La primera y gran cuestión es, desde hace tiempo, "la de siempre": la resolución.
Casi todos los escáneres ofrecen dos resoluciones: la óptica y la interpolada. La primera es la real y viene determinada por su sensor; la segunda no es más que una interpolación de la primera. Como interpolar es algo que se puede hacer a posteriori en Photoshop, a menudo con mejores resultados, no conviene sobrepasar la resolución óptica para "entrar en la zona interpolada". Así pues, lo primero que debes hacer es averiguar cuál es la resolución óptica de tu escáner.
Es decir, si tu escáner llega (por ejemplo) a 3.200 ppp ópticos, no lo utilices a más resolución a menos que tengas una razón de peso para ello.
Óptica: Es la resolución nativa del sensor digital del escáner y viene determinada por el número de celdas fotosensibles por unidad de longitud captada.
Interpolada: Es la resolución máxima del escáner, resultado de la suma de la óptica más el incremento de tamaño de imagen efectuado por su propio software o hardware.
Supongamos que disponemos de un escáner de formato A4 y con 300 píxeles/pulgada de resolución óptica.
¿Qué significa esto en el terreno práctico?
Un escáner de estas características puede proporcionarnos imágenes que al ser impresas a 300 lpi (máxima calidad de impresión) presenten el mismo tamaño que el original.
Supongamos que hemos dibujado en un papel una ilustración de unos 10 cm de anchura y deseamos integrarla en una imagen de 1 metro de anchura. Si la imagen dibujada se va a imprimir al mismo tamaño que el dibujo original no habrá problemas con la resolución, pero si la vamos a imprimir a mayor tamaño (20 cm por ejemplo), puede aparecer borrosidad como consecuencia de haberla escalado con Photoshop para que alcance el tamaño deseado.
Hemos elegido un escáner de 300 píxeles/pulgada porque esa es la resolución óptima de impresión y, gracias a esa coincidencia podemos saber que las ilustraciones que encanemos, se imprimirán con el máximo detalle, (sin borrosidad) siempre que no ampliemos su tamaño en Photoshop.
Para escanear una ilustración de 3 cm de ancho y luego imprimirla al doble, 6 cm, el escáner tendrá que ser del doble de resolución óptica, 600 ppp en este caso, para que nos permita imprimir al doble de tamaño.
Por lo tanto la resolución óptica es el factor determinante del tamaño máximo al que se podrá imprimir las imágenes escaneadas manteniendo la máxima calidad de impresión de imagen posible. A una resolución optica de 300 ppp, podrá imprimir al mismo tamaño del original, a 600 ppp al doble, a 1200 ppp al cuádruple y así sucesivamente. Pero independientemente de la resolución óptica que tenga el escáner siempre podremos seleccionar la resolución óptica que prefiramos en cada momento, ya sea por debajo o por encima, aunque la recomendación siempre será no superar la resolución óptica porque lo único que obtendremos serán imágenes borrosas..
Las ventajas de utilizar resoluciones menores son:
- acelerar el escaneado y
- no trabajar con archivos innecesariamente grandes.
Para calcular la resolución óptima a la que escanear un original será aquella que nos proporcione la imagen del menos tamaño posible que, sin embargo, pueda imprimirse al mayor tamaño deseado, con una resolución de 300 píxeles/pulgada y sin remuestreo.
Si utilizásemos una resolución mayor a la óptima generaríamos archivos innecesariamente grandes que no mejorarán el aspecto al imprimirse, y si empleamos una resolución menor producirá borrosidad o pixelación en la impresión. Para calcular el tamaño de resolución óptima seguiremos estos pasos:
- Supongamos que tenemos una imagen de 5 cm de anchura para imprimirla en un A4 a un tamaño de 14 cm.
- Dividiremos el tamaño de la impresión (14 cm en el ejemplo) por el (tamaño real 5 cm en nuestro caso), y obtendremos el coeficiente de 2,8.
- Multiplicaremos 300 (la resolución óptima para impresión)por el coeficiente de aumento calculado en el paso anterior (2,8), y esa será la resolución recomendada, 840 en nuestro caso. La fórmula general es:
Resolución óptima de escaneo = tamaño de impresión/tamaño original x 300
- Ajustamos en el escáner ese valor ( o el más cercano) como resolución de escaneado y procederemos.
