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RSM Semana 4 "Abriendo las Ventanas del Cielo"


Semana 4: RSM

“Abriendo las Ventanas del Cielo”

Pero primero Testimonios de

Matrimonios Restaurados

Tomados de





Abriendo las Ventanas del Cielo


“Pruébenme en esto –dice el Señor Todopoderoso-, y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde.” Malaquías 3:10


Esta es una declaración muy poderosa de Dios. En ningún otro lugar de las escrituras Dios nos dice que lo probemos, excepto en este versículo. ¿Qué es lo que Dios dice que va a causar que Él abra las compuertas del cielo y derrame su bendición sobre nosotros hasta que sobreabunde?


“Traigan íntegro el diezmo para los fondos del templo, así habrá alimento en mi casa. Pruébenme en esto -dice el Señor Todopoderoso-, y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde.” (Mal. 3:10)

¿Lo vio? Es a través del diezmo. El diezmo hará que Dios abra las compuertas del cielo y que derrame su bendición sobre su vida. Muchos cristianos se alejan y no aprenden todo lo que se puede de este principio tan importante, ¡pero por favor no se lo pierda! Dios quiere que seamos fieles y obedientes en todas las cosas y cuando descuidamos u optamos por ser desobedientes en un área de nuestra vida, también se afectan las otras áreas.


 
Lota A in Puerto Rico: Todas venimos a este ministerio por una razón, la restauración de nuestro matrimonio. Pero Dios quiere más para nosotras, Él quiere restaurarnos en cada área de nuestras vidas.  Él quiere que vivamos una vida de abundancia. En mi camino de restauración, yo decidí confiar en Dios, no solamente para mi matrimonio, pero en toda áreas de mi vida. Yo le entregué mis hijos, mi carrera, mi finanzas, mi salud, TODO. Cuando quedé embarazada de mi hijo menor el deseo de mi corazón era no tener que volver a trabajar. En ese entonces yo era maestra, y mi casa dependía de mi sueldo. Yo oré mucho y le pedí confirmación a Jesús que si era Su voluntad yo quería quedarme en casa con mi bebé. Dios confirmó Su voluntad y pude quedarme en casa con mis hijos. Mi esposo y yo tenemos un negocio. Hubo tiempos muy difícil y muchas veces quise volver a trabajar como maestra porque sabía que en trabajar iba recibir mi sueldo, un cheque cada semana (era dinero seguro, yo decía en mi mente carnal). Pero Dios me habló claramente y me dijo que Él no quería ser limitado en bendecirme con un salario de maestra cuando Él tenía más para mi . Que cuando confiaba en Él, yo iba ver las bendiciones fluir en una manera extraordinaria.  Esto fue el principio de confiar totalmente en Jesús para mí finanzas. De ese entonces ya han pasado 11 años y doy gloria y honra a Jesús que nunca me falta nada.


¿Qué es exactamente diezmar? Es darle a Dios el diez por ciento de nuestros ingresos.

Nuestra sociedad, como un todo, es ignorante acerca del principio de diezmar. ¿Por qué es tan importante diezmar? Es porque Dios se enoja porque nosotros no somos capaces de devolverle lo que le corresponde por derecho. “Del Señor es la tierra y todo cuanto hay en ella, el mundo y cuantos lo habitan” (Sal. 24:1).

Diezmar es un acto de adoración.

Hay muchos cristianos que viven en la pobreza o que tienen tantas deudas como un no creyente. Dios quiere hacer de cada creyente “cabeza y no cola.” El quiere que esté en la “cima” y no “en el fondo” de las deudas o cualquier otra cosa que quiera dominar o controlar su vida (Dt. 23:13). Se nos dice que “No tengan deudas pendientes con nadie a no ser de amarse unos a otros…” (Rom. 13:8). “Los ricos son los amos de los pobres; los deudores son esclavos de sus acreedores” (Prov. 22:7).

La mayoría de cristianos son bendecidos con mucho, especialmente si vemos a otras naciones y el nivel de pobreza en el que muchas personas del mundo viven. Nosotros gastamos nuestros ahorros en placeres mientras nuestras iglesias, nuestros misioneros y nuestros ministerios luchan por llegar a fin de mes. ¿Por qué? Esto se debe a que tratamos de aferrarnos a lo que no nos corresponde quedarnos. Tomamos pero damos tan poco. “Recuerden esto, el que siembra escasamente, escasamente cosechará, y el que siembra en abundancia en abundancia cosechará. Cada uno debe dar según lo que haya decidido en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría” (2 Co. 9:6)

Nosotros pedimos y después nos preguntamos por qué no recibimos. “Y cuando piden, no reciben porque piden con malas intenciones para satisfacer sus propias pasiones”. (Stg. 4:3).

