El cristianismo nace en Palestina con Jesús de Nazaret y sus discípulos.
Los apóstoles son los primeros en difundir el mensaje cristiano fuera de Palestina.
Gracias a los soldados romanos se expande el cristianismo por todo el Imperio.
El cristianismo triunfa rápidamente gracias a la mejoría que suponía con respecto a la religión grecorromana, así como por la valoración que hace de las personas, siendo la primera religión que predica la igualdad entre los seres humanos.
Pero durante sus tres primeros siglos de existencia sufren persecuciones, ya que a las autoridades romanas ven en el mensaje cristiano una amenaza a la estabilidad del Imperio, basado económicamente en el trabajo de los esclavos y en el sometimiento de la mayoría de la población a autoridades absolutas.