Los impuestos son pagos obligatorios que deben realizar las personas y empresas al gobierno cuando generan utilidades sobre sus ingresos y cuando realizan compras de bienes y servicios. De esta forma, el gobierno obtiene recursos para financiar sus programas de desarrollo y proveer a la población de infraestructura.
En Colombia, los impuestos nacionales más relevantes son el Impuesto sobre la Renta y Complementarios (ISR), el Impuesto al Valor Agregado (IVA), el Impuesto Nacional al Consumo (INC), el Impuesto de Timbre Nacional (ITN) y el Impuesto al Patrimonio.
Además, existen impuestos territoriales que son recaudados por las entidades territoriales, como los impuestos a la propiedad inmobiliaria, los impuestos sobre vehículos automotores y los impuestos a las industrias y comercios.
El sistema tributario colombiano ha sido objeto de reformas en los últimos años para mejorar la eficiencia y la equidad en la recaudación de impuestos. Sin embargo, la carga tributaria en Colombia sigue siendo relativamente baja en comparación con otros países de la región y de la OCDE.
En Colombia, los tributos se clasifican en tres (3) categorías:
1. Impuestos: Son dineros que pagan los particulares y por los que el Estado no se obliga a dar ninguna contraprestación directa. El objeto de los impuestos es principalmente atender las obligaciones públicas de inversión, tal es el caso del impuesto sobre la renta y complementario.
Es preciso tener en cuenta que los impuestos pueden ser clasificados en directos y en indirectos:
Impuestos directos: recaen directamente sobre las personas naturales y jurídicas, midiendo su capacidad económica, por lo cual es posible identificar directamente al contribuyente responsable del tributo. En este tipo de impuestos, el sujeto pasivo y el sujeto económico son el mismo, es decir, quienes tienes la obligación de pagar el impuesto son los mismos que deben declararlo ante la Dian o ante la entidad territorial competente; por ejemplo, el impuesto de renta, el impuesto al patrimonio, el impuesto de industria y comercio, entre otros.
Impuestos indirectos: son aquellos que se imponen sobre bienes y servicios, motivo por el cual las personas los pagan indirectamente cuando realizan compras; el Estado no los cobra de manera directa. En otras palabras, se considera impuesto indirecto porque recae sobre el valor del bien o servicio y no depende de los ingresos del contribuyente. Dos casos por excelencia de este tipo de impuestos son el IVA y el impuesto nacional al consumo –INC–.
2. Contribuciones: Esta clase de tributos se origina en la obtención de un beneficio particular de obras destinadas para el bienestar general.
Las contribuciones se consideran tributos obligatorios, aunque en menor medida que los impuestos. Un ejemplo es la contribución por valorización, que se genera en la realización de obras públicas o de inversión social efectuadas por el Estado, ocasionando un mayor valor de los predios cercanos.
3. Tasas: Son los aportes que se pagan al Estado como remuneración por los servicios que este presta; generalmente, son de carácter voluntario, puesto que la actividad que los genera es producto de decisiones libres.
Como ejemplos de tasas en Colombia destacamos los peajes (producto de la decisión libre de viajar) y la sobretasa a la gasolina (producto de la decisión libre de tener un medio de transporte propio), entre otros servicios que presta el Estado.