La semiología pictórica o visual trata sobre la interpretación de las imágenes para comprender la idea que se intenta comunicar en una obra de arte.
Una de las características fundamentales del arte es la comunicación, la expresión de ideas y urgencias del artista o del creador. Y en ese sentido, la semiología pictórica es una rama de la semiótica se ocupa de la interpretación de imágenes pictóricas plasmadas como sistemas de signos. Es decir: leer lo evidenciado en colores y formas.
Descifrar, interpretar y entender es lo que esta corriente nos permite. La semiótica visual se sustenta en que las imágenes pictóricas son: sistemas de signos que comunican ideas, emociones y valores. Incluso, las imágenes gráficas pueden crear una sensación de belleza o fealdad, realidad o irrealidad, de orden o caos.
La semiología pictórica se enfoca en cómo los elementos de las imágenes pictóricas, como la forma, el color, el tamaño y la ubicación es posible interpretarlas como signos. Por ejemplo, la forma de un objeto puede indicar su función o significado. Es decir, un círculo suele asociarse con la perfección o la totalidad, mientras que un cuadrado suele asociarse con la estabilidad o la solidez.
Esta rama de la semiótica también se ocupa de cómo las imágenes pictóricas se utilizan en diferentes contextos. Por ejemplo, una imagen de una manzana puede tener diferentes significados en un cuadro: puede representar pecado como salud (dependiendo del contexto y los demás elementos).
Cómo leer una obra de arte
De acuerdo a Hugo Rodríguez, autor del ensayo “Semiótica del arte: ¡Interpreta tus obras favoritas gracias a los signos!”, en realidad no existe una sola manera de interpretar una obra de arte, pues aunque cada obra establece su propio código de lectura, es el lector del texto estético quien completa el significado de la obra.
El experto apunta que en esto tiene fundamental trascendencia la semiótica, pues opera bajo la premisa de que una imagen sólo puede ser comprendida desde una perspectiva particular: la del observador.
De acuerdo a Rodríguez, por medio de la semiótica, el artista deja de ser la persona que le da la interpretación al objeto y delega esta función en el observador de la obra. Incluso podemos ir más allá y considerar una interpretación como válida, independientemente de que el creador de la obra jamás pensara en ello y considerara irreal esa visión. “Como bien estableció la crítica de arte, Rosalind E. Krauss, se acabó el monopolio del artista sobre el significado de su obra. Gracias a lo que es la semiótica”, sostiene el autor.
La interpretación
De acuerdo a un ensayo publicado por la Escuela Europea Des Arts, la interpretación es uno de los aspectos para analizar una obra de arte más relevantes. Cada obra tiene una serie de condicionantes que hay que tener en cuenta. Entre otros, destacan:
La intención de la obra: Cualquier obra pertenece a un género determinado. Además, también envía un mensaje muy concreto. El estudio de la iconología y la iconografía representada es siempre eficaz.
El contexto en el que se creó la obra: Hay que repasar el momento histórico. Las obras podrían hacer referencia a algún suceso. Combinar el estudio de la historia del arte y de la cultura con el de la sociología es imprescindible.
Aplicaciones de la semiótica pictórica
La semiología pictórica ha sido utilizada en una variedad de contextos, incluyendo:
En el análisis de obras de arte. Ayuda a los historiadores del arte a comprender el significado de las obras.
En la publicidad. Permite a los creativos de la publicidad crear imágenes que sean más efectivas.
En la educación. Favorece a la comprensión del significado de las imágenes por parte de los estudiantes.
4 de las pinturas más famosas de la
humanidad y su significado
La Mona Lisa
También conocida como La Gioconda, es considerado el cuadro más famoso del mundo. Pintada por Leonardo Da’ Vinci, ha sido objeto de muchas especulaciones: ¿Por qué sonríe? ¿O es una mueca? ¿Temor? ¿Enfado?
Guernica
De Pablo Picasso, esta obra busca transmitir el horror, pero especialmente el sufrimiento de los habitantes españoles durante la guerra civil del país.
La noche estrella
Pintada por Vincent Van Gogh en el manicomio de Saint-Rémy, la obra refleja el turbulento estado mental del autor: el cielo nocturno cobra vida con remolinos y orbes de pinceles aplicados frenéticamente.
El beso
De acuerdo con Andrea Imaginario, la obra de Gustav Klim “representa el ‘sentimiento’ de la pérdida de uno mismo que los amantes sienten. La sensación de amor pleno, fuerte, sensual y espiritual”.