Dios quiere bendecir a su gente. Sin embargo, El no lo hace porque no están dispuestos a dar a su templo. El nos dice en Hageo 1:6-7, “Ustedes siembran mucho, pero cosechan poco; comen, pero no quedan satisfechos; beben, pero no llegan a saciarse; se visten, pero no logran abrigarse; y al jornalero se le va su salario como por saco roto. Así dice el Señor Todopoderoso, ¡Reflexionen sobre su proceder!” “Ustedes esperan mucho, pero cosechan poco; lo que almacenan en su casa, yo lo disipo de un soplo. ¿Por qué? ¡Porque mi casa está en ruinas, mientras ustedes sólo se ocupan de la suya” (Hag. 1:9)

Comprendiendo el diezmar

Es irónico como muchos cristianos creen incorrectamente que no son “capaces” de diezmar y bendecir a Dios con sus ofrendas. La verdad es que ellos simplemente se encuentran en un círculo vicioso al cual la obediencia y la fe son la respuesta. ¡Ellos no son capaces de dar porque, ellos roban a Dios para pagar a los hombres, y por eso se están robando a ellos mismos la posibilidad de ser bendecidos!

Es un hecho, cuando estamos en total pobreza es cuando Dios nos pide que demos. Muchos cristianos en Macedonia entendieron y aplicaron este principio de dar. “En medio de las pruebas más difíciles, su desbordante alegría y su extrema pobreza abundaron en rica generosidad” (2 Co. 8:2). ¿No suena igual a la situación en la que muchos de nosotros estamos?



 

Lota A in Puerto Rico: Esto es como llegar a otro nivel de obediencia. Es fácil diezmar, ofrendar y dar cuando tenemos en abundancia. El mandamiento de diezmar lo veo similar como el de amar. En su palabra Lucas 6:32 dice,"Si aman a los que los aman, ¿qué mérito tienen? Porque también los pecadores aman a los que los aman.”

Así también con nuestras finanzas. Es fácil dar cuándo tenemos pero cuando nos falta y Dios nos pide dar y diezmar esto lo tenemos que hacer en fe. Mostrándole a Dios que nuestra confianza no es de este mundo. Declaramos que todo lo que tenemos es de nuestro Padre Celestial y Él es que provee para nosotros y nuestras familias.

Hubieron muchas ocasiones en que tenía suficiente dinero solo para las cuentas que tenía que pagar en la semana entrante.  Aparecía en mi camino una persona con una necesidad. En mi mente carnal, yo tenía el derecho de decir que no tenía para ayudarlos, este dinero era para las cuentas.  Pero siempre busque de Dios y Su voluntad.  Él puso en mi corazón a dar y no preocuparme por mañana. En obediencia yo escuche la voz de Dios y sin falta yo daba lo que necesitaban. Sabiendo que Dios en Su tiempo proveería para todas mis necesidades. Dios puede usar a cualquier persona o situación para mostrar Su grandeza. En una manera que no podía explicar, mi Dios me daba el dinero necesario para pagar mis cuentas. A veces era un trabajo extra que entraba a nuestro negocio o un cheque que no estábamos esperando. No hay límites en cómo Dios  puede darnos.


¿Por qué un 10 por ciento?

La palabra diezmar en el hebreo es “ma´asrah,” que traducido significa “una décima.” Por eso cuando Dios en todo momento nos habla en su palabra y nos dice la palabra “diezmo,” El se refiere a que le demos una décima.

¿Por qué debo dar primero el diezmo antes de pagar mis cuentas?

Ese es el principio de las “primicias” de nuestro trabajo. Deuteronomio 18:4 nos dice que “También les darás las primicias de tu trigo, de tu vino y de tu aceite, así como la primera lana que esquiles de tus ovejas”. A continuación, en Éxodo 34:24 y 26, Dios dice “Entonces yo echaré de tu presencia a las naciones, ensancharé tu territorio …. Lleva tus mejores primicias a la casa del Señor tu Dios….”

Esto está también confirmado en el Nuevo Testamento cuando Jesús nos cuenta en Mateo 6:33, “Más bien busquen, primeramente el reino de Dios y su justicia y todas estas cosas les serán añadidas”.

 

Lota A in Puerto Rico: Esto es algo que yo hago en fe. Yo quiero que Él sepa que es digno de todo lo que tengo y yo haría cualquier cosa por Él. He aprendido en mi caminar que obediencia completa es una forma de alabanza y adoración que yo le muestro con mi diezmo. Yo amo a Jesús, y Él es todo para mi!


¿Dónde debo diezmar?


Malaquías 3:10 afirma, “Traigan íntegro el diezmo para los fondos del templo, y así habrá alimento en mi casa. Pruében me en esto, -dice el Señor Todopoderoso- y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición que sobreabunde.”

Su templo es en donde usted se alimenta espiritualmente. Muchos cristianos cometen el error de dar donde ellos no son alimentados espiritualmente o prefieren dar en un lugar donde ellos vean que verdaderamente hay una necesidad, pero esto es una locura. ¡Es como ir a un restaurante, ordenar comida, pero cuando te llevan la cuenta, le dices al cajero que preferirías dar ese dinero al restaurante que está calle abajo porque no le está yendo muy bien!

