Para cualquiera que elabora un poco sobre salud, sabe que está determinada por factores externos a lo que podríamos llamar un sistema médico o de salud.
Uno de los grandes aportes de Hipócrates fue establecer la correlación entre enfermedades y entorno de los enfermos.
El agua potable es quizás la más importante porque sus efectos son muy rápidos. Un agua contaminada con agentes infecciosos, tóxicos, o radiación puede hacer un daño inmediato a una persona oa toda una población. No pareciera que se requieren de muchas juntas o comités para saber que la meta de todo país tiene que ser proveer de agua potable corriente a toda la población. Esta es sin duda la medida más simple y efectiva de salud pública. Por ser un recurso finito, desafortunadamente no puede ser gratuito, sino para sectores muy especiales, porque se promovería el desperdicio y el abuso.
Por el mismo camino está la alimentación, pero aquí el tema es mucho más complejo. Porque proveer de una dieta sana y balanceada a todos los grupos etarios de un país depende de innumerables factores que involucran producción con todas sus variantes, importación, almacenamiento, distribución, accesibilidad, precio, cultura, costumbres, educación, publicidad, para mencionar algunos. La libre oferta y demanda ha probado ser el mejor mecanismo para proveer de alimentación adecuada a la mayoría de la población. En toda sociedad, queda un porcentaje de personas que por restricciones económicas, no logran una alimentación básica adecuada. La filantropía privada y los programas del estado, deben compensar ese déficit, idealmente con mecanismos que no estimulen la perpetuación del servicio.
La vivienda con las variables de comodidad, ubicación y protección del medio ambiente, es determinante para el control de muchas enfermedades. Los angostos y mosquitos son el ejemplo más obvio, pero hay muchos otros factores que inciden en que una vivienda adecuada para la ubicación geográfica, determina la salud física y mental de sus ocupantes.
Igual que el agua, la educación, el empleo y el nivel económico, son determinantes obvios de la capacidad de una persona para detectar una enfermedad y tratarla, y no se requiere de mucha “intersectorialidad” para saber que entre más educada una persona, entre mejor y más estable sea su empleo, entre mejor sea su ingreso, mejores van a ser sus posibilidades de mantenerse sano o enfrentar una enfermedad.
El transporte es un determinante indiscutible. Tampoco aquí se requieren muchas juntas y expertos para entender que una infraestructura de transporte apropiada, no solo evita innumerables muertes y heridos, sino que contribuye enormemente a la productividad y bienestar de una comunidad. Los criterios y estándares de lo que es un transporte organizado, poco contaminante y con baja accidentalidad están universalmente reconocidos. Solo se requiere de la voluntad política de los responsables del tránsito en las ciudades y el país, quienes deben reaccionar ante las altísimas tasas de accidentalidad y letalidad de un sistema muy disfuncional.
La exposición a tóxicos y elementos físicos dañinos, si puede esconderse en las comunidades rurales y urbanas y allí si se requiere empoderar a los médicos que detecten aumentos inusuales de ciertas patologías sospechosas de ser producidas por agentes físicos o químicos. La adecuada planeación de ciudades, barrios, y comunidades rurales, con cuidadoso estudio del medio ambiente, vale para la prevención, pero también el sistema debe estar dotado de laboratorios adecuados para la deteccion de toxicos, quimicos, radiacion y expertos entrenados en sospechar y estudiar posibles noxas ambientales.
Si, hay muchos factores que determinan el nivel de salud de una comunidad. Pero hay varios que son obvios y que los encargados directos de cada sector deben hacer siempre los posible por mejorarlos y no se requiere de muchos médicos, ni de mucha interacción entre sectores para que eso, tan obvio ocurra. Y hay otros sectores, que sí son claves, y a esos se les debe poner toda la atención, presupuesto y se les debe dar toda la capacidad de coordinar con los sectores que puedan estar determinando la afectación.