las negras.
HOSPITAL DE SAN MIGUEL
El Ayuntamiento de la villa poseía un edificio en las afueras de la localidad. En el año 1843 se procedió a habilitarlo, previas las reformas precisas, para Hospital de San Miguel. Tenía por objeto el cuidado y alimentación de enfermos pobres y desvalidos al cargo de la Comunidad de Hijas de San Vicente de Paúl-Monjas de la Caridad.
En la planta baja existía una sala de enfermos varones y junto a esta un local adecuado para operaciones de cirugía. En el piso primero existía otra sala para mujeres enfermas.
HOSPITAL MILITAR
Su nombre oficial era Hospital de "Nuestra Señora de Nieva" y fue inaugurado el 10 de enero de 1938 con una capacidad de 200 camas de las cuales 150 eran de intendencia y 50 del pueblo, funcionando durante la Guerra Civil como hospital de campaña.
Las Escuelas Nacionales se utilizaron también como improvisado hospital al declararse la guerra civil. El primer piso fue ocupado por enfermos y el segundo y el tercero por heridos.
EDUCACIÓN
Hacia 1925 Peralta disponía de un edificio destinado, entre otros usos, a cárcel y escuelas municipales. En el año 1932 se construyeron las Escuelas Nacionales. En el mes de diciembre del año 1956 un aparatoso incendio iniciado en el grupo escolar causó llamas en gran parte del edificio. El paso del tiempo y el deterioro de las Escuelas Nacionales, que se encontraban en estado ruinoso, hizo que se derribaran una vez terminado el actual Colegio Público Juan Bautista Irurzun construido a escasísima distancia del anterior grupo escolar. Este nuevo edificio comenzó el curso escolar en el año 1978.
TELÉFONO PÚBLICO
El edificio del teléfono público estaba situado en el bloque de viviendas donde la compañía de transportes. El sistema de la centralita era manual y por medio de clavijas; con un par contestaban y con el otro par de clavijas ponían con el abonado. Si una persona quería comunicarse con un familiar de fuera, por ejemplo, ponía un aviso de conferencia, una vez recibido el aviso acudía a la central y a la hora citada recibía la llamada.
TELÉGRAFO Y CORREO
Existía un edificio de Telégrafo y Correo donde se recibían y se enviaban telegramas, además de realizar las gestiones del correo.
SERVICIO DE TAXI
Para solicitar el servicio de taxi se acudía a las casas de los taxistas, dejando el recado a sus mujeres si estos estaban en ese momento de viaje. El coche de Funes conocido como "El Escachamatas" por ser viejo, ruidoso y lento hacía el servicio diario a todos los trenes de la estación de Marcilla.
OFICIOS ANTIGUOS
SERENOS
Eran unos empleados municipales dedicados a vigilar las calles del pueblo durante la noche evitando escándalos, robos, gritos, etc. También servían para llamar al médico en caso de necesidad y lo acompañaban a casa del enfermo, iban a la farmacia, llamaban al farmacéutico para que diera el medicamento o avisaban al cura en los casos graves. En tiempo de acarreo llamaban a la puerta de la gente que previamente lo había solicitado. A las 10 de la noche comenzaban a desempeñar este oficio diciendo: "Ave María Purísima", siendo contestados por otros serenos: "Sin pecado concebida".
Iban por todos los cruces estratégicos anunciando brevemente la hora y un parte meteorológico. Por ejemplo, "las 10 y sereno" o de madrugada "las 5 y lloviendo". Entonces los labradores al oir esto no tenían prisa para ir al campo. La personalidad de los serenos causaba respeto especialmente a los críos cuando eran advertidos para que no armaran alboroto. Los serenos llevaban un palo rematado en punta de hierro llamado chuzo. En nuestros días cuando llueve muy fuerte se dice que llueven "chuzos de punta". A las 6 de la mañana eran revelados por los alguaciles que pasaban a hacer esos trabajos.
ALGUACILES (este oficio no ha desaparecido)
Los alguaciles eran las personas que se encargaban de los trabajos de Ayuntamiento, bien para hacer los recados, en la báscula municipal o pregonando.
PREGONEROS
Los pregoneros eran los empleados municipales encargados de leer los pregones a viva voz, de calle en calle. Este sistema de comunicación es utilizado todavía en algunos pueblos.
Se hacían saber asuntos relacionados con el pueblo, acontecimientos importantes, avisos comarcales e incluso nacionales.
Los pregones eran de dos clases, con corneta y de caja. La corneta se utilizaba para anunciar algo común, por ejemplo, cuando habían llegado vendedores ambulantes al pueblo y se decía: "¡ha venido el zapatero!" o "¡han llegado sardinas a la Plaza Principal!".