Bien, en el mundo del escáner también hay recomendaciones y "prohibiciones". La prohibición es la de no sobrepasar la resolución óptica. La recomendación es que es MUY aconsejable escanear siempre a una resolución que sea submúltiplo entero de la máxima. Es decir que si, por ejemplo, tu escáner es de 3.200 ppp ópticos, lo hagas a 1.600, 800 o 400 ppp. Pero no a 2.400 o a 1.500, por poner dos ejemplos.
Si la imagen fuese destinada a la web, aplicaremos el mismo criterio pero utilizando una resolución de 120 ppp en lugar de 300. Posteriormente si fuese necesario reduciremos el tamaño remuestreando, para adaptarla con mayor exactitud a los requerimientos de la web. El valor de 120 píxeles/pulgada es, en cierto modo, arbitrario pero se acerca (por arriba) a la resolución probable de un monitor estándar.
El rango dinámico
Otra característica muy importante de todo escáner es su rango dinámico que nos indica su capacidad para captar con detalle las zonas más densas (más negras) del original. En un escáner de copias de papel no es un dato demasiado importante, porque la densidad máxima de las copias fotográficas no es muy alta (sobre 2,2D habitualmente) y casi todos los escáneres sirven. En general, lo ideal es que el escáner tenga tanto o más rango dinámico que densidad máxima el original. Si un negativo llega a una densidad 2,2, el escáner adecuado para escanearlo debe tener como mínimo un rango dinámico de 2,2. Con el siguiente gráfico quedará más claro:
Aquí puedes ver los rangos dinámicos típicos de los diferentes escáneres y originales. De arriba a abajo ves: una diapositiva, un negativo color, una copia en papel, un escáner de película, uno mixto (acepta opacos y transparencias) y uno de opacos. En la información del escáner (en su manual o en la web del fabricante) encontrarás el dato del rango dinámico, salvo con los HP.
¿Y si mi escáner acepta diapositivas pero tiene un rango dinámico de 2,2 (por ejemplo)?. Entonces te encontrarás antes uno de esos modelos que "acepta película" pero no aclara que lo que realmente escanea bien son negativos y no diapositivas.
Rango dinámico: Es la máxima densidad óptica captada por el escáner con detalle.
¿Escanear la copia o la película?
Es muy común hacerse esta pregunta cuando uno empieza. Si tienes ambos originales y un escáner capacitado para películas, ni lo dudes: la película siempre dará mejor resultado.
Hay que tener en cuenta lo siguiente: en una copia fotográfica de papel no habrá ni en el mejor de los casos 400 ppp. Si he de ser franco, en realidad ya es difícil superar los 300 ppp incluso con copias de alta calidad obtenidas con película de formato medio, papel baritado de b/n de máxima calidad y un proceso de positivado muy cuidadoso. Por tanto: las copias en papel no se deben escanear a más de 300 ppp, salvo que haya una razón de mucho peso para hacerlo.En una película, en cambio, es muy fácil superar los 1.000 o 1.200 ppp efectivos. Y con películas de baja sensibilidad y un equipo fotográfico de gama alta (ópticas fijas de calidad, trípode profesional, ...) es posible llegar a los 3.200 ppp con técnicas cuidadosas. Para que os hagais una idea, una diapositiva escaneada a esta resolución equivale a casi 14 megapíxeles.
Por otra parte, el papel pierde una buena parte del detalle que hay en la película, cosa que es especialmente notable en el caso del negativo. Sólo en el caso de copias en Cibachrome a partir de diapositivas, la fidelidad con respecto a su original es altísima. Pero, eso sí, a un coste bastante elevado.
Reglas básicas del buen escanista
1- No superes la máxima resolución óptica.
2- Escanea siempre a un submúltiplo directo de la máxima resolución óptica.
3- Utiliza un escáner con un rango dinámico suficiente para tus originales
4- Con copias de papel, no superes los 300 ppp a menos que haya una razón importante para hacerlo.
5- Escanea siempre en color, salvo que tu escáner no haga trucos con originales b/n. La conversión a b/n conviene hacerla en Photoshop posteriormente.
6- Procura guardar las fotos escaneadas en formato TIF, especialmente si vas a retocarlas.