 

Lota A in Puerto Rico: En mi caso , dejé de ir a la iglesia en obediencia a Dios . Yo estaba confiando en Él para crear a mi marido como nuestro líder espiritual de la casa. En ese momento, yo dependía de Jesús para alimentarme espiritualmente . En ese momento me puse tan cerca de Él que cada día me enamoré profundamente más de Él. Aprendí a escuchar Su voz y sentir Su presencia en cualquier lugar y en cualquier momento. Esta relación que construí con mi Esposo Celestial es tan precia.

Este ministerio también me alimentó espiritualmente . Este ministerio ha cambiado mi vida y me abrió los ojos espirituales a Su verdad, así que aquí es donde doy mi diezmo.

Lo más importante para usted es que cada una tiene que saber escuchar la voz de Dios. Nunca quiero que hagan algo sólo porque le digo que lo hagan.

Lo que importa es lo que ÉL dice, lo que Él está hablando en su corazón. Y esto significa que quiero animar a cada mujer buscar del Señor para asegurarse siempre de que la revelation viene de dentro de usted, desde donde Él, “Jesús” reside.

Si usted asiste a una iglesia en donde está siendo alimentada, entonces debería diezmar por lo menos una décima parte de sus ingresos a su iglesia.

Esto significa que si está asistiendo a una iglesia en otro lugar y se siente inclinada a sembrar financieramente en nuestro ministerio (o en otro ministerio o misión), entonces eso sería un ofrecimiento “por encima y más allá” de su diezmo. Nosotros no queremos robar de su iglesia para sembrar en nuestro ministerio “porque esto no les trae ningún provecho” (Heb. 13:17).

Sin embargo muchos de nuestros hermanos miembros que no están asistiendo a la iglesia (por múltiples razones) y están siendo alimentados espiritualmente a través de nuestro ministerio diezman sembrando en la restauración de matrimonios ya que es aquí donde ellos están siendo alimentados espiritualmente.

Una vez más, como le he alentado en el transcurso del libro, busque a Dios. Esto va para todo, incluyendo sus finanzas. ¡Después sea obediente y fiel con El! No cometa el error de ser diligente siguiendo todos los principios en restaurar su matrimonio y sin embargo falle en dar el diezmo, no sea que encuentre que su matrimonio no está restaurado porque le está robando a Dios.

Recuerda,el diezmo no es una opción Malaquías 3:8-10 establece, “¿Acaso roba el hombre a Dios? ¡Ustedes me están robando! Y todavía preguntan, ¿En qué te robamos? En los diezmos y en las ofrendas. Ustedes –la nación entera- están bajo gran maldición, pues es a mí a quien están robando.”

Como no estoy bajo la ley, y vivo por gracia, 10 por ciento ya no es necesario. ¿O lo es?

La gracia de Dios nos garantiza más, no menos. Cuando hemos experimentado Su perdón, Su misericordia, Su compasión y Su sacrificio por su sangre derramada nos volvemos partícipes de su gloria y esto hace que aumente nuestra voluntad de dar más, y no menos, esto es sin duda.

“… Lo que ustedes recibieron gratis, denlo gratuitamente”. (Mt. 10:8)

“El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos generosamente, junto con él, todas las cosas?” (Rom. 8:32).

Sin embargo, “…El que siembra en abundancia, en abundancia cosechará. Cada uno debe dar según lo que haya decidido en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría” (2 Co. 9:6).

Si realmente somos de doble ánimo, y no confiamos verdaderamente que Dios nos va a proveer, “permite que este hombre suponga que no va a recibir nada del Señor” (Stg. 1:7). Si nos aferramos a lo que tenemos tratando de tener cuidado de nosotros mismos, nunca vamos a ver el asombroso poder de Dios a favor nuestro.

El deseo de Dios es derramar Su poder y Sus bendiciones en nuestra vida de tal manera que nos desbordan y nos abrumen. Cuando nosotros damos el diezmo, estamos siendo obedientes. Sin embargo, cuando por gratitud y adoración absoluta, nosotros damos ofrendas más allá de lo instruido, estamos realmente abriendo la puerta a Dios para que derrame sus bendiciones y haga su voluntad en nuestras vidas. Nosotros conocemos que El “Al que puede hacer muchísimo más que todo lo que podamos imaginarnos o pedir, por el poder que obra eficazmente en nosotros” (Ef. 3:20).



“Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia y todas estas cosas le serán añadidas” (Mat. 6:33). ¿Tomamos a Dios en Su Palabra o no?



Principios de Administración

Tal y como lo hemos estudiado, el diezmar es un principio importante en la Biblia. Dios espera de nosotros que demos de regreso una porción de lo que Él tan generosamente nos ha dado. De hecho, todo lo que nos ha dado sigue siendo de Él – nosotros somos administradores, de lo que Él nos ha confiado a nuestro cuidado la tierra y todo lo que está en ella. Cómo manejemos lo que Él nos ha confiado, -nuestro dinero, nuestros talentos, nuestro tiempo- demuestra nuestra obediencia a Su Palabra, nuestra confianza en Su Promesa de proveer y, lo más importante, nuestra fe en El.

