La televisión dio inicio a la cultura de las pantallas y ha probado ser, desde su creación, un medio educativo, formativo y hasta contracultural mil veces señalado, pero sin dudas con una rotunda capacidad de influencia sensorial.
La caja tonta, un medio de adoctrinamiento… de mil formas negativas ha sido nombrada la televisión desde su creación. Pero, ¿cuál impacto que ha tenido la en el mundo? A juicio de los expertos, es el medio de comunicación por excelencia y más influyente en el desarrollo de diferentes patrones de comportamiento de las audiencias.
De acuerdo a María Jesús Fernández Torres, autora de La influencia de la televisión en los hábitos de consumo del telespectador, al ser la visión el sentido que proporciona una experiencia más directa de las cosas, la televisión desprende la sensación de que lo que en ella se ve es la realidad, y por esto contribuye poderosamente a formar la opinión pública.
“La mayor parte de las nuevas vías de comportamiento las impone la televisión. La imagen domina sobre la reflexión y convierte en caduco todo lo que no aparece en pantalla. Parece que no es posible imaginar nuestro mundo sin televisión, el medio difusor de mensajes audiovisuales más potente hasta hoy. Los ojos reciben en pocas horas más imágenes que durante cientos de años recibieron decenas de generaciones anteriores a la nuestra”, precisa la experta en su investigación.
De acuerdo con datos estadísticos, a nivel global las personas pasan a diario 6 horas y 57 minutos frente a una pantalla en actividades relacionadas con internet: La mayor parte de ese tiempo se emplea en dispositivos móviles; 3 horas y 43 minutos. Sin embargo, la televisión sigue siendo (a pesar de que muchos vaticinen su muerte) un medio con amplia credibilidad y penetración.
“La mayor parte de las nuevas vías de comportamiento las impone la televisión. La imagen domina sobre la reflexión y convierte en caduco todo lo que no aparece en pantalla. Parece que no es posible imaginar nuestro mundo sin televisión, el medio difusor de mensajes audiovisuales más potente hasta hoy. Los ojos reciben en pocas horas más imágenes que durante cientos de años recibieron decenas de generaciones anteriores a la nuestra”, precisa la experta en su investigación.
De acuerdo con datos estadísticos, a nivel global las personas pasan a diario 6 horas y 57 minutos frente a una pantalla en actividades relacionadas con internet: La mayor parte de ese tiempo se emplea en dispositivos móviles; 3 horas y 43 minutos. Sin embargo, la televisión sigue siendo (a pesar de que muchos vaticinen su muerte) un medio con amplia credibilidad y penetración.
Televisión, imagen y signos
De acuerdo al especialista en filosofía de la imagen Fernando Buen Abad “la televisión mercantil es una máquina de guerra ideológica plagada con intermediarios que, a tiempo completo, están listos para borrarnos de la cabeza toda idea, toda posibilidad y toda oportunidad de participación autónoma. Siempre hay alguien que cuenta chistes por nosotros, siempre hay alguien que canta canciones por nosotros, que baila, que informa, que cocina, que “sabe”, que “entiende”, que “dice”, que “sonríe”, que saluda... por nosotros y sin nuestra autorización o previo acuerdo. Es el mundo de ellos que dice representarnos. Y nos lo cobran”.
En ese sentido se evidencia el poder de la televisión y los signos que derivan de ella en la audiencia. Y en esa tesitura, la semiología televisiva estudia los signos y símbolos que se utilizan en este electrodoméstico-universo cultural que tenemos todos en casa.
La semiología televisiva puede aplicarse a todos los aspectos de la televisión, desde los programas de televisión hasta los anuncios publicitarios. Se emplea para estudiar cómo los signos y símbolos se utilizan para crear significados, para influir en las audiencias y para vender productos.
La televisión ha favorecido, desde su creación, el consumismo. “La sociedad de consumo, nacida en Estados Unidos en la década de 1920 y extendida treinta años después al resto de naciones desarrolladas, se ha visto respaldada por el auge de la televisión y la ingente cantidad de horas que una persona dedica a estar frente a la pantalla, más de tres horas de media. La abundancia de bienes materiales puestos por primera vez a disposición de todos los ciudadanos concordaba con la posibilidad de éstos de adquirirlos y de disfrutarlos”, dice María Jesús Fernández Torres.