7- Si tienes espacio en disco (o CD's/DVD's) suficiente, sopesa el escanear directamente a la máxima resolución óptica siempre. Eso te evitará tener que volver a escanear una misma foto en el futuro porque no lo hiciste en su día a más resolución
Tipo de original
Vamos ahora a ver, de un vistazo rápido, para qué sirven los diferentes parámetros que hay en esta ventana. En primer lugar, en la parte de arriba, se encuentra la información acerca del original que vamos a escanear:
donde podemos elegir Reflectante (copias en papel o cualquier otro tipo de material opaco) o Película (película negativa, diapositiva o cualquier otro tipo de transparencia).
Una vez se elige el tipo de original, se nos ofrecen varias opciones, especialmente con película: negativo b/n, negativo color o diapositiva
Destino
En este apartado se configuran las opciones relativas a cómo queremos la imagen escaneada, tales como la resolución de entrada o la profundidad de color
Ajustes tonales
Vamos ahora con los ajustes de imagen. Estos ajustes son generalmente básicos y no permiten un control de la imagen muy exacto. En nuestro ejemplo, hay que pulsar este botón para acceder a ellas:
En la parte superior están los ajustes tonales y en la inferior, las correcciones de color:
En general son modificaciones bastante intuitivas. Las dos primeras opciones carecen de utilidad si sabemos utilizar los niveles de entrada y salida (se explica más adelante). Y de las restantes, la única realmente interesante aquí es la saturación, que nos permitirá saturar fotos antiguas.
Otro de los ajustes tonales es el balance de blancos:
que funciona de forma parecida al de una cámara digital, con la diferencia de que aquí no hay preajustes del tipo "Soleado", "Nublado" y similares, sino que se hace manualmente
Profundidad de color
Este no es ningún concepto nuevo; simplemente sirve para ajustar la profundidad de color de la imagen escaneada. La profundidad de color determina la máxima cantidad de colores que pueden emplearse en ella. La profundidad de color puede expresarse en bits/canal o simplemente en bits.
En general conviene seguir las siguientes reglas para elegir el adecuado:
- Seleccionará el modo “RGB” con una profundidad de color de “8 bits/canal” o de “24 bits”, que son dos formas diferentes de expresar lo mismo. Puesto que el modo RGB posee tres canales de color (rojo, verde y azul),la profundidad de color puede expresarse referida a un solo canal o a los tres. Así es lo mismo decir 8 bits/canal” que “24 bits” y por la misma razón es lo mismo decir “16 bits/canal” que “48 bits”.
- Si el escáner soporta los también los “48 bits” tendrá que afrontar dos problemas:
o La imagen ocupará el doble de memoria en Photoshop y eso puede realentizar el trabajo.
o Algunos filtros de Photoshop pueden que no estén operativos en modo de 48 bis y no se podrán aplicar.
Pero también se tiene algunas ventajas:
o Las imágenes poseen mayor riqueza tonal y
o Toleran mejor los ajustes de color en Photoshop.
- Para originales de b/n también conviene usar 48 bits/píxel porque, conviene escanearlos en color. Además, eso permite conseguir más fidelidad al original al poder usar perfiles de color. Una conversión a escala de grises en Photoshop dará resultados mejores que escaneando directamente en en escala de grises. -Para escanear texto o fotos de revistas no es necesaria tanta profundidad de color. Con 8 bits/canal es suficiente, ya que la imagen ya ha sufrido una importante degradación al ser impresa.
- Con texto que luego se vaya a pasar por un reconocedor de caracteres se puede usar el ajuste "semitono" o "ninguno", que corresponde a una profundidad de 1 bit. Si tu ordenador no es suficientemente potente* y/o no tienes Photoshop CS, no te compensa usar profundidades de color altas, porque trabajar con ellas se volverá muy lento. Considera, entonces, pensar en equipar bien tu próximo ordenador para poder hacerlo en el futuro.
*NOTA: No es fácil decir qué ordenador es potente y cuál no porque hay muchos factores que entran en juego. Teniendo en cuenta que al escanear originales de paso universal a 2.400 ppp y 48 bits/píxel se generan imágenes de 40 MB, podría considerarse que el ordenador debería tener, como mínimo, un procesador a 2,2 o 2,4 Ghz, 512 MB de RAM y un par de discos duros rápidos (de 35-40 MB/s en lectura).