La forma en que vea y maneja sus finanzas crea una base en su crecimiento como cristiano, y el entendimiento de los principios de Dios sobre la administración le permitirá madurar en su caminar espiritual y heredar las bendiciones que Dios tiene para su vida.

Como habrá leído hasta ahora en lo que lleva del libro, Dios trata con muchas áreas de nuestra vida que indirectamente afectan nuestro matrimonio. No es suficiente concentrarse únicamente en los principios del matrimonio, permítame recordarle una vez más, que Dios está utilizando esta prueba en su matrimonio para transformarla más a Su imagen, mientras la saca de los caminos destructivos del mundo y le enseña la senda de la vida.

Las riquezas de Dios no nos fueron dadas para “hacernos ricos” en la misma forma en que el mundo busca riqueza, sino que sus bendiciones son parte de nuestra herencia. Dios quiere hacernos prosperar (Jer. 29:11) siempre y cuando El sepa que nosotros usaremos nuestra herencia sabiamente, sin permitir que la prosperidad nos traiga la ruina. Darle un carro a un muchacho que es muy joven ciertamente puede terminar en una tragedia. No es sino hasta el momento en que un padre observa madurez que estará dispuesto a darle las llaves del carro.

Dios quiere que tengamos una actitud madura hacia el dinero, ya que éste tiene el poder de afectar en la forma que tomamos decisiones sabias. “Sólo dos cosas te pido, Señor; no me las niegues antes de que muera: Aleja de mí la falsedad y la mentira; no me des pobreza ni riquezas sino sólo el pan de cada día. Porque teniendo mucho, podría desconocerte y decir: “¿Y quién es el Señor?” Y teniendo poco, podría llegar a robar y deshonrar así el nombre de mi Dios” (Pr. 30:7-9).

 

Lota A in Puerto Rico: Se trata de ser fiel cuando hay mucho y cuando se encuentra en la falta aún podemos alabarlo porque nuestra confianza está en Él. Sé que es Él que abre y cierra puertas . Ya sea que sólo tenía galletas o una comida completa para comer, yo sabía que tenía que alabarle!

Es evidente, al menos, que el deseo de Dios es bendecir a sus hijos. Aquí hay más versículos que muestran el corazón de Dios hacia ustedes, como uno de los Suyos.

“La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse” (Pr. 10:22)

“Recompensa de la humildad y el temor del Señor son las riquezas, la honra y la vida” (Pr 22:4).

“Con buen juicio se llenan sus cuartos de bellos y extraordinarios tesoros” (Pr. 24:4)

“El hombre fiel recibirá muchas bendiciones; el que tiene prisa por enriquecerse quedará impune” (Pr.28:20)

Estos versículos nos muestran que existen condiciones para las bendiciones financieras (madurez espiritual) y que este asunto es verdaderamente un asunto del “corazón” (una ausencia de avaricia).

Todos nosotros queremos las bendiciones de Dios en nuestra vida, ¿pero sabía usted que la manera en que maneja sus bendiciones financieras tiene mucho que ver con cómo crece en el Señor y hasta qué punto Dios puede trabajar con su vida?

 

Lota A in Puerto Rico: He pasado por muchas pruebas financieras. Un en particular es cuando casi perdí mi casa al banco. Yo no podía entender por qué, pero el dinero no estaba allí para pagar la hipoteca. Lo intenté todo en mi carne para solucionar el problema. Un día en la presencia de Jesús, clamé a Él y pedí perdón porque mis acciones y pensamientos no estaban reflejando mi fe en Él. Yo no quería ser infiel y entregué mi casa a Él. Le dije que no importa lo que pase, siempre y cuando lo tengo a Él en mi vida, lo tengo todo. Él es todo lo que necesito y quiero. Con Él estoy completa. Sentí una paz que siempre estaré cuidada. Ya no tenía miedo de perder mi casa porque tengo todo en Él. Un par de meses más tarde , Dios tocó el corazón de mi padre que me diera dinero. Era la cantidad que necesitaba para pagar mi banco y mantener mi casa. Gloria a Dios. Y en todo esto, yo era fiel en el deseo del corazón de dar el diezmo fielmente. Dios siempre ve el corazón .

“Nadie puede servir a dos amos; pues menos preciará a uno y amará al otro, o querrá mucho a uno y despreciará al otro. No se puede servir a la vez a Dios y a las riquezas (riquezas engañosas, dinero, posesiones o cualquier otra cosa en la que confiemos)” (Mt. 6:24)

“El que es honrado en lo poco, también lo será en lo mucho; y el que no es íntegro en lo poco, tampoco lo será en lo mucho. Por eso, si ustedes no han sido honrados en el uso de las riquezas mundanas, ¿quién les confiará las verdaderas?” (Lc. 16:10-11).