La caja se utilizaba cuando el anuncio era tema de Ayuntamiento, lógicamente más importante, pegando en ella durante un rato para crear un poco de expectación consiguiendo que la gente, sobre todo la chiquillería, terminara por rodear al pregonero.
MONDONGUERAS Y MENUDERAS
Las mondongueras fueron las mujeres especializadas en hacer el mondongo de los cerdos y confeccionar embutidos. Había dos clases de mondongueras, las que iban a las casas donde habían matado cerdo y las que ayudaban a los carniceros a hacer chorizos, longanizas y demás.
Las menuderas, las cuales se encargaban de hacer este mismo trabajo con los corderos, iban al matadero y subían gordillas y sangre del cordero para cocerla con sal y quitar la espuma resultante con una espumadera. Entre otras cosas las menuderas acostumbraban a preparar el "Cuajar, gordal y gallineta", intestino de cordero arrollado en forma de trenza y que se ponía a asar en el horno.
MATACHÍN
El matachín era la persona que se encargaba de sacrificar a los cerdos en el edificio del matadero municipal.
Cuando se disponía de un cerdo, engordado aproximadamente durante un año, se llevaba a este matadero en un carro, o andando, poniéndole unas maíces al morro. Una vez en el matadero lo dejaban en una de las pocilgas que existían donde el animal pasaba la última noche.
COMADRONA
Es sabido que antes las mujeres daban a luz en casa asistidas por la comadrona.
COLCHONERA
Eran las encargadas de lavar, higienizar y ahuecar la lana de los colchones, lavándolos en el río y extendiendo la lana en el cascajar para varearla después. El avareo era un trabajo duro, consistente en ahuecar o mullir la lana haciendo unos efusivos movimientos con el palo que utilizaban. Ponían la tela y por unos ojales pasaban unas trencillas de color blanco formando así el colchón.
MADRILLERA
Las madrilleras eran las encargadas de vender por las calles las madrillas y barbos llevándolos en una terrera envueltos en saco, utilizando una criba y un peso. Las mandrillas y barbos eran pescados en el río Arga con pequeñas barcas y redes mientras que la gente esperaba su llegada.
CANDELERAS
Las candeleras eran las mujeres encargadas de realizar los servicios fúnebres. Cuando se producía una defunción iban avisando por las casas de las personas más allegadas.
GUARDA DE CAMPO
Eran los encargados de evitar que la gente robara fruta y todo lo que pillaban, no permitiendo el paso por el puente a los que no eran propietarios de campo.
GUARNICIONERO
Su trabajo consistía en la realización de correajes, collerones y demás complementos que se ponían a la caballería para que tirasen de los carros o para montarlas o cargarlas.
HERRERO
Su oficio consiste en labrar el hierro.
HERRADOR
Era la persona que ponía las herraduras a las caballerías. A veces los caballos no los podían sujetar porque se excitaban, entonces les ataban las patas y una soga a la boca para que no se movieran.
ALPARGATERO
Otro oficio artesano era el de la elaboración de alpargatas utilizando lona y esparto.
SOGUERO
El trabajo de soguero se realizaba con las cuerdas que quitaban los labradores de las gavillas del trigo. Cogía un manojo de cuerdas y con una hoz sujeta quitaba los nudos que tuviera la cuerda para dejarla lisa y se lo colocaba bajo el brazo. Disponía de una rueda de madera bastante grande con una polea que le hacía dar vueltas a un gancho. Ahí ponía la primera cuerda y sobre esa cuerda, que iba dando vueltas sacaba otras del montón que llevaba y las iba empalmando. Formaba una cuerda tan larga como todo lo que era la pared del corral.
BARBERO
En Peralta afeitaban y cortaban el pelo.
BARRENDERAS
Se dedicaban a barrer las calles.
CARBONERO
Los carboneros eran los que vendían carbón, utilizado para las cocinas económicas, braseros, calentadores y hornillos obreros.
QUINCALLERO
Su trabajo consistía en realizar objetos de metal como los cedazos y arreglos de los muelles de las camas, trabajando con frecuencia en la calle.
ESTAÑADOR
El estañador se dedicaba a estañar los pucheros de porcelana que presentaban alguna picada, reparaban los muelles de los antiguos colchones, estirándolos para que quedaran tensos y arreglaban las varillas rotas de los paraguas.
RECADISTA
Los recadistas eran las personas encargadas de hacer los recados que la gente les encomendaba.