Este es uno de los ajustes más importantes a la hora de escanear. De lo bien que lo ajustemos dependerá en gran medida el resultado final. Para acceder a él, en nuestro ejemplo debemos pulsar aquí:
para abrir esta ventana:
Los niveles de entrada son los que controlan la gama tonal que se capta del original; los de salida, regulan la gama tonal de la imagen final. Ve moviendo cada uno de ellos por separado hasta darte cuenta de lo que modifica. Ya verás que es sencillo. Es importante hacer estos ajustes aquí y no en Photoshop si vas a utilizar un profundidad de sólo 24 bits, porque la imagen es poco resistente y su histograma se quebrará si lo haces en Photoshop, lo que denota pérdidas de calidad. Si vas a trabajar a 48 bits, puedes hacerlos donde quieras.
Ajustes tonales de entrada: niveles y curvas
Ahora viene la parte más importante: el ajuste de niveles. Para ayudar a que se entienda bien cómo se deben ajustar, veremos tres métodos diferentes. El primero es, con diferencia el más rápido y sencillo: basta con pulsar el botón Autoexposición:
para ver la imagen resultante ligeramente mejor:
Con autoexposición Original
y se nota una mejoría con respecto a la copia exacta del original que veíamos antes. Pero si examinamos cómo ha ajustado los niveles veremos que también se notan algunos defectos:
Ajuste de niveles con Autoexposición
- El nivel de salida de negro no es cero (es 18), lo que provoca que no haya negros puros en la imagen final.
- El nivel de salida del blanco no es 255 y, por la misma razón que antes, no se consigue blanco puro en la imagen final.
- El ajuste de entrada del blanco ha sobrepasado el comienzo del histograma, lo que significa que puede haber perdido detalle en las altas luces.
Si corregimos los dos primeros defectos, dejaremos los niveles así:
y la foto quedará finalmente así:
con lo que ha mejorado.
Ajuste manual de los niveles
Pero todavía no está terminada. Otra opción mejor es hacer el ajuste fino de los niveles de entrada en vez de la autoexposición y eso se basa en ajustarlos individualmente para cada canal. Así que, comenzando por el primero, selecciona el canal rojo en la lista de canales y ajústalos:
ahora el verde:
y, para terminar, el azul:
Finalmente, el resultado es éste:
que vuelve a ser mejor que los anteriores.
Ajuste manual del blanco y el negro
Bien, pues hay algo que a menudo permite mejorar un poquito más la gama tonal. Es opcional, pero conviene probarlo para saber hasta dónde da de sí. Se basa en ajustar el negro y el blanco mediante lecturas en dos puntos concretos de la imagen. Es por esto que incluí justo debajo de la foto un trozo de otra página de la revista, pero esta vez completamente blanco. Para ajustar el negro, debemos volver a seleccionar la presentación de todos los canales y pulsar en este botón de la paleta de niveles:
inmediatamente, el cursor cambiará de forma y estará esperando que hagas un clic en aquél punto de la imagen que quieres que sea negro absoluto:
en nuestro ejemplo es sencillo, ya que el texto de base de la foto es blanco sobre fondo negro de tinta negra sólida. Esta tinta negra es, sin duda alguna, el tono más negro que puede haber en la página de esta revista y, en consecuencia, el lugar idóneo para hacer este decisivo "clic".Hecho esto, pasamos a ajustar el blanco. Para ello, pulsamos sobre el botón de ajuste del blanco:
y el cursor se vuelve a poner en "espera". Ahora, recurrimos a aquél trozo de blanco, para hacer clic en él:
finalmente, el ajuste de niveles nos muestra lo que acabamos de hacer:
y el resultado, que al final es lo que importa:
Ajuste manual del blanco y negro,
Ajuste manual de niveles
Con autoexposición
Aunque no se puede decir cuál es el más parecido al original sin tenerlo en las manos, sí que os puedo asegurar que es el del ajuste manual del blanco y el negro. Con esto podemos considerar la parte tonal terminada. Vamos ahora con el resto de parámetros.
