Siendo la iluminación del motivo totalmente subjetiva, existen un mínimo de normas que deben aplicarse para que el resultado sea correcto.
Para ello distinguiremos tres aplicaciones de la luz, independientemente del carácter de la fuente, en la realización de una imagen:
Luz principal, luz de relleno y luz de realce.
Utilizaremos sólo una luz principal (de carácter subjetivo). Si es necesario disminuir el contraste lo haremos, sin alterar los valores tonales relativos, con una luz de relleno (de carácter objetivo). Las luces de realce de carácter subjetivo servirán para destacar los contornos, magnificar texturas, etc.
LUZ PRINCIPAL
Es la que da volumen al motivo, es la luz dominante, Su situación y la naturaleza de luz fuente nos define el carácter de la fotografía.. Es importante pues, estudiar bien las sombras que produce, tanto la propia como la esbatimentada, procurando que e motivo quede bien explicado y los detalles importantes bien definidos.
Hay casos en los que el esbatimento no se considera. Ejemplos típicos son: cuando el motivo está alejado del fondo, con fondo negro,...
En la iluminación del motivo usaremos solamente una luz principal.
LUZ PRINCIPAL LUZ PRINCIPAL CON LUZ DE RELLENO
LUZ DE CONTRA LAS TRES JUNTAS
LUZ DE RELLENO
Es a que se utiliza para aclarar las sombras del motivo, ya sean principales o esbatimentadas.
la luz de relleno es la peor utilizada por los fotógrafos y no se le suele dar ni la importancia ni el tratamiento que merece.
Lo que no es aconsejable
Muchos fotógrafos se limitan a colocar una superficie mate (porespán, cartón pluma blanco, etc) en el lado opuesto a la luz principal para reflejarla sobre el motivo.
Esta solución es poco aconsejable porque la luz que reflejan dichas superficies sobre el motivo alteran la gradación de la luz principal, al no actuar de forma uniforme sobre todo el motivo, y las zonas afectadas por ellas quedan "empastadas" perdiendo valores de penumbra.
Lo que sí es aconsejable
Si añadimos una luz uniforme a todo el motivo, alteramos solamente el contraste sin variar la gradación producida por la luz principal en las zonas de penumbra. Para comprender esta teoría es necesario definir bien los conceptos de gradación y contraste.
- La gradación: está relacionada con los valores tonales del motivo, es un concepto que se entiende mejor como "pensamiento artístico". Es lo que los artistas en pintura denominan "claro-oscuro" y nosotros en fotografía denominamos "medios tonos".
- El contraste: esta relacionado con la diferencia de luminancias entre la zona más brillante y más oscura del motivo. Es un concepto más técnico que artístico ya que está condicionado a las características de los materiales sensibles (es aquello de ... esta película admite tres diafragmas de diferencia entre las luces y las sombras).
La luz principal es la responsable de la gradación.
La luz de relleno es la responsable del contraste.
Para ilustrar esta idea:
Sobre un fondo blanco iluminamos una esfera con un foco y realizamos tres fotografías. La primera (A) con el foco dirigido a la esfera, la segunda y tercera (B) y C) interponiendo entre el foco y la esfera un panel difusor situado a dos distancias distintas (2 y 3), tal y como se indica en el esquema. De esta manera controlando la gradación - o zonas de penumbra- podremos definir el "carácter" de la luz principal. Modelado el motivo con la luz principal, ¿como podemos añadir una luz uniforme sobre el motivo?
Un solución sería con un flash de anillo como luz de relleno. Si no se dispone de él se puede sustituir que nos dan resultados aceptables. Dos ventanas textiles situadas a ambos lados del objetivo podría se un buen sustituto.
LUZ DE REALCE
Es la que afecta solamente a una zona específica del motivo. Atendiendo a la más pura ortodoxia la luz solar es la "luz natural" y si consideramos a la fotografía como una imagen de la realidad, la luz de realce será una "luz antinatural" (si salimos a la calle veremos que la luz no ilumina selectivamente).Pero este argumento no sirve para descartarla como iluminación en el estudio, muy al contrario: la luz de realce es la más "fotográficas" de todas porque nos permite alterar la realidad, ya sea por motivos "artísticos" o por exigencia del producto (acentuar una textura, separar el motivo del fondo, aclarar selectivamente, etc).
Podemos usan una o varias luces de realce en una misma fotografía siempre y cuando no alteren el carácter de la misma. Podríamos decir que la luz de realce es a la luz principal lo que, en la ópera, la coral es a la voz de la "prima donna"...
Para que la luz de realce quede integrada en el motivo y no dé la sensación de una luz "añadida" debemos de usar fuentes de luz con los bordes degradados. Como regla general los paneles de abeja son una buena solución. La fuente de luz está condicionada al efecto que queremos crear, por lo cual, es la sensibilidad del fotógrafo la que determina el tipo de fuente más idóneo.
Independientemente de la fuente de luz elegida como luz de realce su intensidad no debe de ser superior a la de la luz principal, ya que podíamos alterar el sentido de la fotografía.
LOS FONDOS
Existen dos tipos:
- Los que son inseparables del motivo (como un bote de mermelada puesto en la estantería de una alacena, una modelo apoyada sobre una superficie texturizada,..
- Los que no están integrados en el motivo, ( la iluminación se realiza de forma independiente).
Sobre los fondos inseparables del motivo
Cuando tengamos que hacer una fotografía sin poder separar el fondo del motivo, es evidente que las luces utilizadas para su realización iluminarán a ambos y, muchas veces sucede que algunas de estas luces produce sobre el fondo esbatimentos no deseados. Una luz principal y frontal sobre el motivo, que es similar a la de un flash de anillo provisto de difusor no es la solución total del problema, ya que al resultar el motivo sin volumen (disminuyen las zonas de sombra y penumbra), estamos obligados a utilizar luces de efecto para destacar el motivo del fondo.
La solución para resolver un fondo inseparable del motivo hay que encontrarla en la aplicación de las luces principal, de relleno, y de efecto.
Fondos sobre superficies blancas o coloreadas
EL fondo blanco
Para realizar un fondo blanco es usual sobrexponerlo de 2 4 diafragmas con relación a la luz reflejada del motivo y así, al revelar, conseguir mayor densidad en la superficie correspondiente al fondo.
Este no es un buen procedimiento
Al sobreexponer el fondo acentuamos la irradiación en el contorno del motivo, por lo cual la imagen resulta poco nítida en dicho contorno y los colores del motivo pierden saturación debido al efecto "flare".
Los fondos de color
En principio, y siempre que no tengamos otra solución debemos de evitar la realización de fondos con papeles monocromos por una razón importante: su textura satinada.
La textura satinada es un auténtico problema cuando queriendo conseguir un fondo "sin fin" tenemos que curvar el papel (al modo ciclorama), ya que el brillo que se genera en la parte curva es imposible de eliminar.
En el caso de los "fondos artísticos" que están pintados sobre la tela con colores mates, en los que por razones estéticas, es más importante el diseño que la reproducción exacta del color.
LOS FOTÓMETROS
Los fotómetros están diseñados para medir la luz reflejada en el sujeto (el fotómetro incorporado en la cámara) o la luz que incide sobre el sujeto (fotómetros de mano.
Las cámaras modernas utilizan fotómetros que miden a través del objetivo (TTL). Por lo general tienen patrones de medición ajustables.El más común es el ponderado al centro El fotómetro puntual incorporado en las cámaras es, en realidad, un fotómetro de área reducida; un verdadero fotómetro puntual mide la luz con una ángulo de entre 1º y 5º. Es útil para tomar mediciones promedio entre las luces y las sombras. Las mediciones evaluativas ofrecen diferentes variantes. La imagen se divide en áreas, en ocasiones hasta 1000. Un fotómetro moderno tiene en cuenta no sólo la distancia focal del objetivo, sino también el punto de enfoque y la distribución de la gama de brillo.
Los fotómetros de luz incidente suelen tener un difusor sobre la célula sensible a la luz para promedia la luz que incide en el sujeto. En algunos casos el difusor se puede retirar para medir la luz reflejada, dirigiendo la célula hacia el sujeto en un área muy reducida. Realizan mediciones con ángulos muy reducidos, incluso algunos suelen incorporar un visor zoom para poder tomar mediciones puntuales en áreas muy reducidas.
Técnicas para una exposición perfecta.
Existen varias formas de obtener mediciones correctas. Nunca se debe olvidar que el fotómetro esta calibrado para una reflexión del 18%.
Medición general
A menudo una lectura sobre el sujeto nos proporciona una buena exposición. Si este es predominantemente blanco o claro, hay que añadir luz; y a la inversa, para sujetos predominantemente oscuros hay que reducir el valor sugerido por el fotómetro. En en caso del gato negro habrá que reducir la exposición 2 puntos.
Medición sustitutiva con carta gris
Una carta gris con un índice de reflexión del 18% proporciona al fotómetro lo que quiere ver. La medición habrá de hacerse en manual. Si no se dispone de una carta gris se puede hacer con la palma de la mano.
Medición de luz incidente
Con un fotómetro de luz incidente obtendremos una medición promedio de la luz que incide sobre el sujeto, pero no leerá áreas oscuras o claras del sujeto. Resulta adecuado en situaciones de difícil iluminación.
Promedio de las luces en sombras y luces
Com los fotómetros están calibrados para el gris medio, la medición correcta se sitúa entre las áreas más oscuras y las más claras del sujeto. Si la lectura proporciona un valor de 1/250 a f5´6 en la zona más clara, y 1/15 a f5´6 en la zona más oscura, el valor intermedio sería 1/60 a f5´6.
Bracketing
Una forma de obtener la exposición correcta es tomar fotografías adicionales por encima y por debajo del valor medido por el fotómetro. Este sistema puede no ser posible con sujetos en movimiento, pero con sujetos estáticos es excelente.
TECNICAS DE LUZ POLARIZADA. FUNDAMENTOS
Sabemos que la luz "viaja" en forma de ondas que vibran en múltiples planos perpendiculares a su dirección de desplazamiento. Sin embargo bajo ciertas circunstancias estas ondas vibran en un solo plano, entonces decimos que la luz está polarizada, y el plano sobre el que vibran estas ondas se llama plano de polarización. Nuestros ojos no están capacitados para ver si una luz está polarizada o no polarizada, pero si añadimos al objetivo de la cámara o a los focos un filtro polarizador al girarlo veremos que la imagen resulta alterada.
Bajo ciertas circunstancias la luz queda polarizada de forma natural, sin la intervención humana. En estos casos el plano polarizador ya viene definido por lo que si queremos aprovechar sus ventajas deberemos situarnos en un punto en concreto al realizar la toma fotográfica.
En el estudio podemos realizar la polarización añadiéndoles a los focos láminas polarizadoras que al girarlas variarán el plano de polarización. Sólo serán utilizados cuando el motivo contenga objetos brillantes que produzcan brillos no deseados.
Permite eliminar brillos, atenuar o hacer desaparecer reflejos del cielo en el agua, oscurecer los cielos y eliminar los brillos de las obras de arte al intentar reproducirlas. Aumenta la saturación.
Dos tipos de polarizadores: el lineal y el circular
Lineal: sólo funciona con cámaras de enfoque manual.
Circular: ha sustituido al lineal y se usa en la mayoría de cámaras con enfoque automático.