Crecer en la capacidad de ser utilizado por Dios, que es riqueza espiritual y ganar las cosas grandes (tener el poder y la presencia de Dios en nuestras vidas) depende en parte en cómo manejemos nuestras finanzas. Para probar esto, hay aproximadamente alrededor de 500 referencias en la Biblia acerca de la “fe” y 500 acerca de “la oración,” ¡pero hay más de 2,000 versículos que se refieren a nuestras finanzas! Adicionalmente a las leyes espirituales que Dios puso en su lugar cuando creó el universo, además Dios ha establecido leyes financieras, que ha compartido con nosotros por medio de Su Palabra. Nosotros nos beneficiamos de seguir las reglas o sufrir las consecuencias si no las seguimos. No tiene importancia si somos ignorantes de ellas o decidimos rechazarlas; éstas leyes, como la de la gravedad, existen y no pueden ser debatidas.



Principio # 1: Cosechamos lo que sembramos.

Uno de los principios más importantes de la administración es la siembra y la cosecha. Para obtener una cosecha, primero debemos sembrar la semilla. Hay muchas escrituras que nos dan una idea del tema de la siembra y la cosecha. Aquí hay algunas:

“Recuerden esto: El que siembra escasamente, escasamente cosechará, y el que siembra en abundancia, en abundancia cosechará” (2Co. 9:6)

“El que con lágrimas siembra con regocijo cosecha”. (Sal. 126:5)

“No se engañen: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra.” (Gá. 6:7)

“El que siembra para agradar a su naturaleza pecaminosa, de esa misma naturaleza cosechará destrucción; el que siembra para agradar al Espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna”. (Gá. 6:8)

“No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos” (Gá. 6:9)

¡Cuando sembramos con la comprensión de este principio y con fe en el Señor y en Su Palabra nosotros debemos esperar una cosecha en el lugar donde hemos sembrado! ¡Esto es realmente emocionante! Ningún agricultor se tomaría el tiempo o el dinero de sembrar una semilla sino esperara cosechar. Además, si quiere tener una cosecha de maíz, debe sembrar maíz. Y si quisiera cosechar trigo, tendría que sembrar trigo.

Por lo tanto, si usted desea cosechar bondad, debe sembrar bondad. Si desea obtener perdón, debe sembrar perdón. Si desea obtener la restauración de su matrimonio, entonces debe sembrar restauración por medio de ministrar y/o financieramente, ¡entonces anticípese a la cosecha, ya que los principios de Dios y sus promesas son verdad y El es fiel!!!!

Nosotros podemos también creer la promesa de Dios que sembrar en Su trabajo significa que nosotros estamos invirtiendo en nuestro futuro eterno. “No acumulen para sí tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido destruyen, y donde los ladrones se meten a robar. Más bien, acumulen para sí tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el óxido carcomen, ni los ladrones se meten a robar. Porque donde está tu tesoro, allí está tu corazón” (Mt. 6:19-21). Más importante aún, lo que hacemos con nuestro dinero en la tierra es un verdadero indicador de dónde esta nuestro corazón.

“El que le suple semilla al que siembra también le suplirá pan para que coma, aumentará los cultivos y hará que ustedes produzcan una abundante cosecha de justicia. Ustedes serán enriquecidos en todo sentido para que en toda ocasión puedan ser generosos, y para que por medio de nosotros la generosidad de ustedes resulte en acciones de gracias a Dios” (2 Co. 9:10-11)

En otras palabras, cuando Dios nos da una cosecha abundante, no es para que nosotros podamos quedarnos egoístamente con ella sólo para nosotros, sino que es para que podamos sembrar más en el reino del cielo. Hay muchos cristianos adinerados que hoy son canales para poder mantener el ministerio caminando, envían misioneros a tierras lejanas y mantienen nuestras iglesias florecientes para que puedan alcanzar a los perdidos del Señor. Ellos no usan sus finanzas para su propio placer, sino que ellos han encontrado que sembrar en las cosas de Dios les trae verdadera alegría y contentamiento.

Sin embargo, nosotros tenemos que recordar que la pobreza y la prosperidad son términos relativos. Lo que denominamos el “nivel de pobreza” en los Estados Unidos podría parecer opulencia en muchos otros países. Como cristianos tenemos que encontrar contentamiento en cualquier situación. El apóstol Pablo nos recuerda en Filipenses 4:12, “Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez.”

De hecho, hay momentos en que Dios llama a Sus santos al sufrimiento, al martirio o a la pobreza (como la viuda que dio dos monedas – que era todo lo que ella tenía), para glorificar al Señor. Cuando El nos llama a la pobreza o al sufrimiento El nos da gracia para llevarlo con alegría y en acción de gracias (y sin murmuraciones ni quejas).

A pesar de que no podamos entender todas las razones de Dios para permitir la pobreza, podemos creer que Sus caminos son superiores a nuestros caminos. “En medio de las pruebas más difíciles, su desbordante alegría y su extrema pobreza abundaron en rica generosidad” (2 Co. 8:2). ¡Algunas veces los que han sufrido más son los que se convierten en los más generosos! Para alguien con un amor al dinero, la pérdida de riquezas puede ser una de las formas en que Dios nos quiebra, nos atrae a sí mismo, y nos enseña a confiar únicamente en El.

Sin embargo, en nuestro país la pobreza y la deuda no suele llamar el interés o atención de nuestra familia, amigos o vecinos. Si hemos sido bendecidos con mucho, nosotros debemos ser testigos para otros no predicándoles sobre nuestra propia corrección o condenándoles su estilo de vida sino que permitiendo que “lean” a Dios en nuestra vida. “Ustedes mismos son nuestra carta, escrita en nuestro corazón, conocida y leída por todos …” (2 Co. 3:2). Debemos mostrar los frutos de aquel que es nuestro Padre. Debemos estar en paz en medio de las dificultades, bendecir a nuestros enemigos, perdonar libremente y caminar en la prosperidad que el Señor nos permita. ¡Nuestra generosidad debe glorificarle y puede ser la bondad que Dios use para atraer otros a El!

“… y digan siempre: “Exaltado sea el Señor, quien se deleita en el bienestar de su siervo” (Sal. 35:27)

Principio #2: Dios es dueño de todo.

El Salmo 24:1 simplemente dice, “Del Señor es la tierra y todo cuanto hay en ella …”

Todo lo que tenemos le pertenece a Dios.

“Tuyos son Señor, la grandeza y el poder, la gloria, la victoria y la majestad. Tuyo es cuanto hay en el cielo y en la tierra” (1 Cr. 29:11).

Mía es la plata, y mío es el oro –afirma el Señor Todopoderoso-” (Hag. 2:8).

Todo lo que tenemos, ya sea mucho o poco, nos es prestado, nosotros somos administradores. Una vez más, cómo manejamos lo que se nos ha sido confiado (como es explicado en la parábola de Lucas 16) es lo que va a determinar si El nos bendice con más o si El nos quita lo que ya tenemos.

Principio #3: Dios provee todo

“No se te ocurra pensar: “Esta riqueza es fruto de mi poder y de las fuerza de mis manos.” Recuerda al Señor tu Dios, porque es El quien te da el poder para producir esa riqueza; así ha confirmado hoy el pacto que bajo juramento hizo con tus antepasados. Si llegas a olvidar al Señor tu Dios, y sigues a otros dioses para adorarlos e inclinarte ante ellos, testifico hoy en contra tuya que ciertamente serás destruido” (Dt. 8:17-19). “Pero, ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo, para que podamos darte estás ofrendas voluntarias? En verdad, eres el dueño de todo, y lo que te hemos dado, de ti lo hemos recibido. Ante ti, somos extranjeros y peregrinos, como lo fueron nuestros antepasados. Nuestros días sobre la tierra son sólo una sombra sin esperanza. Señor y Dios nuestro, de ti procede cuanto hemos conseguido para construir un templo a tu santo nombre, ¡Todo es tuyo! (1 Cr. 29:14-16)

“Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús” (Fil. 4:19)

¡Ya sea que se lo haya ganado en su trabajo o se lo hayan dado, ¿quién es la Fuente de todo lo que tiene? Es solamente Dios.

 

Lota A in Puerto Rico: La mayoría de las veces ponemos límites a Dios y lo que Él puede hacer. Complicamos sus promesas con nuestras situaciones y circunstancias . Es muy sencillo, sea obediente. No hay que entender todas las puertas que Él abre, pero estar seguros de que Él puede y va a hacer lo imposible.

Era el deseo de mi corazón para remodelar nuestro negocio. Teníamos el mismo propietario durante 15 años. Un día nos enteramos de que ella vendió la propiedad y tuvimos nuevos propietarios. No se sabía qué esperar. Bueno en la cuestión de meses, hemos sido capaces de no sólo ampliar y remodelar pero el nuevo propietario remodeló el exterior del edificio también. Sólo Dios pudo haber hecho eso. Él es fiel en todas las áreas.

Principio #4: Dios quiere la primera porción de lo que Él nos da.

Muchos cristianos dan a su iglesia y a otras organizaciones de caridad pero no son bendecidos porque no entienden este principio tan importante. Dios es muy claro a lo largo de toda la Biblia en que El quiere ser el primero de cada área de su vida.

Si paga sus cuentas antes que darle a él lo primero, Dios no es el primero en su vida y estará perdiendo la bendición. Hemos aprendido que Dios quita de nosotros lo que hemos puesto por delante de El.

“Honra al Señor con tus riquezas y con los primeros frutos de tus cosechas. Así tus graneros se llenarán a reventar y tus bodegas rebosarán de vino nuevo” (Pr. 3:9-10). El principio es claro, tenemos que darle a Dios primero.

A menudo cuando los cristianos empiezan a considerar el diezmo, no pueden imaginar cómo van a diezmar si apenas logran llegar a fin de mes. Eso es porque son ignorantes de lo que le está pasando a sus finanzas. En Hageo 1:9 dice que Dios “disipa de un soplo” lo que usted trae a casa, y que El también permite al devorador venir y tomar lo que es legítimamente suyo.

“Traigan íntegro el diezmo para los fondos del tempo, y así habrá alimento en mi casa. Pruébenme en esto – dice el Señor Todopoderoso-, y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición que sobreabunde. Exterminaré a la langosta para que no arruine sus cultivos y las vides en los campos no pierdan su fruto –dice el Señor Todopoderoso-” (Mal. 3:10-11).

Cada mes, los cristianos que no diezman son sorprendidos por gastos “inesperados,” cosas como reparaciones u otras necesidades que no previeron. Eso es sólo porque son ignorantes de este principio. Porque si Dios es primero en su vida –primero en su corazón, primero en su día y primero en sus finanzas- entonces (y sólo entonces) querrá Dios “abrir las compuertas del cielo, y derramar sobre bendición que sobreabunde,” y fielmente “reprender al devorador por usted.”

Cuando a Jesús le preguntaron cuál es el gran mandamiento en la ley, El enseñó que el primer mandamiento que Dios nos da es amar al Señor, nuestro Dios con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma y con toda nuestra mente (Mt. 22:37).

Dios necesita ser el primero en nuestra vida, antes de que nosotros recibamos lo que estamos buscando y más. “Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia y todas estas cosas les serán añadidas” (Mt.6:33).

¡Los que se humillan dándole a Dios su diezmo y sus ofrendas se deleitarán en abundante prosperidad! “Pero los desposeídos heredarán la tierra y disfrutarán de su gran bienestar” (Sal. 37:11) Su Palabra nos dice, “Al pecador lo persigue el mal, y al justo lo recompensa el bien” (Pr. 13:21).

Principio #5: Lo que haces con la primera parte determina lo que Dios hace con el resto.

Cuando Dios le pidió a Abraham su hijo, él no lo retuvo. Como resultado, Dios le dijo, “Ahora sé que temes a Dios, porque ni siquiera te has negado a darme a tu único hijo …. —Como has hecho esto, y no me has negado a tu único hijo, juro por mí mismo –afirma el Señor- que te bendeciré de gran manera …” (Gn.22:12,17).

Dios le dijo al ejército que tomó Jericó, que no tomaran el botín de la primera ciudad y que por eso Dios les daría el resto. Dios siempre pone a prueba nuestros corazones primero. “En el crisol se prueba la plata y en el horno se prueba el oro, pero el corazón lo prueba el Señor” (Pr. 17:3). Sin embargo, uno de los soldados, Akin, no pudo resistirse y tomó un poco del botín. Cuando iban a tomar la siguiente ciudad, Ai, en una batalla que era mucho más pequeña y que era fácil de ganar, fueron derrotados. (Vea Josué 6).


Este principio no es sólo para sus finanzas o para su restauración, sino que es para cada área de su vida. Cuando fallamos en darle a Dios primero, entonces le estamos robando a Dios lo que nos ha pedido. El no quiere ningún otro dios antes que El: ni nuestro dinero, ni nuestros esposos, ni nuestro matrimonio, ni nuestra carrera. Lo que hace de primero con todo determina lo que Dios hará con el resto, - bendecirlo o maldecirlo.

Continuara.. mañana

¿Está Usted en una Crisis Financiera?

“Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas” (Mt.6:33)

¿Ha buscado al Señor para sus finanzas? En Filipenses 4:19, la Biblia claramente nos enseña que Dios es el Único que va a suplir todas nuestras necesidades. Sin embargo, si primero acudimos a otros en nuestras necesidades, en lugar de buscar al Señor, - si nosotros fallamos en “buscarlo a El primero”- entonces “todas las cosas” no serán “añadidas a” nosotros.

¿Está seguiendo los principios para la seguridad financiera que se encuentran en las escrituras? Las escrituras nos enseñan que debemos diezmar con el fin de ser “llenados con plenitud” y “desbordados” (Pr. 3:9-10). También se nos anima a “sembrar” si queremos cosechar (Gá. 6:7, 2 Cr. 9:6). ¿Ha estado sembrando y diezmando fielmente? Tómese el tiempo de leer estos pasajes de las escrituras una y otra vez. Después, ore al Señor para que le enseñe cómo quiere que confíe en El, mientras cumple su mandato para todos los creyentes. Empiece por darle una porción de regreso.

Si está diezmando fielmente y aún así está en una crisis financiera asegúrese de estar cumpliendo los mandatos de Dios. Hay muchas referencias en la escritura de acciones que llevan a la pobreza, incluyendo no pedir (Jn. 4:2), pedir por el motivo equivocado (Jn. 4:3), adulterio (Pr. 6:26), consumo excesivo de alcohol o comportamiento glotón (Pr. 21:17, Pr. 23:21), pereza (Pr. 10:4, Pr. 14:23, Pr. 28:18-20), no aceptar la censura o corrección (Pr. 13:18), tomar decisiones apresuradas (Pr. 21:5), oprimir al pobre (Pr. 22:16), y por supuesto retenerle a Dios lo que es legítimamente Suyo.

Cuando le demos a Dios de regreso por medio del diezmo y las ofrendas, tenemos que estar seguras de darle a nuestros esposos el honor que se merecen. “Su esposo confía plenamente en ella y no necesita ganancias mal habidas” (Pr. 31:11). ¿Si su esposo tuviera dificultades para proveer, ¿está segura que podría confiar en usted? Si El le ha dicho que se deshaga de las tarjetas de crédito, ¿usted todavía las tiene? ¿Hace compras racionales y sabias y cuida bien los gastos de la casa? ¿Lo ha avergonzado o a otros? Asegúrese que su corazón es puro y fiel a su esposo en todo sentido.

Cuando estaba en ruina financiera como madre soltera de cuatro niños, aprendí el principio de diezmar. Aún cuando vivía cerca del nivel de pobreza, empecé a diezmar por primea vez en mi vida. No únicamente sembraba, diezmando el diez por ciento de la escasa cantidad de dinero que recibía, sino que también sembraba en la vida de mujeres que estaban experimentando tragedias en sus vidas (al decirles que Dios tiene la habilidad de restaurar matrimonios).

 

Lota A in Puerto Rico: Hubieron muchas veces que Dios tocó mi corazón para pagar la cuenta de la persona frente de mí en un alimento o tienda de ropa. No fue fácil . No sabía cómo reaccionaría. Pero yo sabía que tenía que ser obediente . A veces Él me pedía dar mi almuerzo a un hombre en la calle en mi camino al trabajo. Lo importante es escuchar Su voz y obedecer. Sea con un corazón dispuesto a dar con gozo y alegría.

Mi darle al Señor estableció el estándar en nuestro hogar cuando mi esposo se fue. ¡Dios honró esto al guiar a mi esposo a diezmar poco después de que volviera a casa sin tener yo que decirle nada! Si está luchando con dar tanto, le ayudaría saber que Dios es dueño de todo lo que tenemos, y que solamente gracias a El es que tenemos “el poder para producir esa riqueza así ha confirmado hoy el pacto …” (Dt. 8:18).

¡Por lo tanto, es necesario, asegurarse que le damos a El lo primero para confirmar que El es el primero en nuestra vida!

¿Le Va a Servir a Dios o a Mamón (Dinero)?

Muchos se esconden de la enseñanza de dar por los abusos y porque ellos no quieren ser considerados “buscadores de dinero,” pero nada de esto elimina la verdad del mensaje. Busque la verdad por sí misma. Pruébelo a El para ver si El es fiel a sus promesas.

Dele primero a Dios, diezme en su iglesia (o donde es espiritualmente alimentada) y mire si en su vida hay cambios y es bendecida en todas las áreas de su vida.

Dios es el que le provee a nuestro ministerio y a nuestra familia. Nosotros sembramos en la vida de los que tienen el corazón roto y regamos con apoyo contínuo a través de nuestra comunión, pero es Dios quien trae el incremento. Nosotros no acudimos a nadie para que supla nuestras necesidades, solamente a Dios. Fallar al enseñar correctamente este principio sería fallar en alimentar a la oveja y al pastor, aquellos que vienen a nosotros por ayuda, apoyo y dirección.

Jesús dice que hay que alimentar a Sus ovejas y Dios dice en Óseas que su pueblo pereció (es destruido) por falta de conocimiento (Os. 4:6). Muchos de los que vienen a nosotros son nuevos cristianos o están acudiendo a una iglesia donde este principio, así como otros principios de restauración, no lo están enseñando. Nuestro trabajo es hacerlos discípulos del Señor y darles herramientas que necesitan para transformar su vida.

 

Lota A in Puerto Rico: Algo que realmente puede apreciar acerca de este ministerio es su voluntad de compartir la Verdad (la Palabra de Dios), no importa lo mucho que duele o incomoda.


Las Finanzas son siempre un tema delicado, pero como creemos para nuestra restauración, hay que caminar por el camino estrecho y agarrarse a la guía de Dios y Su voluntad!

Para aquellos que nunca han dado su diezmo a Dios, que Dios les muestre que se puede hacer más con el 90 por ciento de su ingreso que con el 100 por ciento que antes controlaban. Esto tomará un paso de fe, pero, al igual que como cuando decidió restaurar su matrimonio, en lugar de seguir adelante, su vida nunca será la misma.

Para aquellos de ustedes que dan (pero que Dios no es primero) puedan reorganizar sus prioridades en cada área de su vida para demostrarle a Dios que Él tiene el primer lugar. Dios es un Dios que quiere ser amable con nosotros, El quiere bendecirnos. “Pero lances voces de alegría y regocijo, … y digan siempre “Exaltado sea el Señor, quien se deleita en el bienestar de su siervo”” (Sal. 35:27)

Permítanme concluir con esta maravillosa promesa: “El que con lágrimas siembra con regocijo cosecha” (Sal. 126:5). ¡Aleluya!!


Compromiso personal de dar: “Basado en lo que acabo de aprender de las Escrituras, yo rindo mis finanzas al Señor. Es mi deseo creerle y bendecir a Dios poniéndolo a El acargo de mis finanzas. Voy a buscar al Señor con respecto a cómo y cuándo diezmar y dónde dar ofrendas adicionales mientras Dios me dirige y provee fielmente.”




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