Destramar correctamente (de-screening)
Ahora viene el gran problema: destramar Si alguna vez has escaneado impresiones de revista seguro que ya sabes qué es la trama: ese molesto "ruido" que tienen este tipo de escaneos. Se debe a que prácticamente todas las impresiones de fotografías en imprenta necesitan emplear unas técnicas que tienen su explicación en la síntesis sustractiva. Este es el efecto de la trama (muy ampliado), de un detalle de nuestra foto de ejemplo:
La solución a este problema es el destramado o "de-screening", cuyo nombre es autoexplicativo. Esta función es medianamente eficiente si se hace desde el propio programa del escáner y mediocre si se hace desde Photoshop una vez ya escaneada la foto. Por eso lo haremos desde el escáner. Destramar no tiene ninguna dificultad en sí misma: se activa la función y listo. El problema es decirle al escáner cómo es la trama de esa impresión. Si no se lo decimos correctamente, no la destramará bien. Y, ¿cómo averiguamos la trama de una impresión?. Pues sólo hay una manera fiable: con un litómetro Es una herramienta imprescindible para todo aquél que quiera conseguir resultados aceptables a partir de impresiones. Es caro (unos 30 euros) y no merece la pena comprarlo si sólo escaneas impresiones de vez en cuando, pero es imprescindible para todo aquél que se lo quiera tomar en serio. Tampoco es fácil de encontrar.Un litómetroes una lámina transparente (parece acetato) con una serie de arcos concéntricos finísimos, agrupados en diferentes grosores y con diversas separaciones. Es, más o menos, así:
Su manejo es sencillo: se coloca encima de la foto y se busca dónde aparecen círculos concéntricos de moiré. Estos círculos recuerdan ligeramente a los famosos "anillos de newton". Espero que con esta imagen te hagas una idea de cómo son:
Aparecerán cuatro círculos y cada uno de ellos corresponde a cada una de las tintas usadas en cuatricromía: cían, magenta, amarilla y negra. Habitualmente, las cuatro aparecerán sobre el mismo arco, es decir, a la misma distancia del centro. En el extremo de ese arco está indicado a qué lineatura de trama corresponde (a qué tipo de trama). Esta indicación viene dada en "lpi" que es la medida de "líneas por pulgada". En nuestro ejemplo, se puede ver que la lineatura es de 133 lpi. He resaltado en rojo los centros de los cuatro círculos visibles y su lineatura de trama correspondiente: 133 lpi.
En nuestro ejemplo es muy claro que la trama es de 133 lpi, pero con otras publicaciones no es tan fácil porque no todas las tintas tienen la misma lineatura. Por ejemplo, con las imágenes a color del periódico El País, algunas tintas van tramadas a 100 lpi y otras a casi 110.
Lo único que queda ahora por hacer es activar el destramado del escáner y elegir 133 lpi (si es que se ofrece esa opción):
El resultado, como decía antes, no es perfecto, pero sí mejor que si se hace en Photoshop posteriormente:
Sin destramado
Destramado de 133 lpi
También puedes ver que el destramado quita definición a la foto, pero es un problema con el que siempre convive la función de destramado y no puede ser de otra forma.
Escanear negativos
Pasemos ahora al escaneo de negativos, que también tiene sus dificultades aunque esta vez no se trata de ninguna trama. El gran problema de los negativos de color es, por un lado, la máscara naranja (ese tono rojizo que tienen) y por otro, su complicada respuesta tonal.
Escanear negativos es, posiblemente, la tarea más difícil por las razones comentadas. Y, por si fuera poco, hay que añadir una más: la gestión de color no debe usarse si el mismo escáner hace la inversión y corrección tonal automáticamente. De nuevo, el método manual es el que produce los mejores resultados si se hace bien y, además, brinda la ventaja de seguir trabajando con perfiles de color personalizados. Es la única forma de conseguir un color preciso.
Veremos cómo se escanea un negativo color, que será extrapolable al escaneo de negativos b/n, con la ventaja de que con estos últimos no hay que hacer correcciones de color.
Antes de nada, debemos escoger el modo de previsualización entre "miniaturas" o "normal". Unas veces, para acceder a él, hay que entrar en las preferencias del programa de escaneo y otras es mucho más directo:
El modo miniaturas es más cómodo porque preselecciona solamente los negativos o diapositivas que hayamos colocado en el escáner, aunque adolece de recortar demasiado los márgenes de la imagen. Por ello, seleccionaremos el modo Normal. Es más lento aunque evita ese problema. Nosotros decidimos qué parte de la imagen vamos a escanear y podemos seleccionarla entera. Después de haber elegido este modo, hacemos el previo y seleccionamos el negativo escogido.
