Las fiestas patronales en honor a la Virgen de Nieva empiezan el primer sábado de septiembre, día del chupinazo, y duran nueve días.
El día del chupinazo es costumbre quedar con la cuadrilla para almorzar carne a la brasa en los piperos o sociedades o un plato combinado en los bares. Después, a las 13:00 h, la gente acude a la plaza principal, donde se lanza el chupinazo desde el balcón del Ayuntamiento, que da comienzo a las fiestas.
Además del día del chupinazo, tenemos otros, como el día de la virgen, en el que tiene lugar una procesión en honor a la patrona de las fiestas.
También el día del abuelo y el del niño, siendo estos los protagonistas de distintos actos organizados para ellos. Una misa y comida en el frontón para los mayores y cohete infantil, ofrenda floral de los niños a la virgen e hinchables, entre otras cosas, para los más pequeños.
El día de las peñas es costumbre disfrazarse con los amigos y asistir a la comida popular. Después, se va a la plaza de toros acompañando a la charanga por las calles de Peralta.
Por último, el día del pobre de mí, que pone fin a las fiestas tras lanzar un cohete desde el ayuntamiento a las 00:00 h.
Pero, aunque las fiestas hayan terminado, todavía nos queda ¡el día de los ranchos! El lunes después del pobre de mí, las cuadrillas se reúnen en los piperos y sociedades y preparan el típico rancho para comer. Después, por la tarde, hay encierro hasta las 20:00 h.
Además de todo esto, durante estos días también se puede disfrutar de pasacalles con la charanga y los gigantes, conciertos, verbenas, barracas, encierros, espectáculos infantiles, ronda de jotas, comidas y cenas populares, baile de la era, orquestas, etc.