Según precisa la experta ese poder de las imágenes de la televisión es aprovechado por la publicidad, que con imágenes cortas y dinámicas es capaz de seducir al telespectador incitándolo a consumir productos que, en la realidad, se alejan del carácter maravilloso que le confiere la televisión.
Pero la televisión va más allá: diversos estudios han arrojado datos que demuestran que el abuso de soportes audiovisuales configura un estilo de aprendizaje pasivo, lo que motiva que los niños sean menos creativos e imaginativos e, incluso, muchos pierdan la curiosidad por aprender. Pero en contraste, también la televisión ha probado ser un medio eficaz para la adquisición de hábitos y conductas.
La semiología televisiva en la práctica
La semiología televisiva puede utilizarse para analizar una amplia gama de formatos de programas de televisión, desde las telenovelas hasta los noticieros. Los programas de noticias utilizan imágenes y lenguaje para crear una determinada perspectiva sobre los acontecimientos actuales.
En el caso de las noticias, se podría analizar cómo los presentadores utilizan su lenguaje corporal y su tono de voz para crear una determinada impresión sobre los acontecimientos. También podría utilizarse para analizar cómo los editores de noticias usan las imágenes para crear una determinada narrativa sobre los acontecimientos.
En el caso de las telenovelas, la semiología televisiva podría utilizarse para analizar cómo los guionistas usan los signos y símbolos para crear personajes convincentes. También podría emplearse para estudiar cómo los directores usan la imagen y el sonido para crear una determinada atmósfera en un drama.
La semiología televisiva también puede utilizarse como herramienta crítica, para identificar los prejuicios y los estereotipos que se transmiten en la televisión y para analizar cómo moldea nuestras percepciones del mundo.
Signos y símbolos en la televisión
Los signos y símbolos comunes que se utilizan en la televisión incluyen:
Imagen: Se emplea para representar personas, lugares, cosas y emociones.
Sonido: Se emplea para crear atmósfera, para transmitir información y para crear emociones.
Lenguaje: Se utiliza para contar historias, para transmitir información y para crear personajes.
Música: Transmite información y es útil para crear emociones.
Efectos especiales: Se usan para crear imágenes y sonidos que no serían posibles en la vida real. Pueden emplearse para crear fantasía, para crear suspenso y generar emoción.
Teorías y visiones sobre la semiótica televisiva
La semiótica televisiva, como disciplina que estudia los signos y símbolos utilizados en la televisión, se nutre de diversas teorías que aportan distintas perspectivas y herramientas de análisis. Algunas de las más importantes son:
1. Estructuralismo:
Roland Barthes: Pionero en la aplicación de la semiótica a la televisión. Analiza la imagen televisiva como un sistema de signos que codifican significados y construyen realidades.
Christian Metz: Enfatiza la importancia del código televisivo, que determina la forma en que las imágenes y sonidos son interpretados por los espectadores.
Claude Lévi-Strauss: Propone el análisis de los mitos y estructuras narrativas que subyacen en los programas de televisión.
2. Semiología Peirceana:
Charles Sanders Peirce: Introduce la distinción entre signo, objeto y representamen, lo que permite un análisis más profundo de la relación entre los elementos televisivos y la construcción de significados.
Umberto Eco: Introduce el concepto de “campo semiótico” para analizar cómo los programas de televisión se inscriben en contextos culturales más amplios.
3. Teoría de la enunciación:
Émile Benveniste: Introduce el concepto de enunciador y enunciatario para analizar la construcción de posiciones discursivas en los programas televisivos.
Michel Foucault: Analiza el poder y la ideología que se transmiten a través de los discursos televisivos.
4. Estudios culturales:
Stuart Hall: Analiza cómo la audiencia interpreta y decodifica los mensajes televisivos, teniendo en cuenta sus propios contextos sociales y culturales.
Raymond Williams: Analiza la televisión como un aparato cultural que produce y reproduce significados y valores dominantes.
Estas son solo algunas de las principales teorías de la semiotica televisiva. Cada una aporta una perspectiva única y valiosa para comprender cómo la televisión produce significados y construye realidades.
Además de las teorías mencionadas, existen muchas otras aproximaciones a la semiotica televisiva que se centran en aspectos específicos, como la publicidad, las noticias, las telenovelas, los reality shows, etc. La riqueza y diversidad de estos enfoques reflejan la complejidad del medio televisivo y la constante evolución de sus formas y contenidos.