El negativo de ejemplo es éste:
Al igual que antes, veremos el resultado con las diferentes posibildades, y la primera es la automática. Escogemos, entonces, "Negativo en color" como original, ejecutamos una Autoexposición del escáner y el resultado que obtenemos es éste:
a primera vista no parece que esté del todo mal, aunque se puede mejorar. Lo primero que hay que hacer para mejorarlo es corregir los niveles de salida, hasta ocupar todo el rango tonal. Seguidamente ajustamos los niveles de entrada manualmente para cada canal, como ya expliqué. Entonces el resultado cambia sustancialmente:
Llegados a este punto, se puede dejar la imagen tal cual (el resultado tiene buena calidad) o podemos ir a rizar el rizo. Vamos a por ello.
Es muy habitual que los negativos no estén perfectamente expuestos, ya que siempre hay ligeras sobre o subexposiciones. Si el negativo está subexpuesto no hay mucho que hacer: tendrá muy poco detalle en las sombras y punto. Pero si está sobreexpuesto se puede subir el nivel de negro de entrada para compensarlo, como era el caso de este negativo. Lo único que hay que hacer entonces es subirlo hasta que consideremos que la imagen es más correcta*:
En nuestro ejemplo, al subir el negro se pierden pocos detalles de sombras y, en cambio, la saturación del cielo y el contraste general mejoran sustancialmente.
*: NOTA: Ajustes de niveles basados en "lo bien que se ve en pantalla" depende directamente cómo esté de bien calibrado el monitor. Si no tienes el monitor calibrado, no es recomendable que hagas esto, sino que lo calibres. Piensa que podrías estropear la imagen simplemente porque en tu monitor se ve mejor. ¿Y si en los demás se ve fatal?.
Escanear diapositivas
No está de más recordar que:
- La diapositiva es la más exigente con el rango dinámico del escáner. Recuerda que debe tener 3,4 como mínimo.
- La diapositiva no requiere tantos ajustes tonales aunque si la vas a retocar después conviene usar 48 bits por canal.
- Puesto que la diapositiva es el producto final, a menudo interesa (si la diapositiva tiene buena calidad) conservar lo más fielmente posible sus colores originales. Por tanto, el uso de perfiles de color se vuelve muy importante.
Y la diapositiva de prueba es esta:
que tiene un alto contraste y una ligera sobreexposición que costará de corregir. Manos a la obra. En primer lugar la limpiamos con un pincel o un spray de aire comprimido para quitar la suciedad más visible y la colocamos en el escáner.
Para todos los ejemplos, he escaneado con la gestión de color desactivada en el escáner y una Gamma de 2,20. Posteriormente he abierto la imagen en Photoshop, le he asignado el perfil personalizado (calculado para diapositivas) de mi escáner y finalmente la he convertido a sRGB antes de guardarla. Hacemos la selección de la imagen, el previo y optamos en primer lugar por ver cómo queda la copia exacta de la diapositiva. Es decir, con los niveles a sus máximos para que no haya ninguna manipulación tonal:
ahora probamos con la Autoexposición:
Hecho esto, detecto que falta un poco de detalle en las luces de la camisa del fotógrafo en primer plano. La coloración general y contraste parecen correctos, aunque se nota una cierta coloración azul.
Ajustes tonales
Entonces trataremos a tratar de mejorar la imagen más. Antes de continuar, volvemos a ajustar los niveles de salida a sus máximos 0 y 255. Luego ajustamos los niveles de entrada manualmente para cada canal, como ya expliqué. La imagen queda así:
y sigo detectando que falta algo de detalle en las luces, así que retorno a la imagen inicial (la copia colorimétricamente exacta del original), la abro en Photoshop y la convierto al perfil de color H-RGB 220. Luego abro la ventana de ajuste de niveles de Photoshop (Ctrl+L) y hago un ajuste manual del negro y bajo ligeramente la Gamma (de 1,00 a 0,90) para oscurecer un poco los semitonos:
Imagen resultante
Fíjate que el blanco de momento no lo he tocado, pues para poder extraer el máximo detalle de él, hace falta un retoque tonal selectivo (sólo en la camisa). Después de esto, selecciono la camisa blanca del fotógrafo en primer plano. Se puede hacer de varias formas (lazo, máscara rápida,..). Yo he usado el método de selección por gama de colores. Seguidamente vuelvo a abrir el ajuste de niveles y ajusto la Gamma a 0,45 y el nivel de blanco manualmente para cada canal. Finalmente, le aplico una máscara de enfoque y el resultado es este: