La Edad Media fue fundamental para el campo de la semiótica. Cabe precisar que los estudios modernos sobre los signos provienen de diversas raíces filosóficas medievales y de los autores que pavimentaron el camino hacia la comprensión del signo.
San Agustín
Es en la Edad media, cuando San Agustín a través de sus enseñanzas sentó las bases sobre el estudio de los signos, con su teoría de los signa data, signos convencionales, que consideró objetos apropiados para la reflexión filosófica.
Agustín estableció la distinción entre signos naturales y signos convencionales, y con ella dio inicio a un sin fin de polémicas a lo largo de la historia. Asimismo, clasificó los signos de acuerdo a los sentidos que reciben sus estímulos.
Santo Tomás de Aquino
El estudio del lenguaje en Tomás de Aquino estuvo vinculado a su interés por determinar qué son las palabras. Para él Las palabras son una realización peculiar del signo, y su función consiste en ser vehículo del conocimiento.
Santo Tomás entendía que signo es aquello mediante lo cual alguien llega a conocer algo de otro. Para él eran signos las palabras, pero también los brotes de las plantas que anuncian la primavera o el rubor del rostro que denuncia el sentimiento de vergüenza.
Guillermo de Ockham
Guillermo de Ockham fue un fraile franciscano que fundamentó el conocimiento humano en la primacía de la experiencia individual.
Entendía que este conocimiento intuitivo era del cual se adquieren a continuación todos los de más. Ockam afirmó que los signos sustituyen las cosas externas por un acto de pensamiento y que ese concepto mental junto con la palabra es un signo.