RESEÑA. El pensamiento mestizo. Gruzinski Serge. Editorial Paidós Ibérica. Barcelona, 2000, pp. 364. ISBN: 9788449309434.
Este libro fue publicado por primera vez en 1999 bajo el título La pensé métisse. Esta magna obra de Serge Gruzinski fue traducida al español de manos de Enrique Folch González e incluida dentro de la colección dirigida por Manuel Cruz de la Editorial Paidós Ibérica. En este libro se busca profundizar en los fenómenos de mestizaje con el fin de que el lector comprenda que la historia no se rige por categorías absolutas, sino que comprendan que se encuentran ante unos procesos mucho más complejos.
Dicha obra ha sido realizada por Serge Gruzinski, doctor en historia y especializado en Latinoamérica, concretamente en la historia de las mentalidades. La mayoría de sus obras se han centrado en los estudios de la imaginen del mestizaje y la modernidad en México. Sin embargo, sus últimos trabajos han pasado a centrarse en la zona del actual Brasil y el Imperio Portugués. Es Director emérito de investigaciones del Centre National de la Recherche Scientifique y Director de estudios de la École des Hautes Études en Sciences Sociales. Dentro de sus producciones podemos destacar La colonización de lo imaginario. Sociedades indígenas y occidentalización en el México Español s. XVI-XVIII (1991) o El destino truncado del Imperio azteca (2012).
¿Dónde están las bases de la investigación de Gruzinski? Para descubrirlo debemos introducirnos en las investigaciones realizadas por Warburg. Con ellas, se inicia el libro pues son el inicio de una andadura que nos permitirá comprender un mundo donde se entremezcla América, la Italia Renacentista, la globalización, y por supuesto, los mestizajes. Gruzinski incide aquí en el hecho de que la mezcla de culturas ha sido cuantiosa a lo largo de la historia, a la vez que se desarrollan pugnas por la defensa de las tradiciones locales y la limpieza étnica. Ante esta situación, el ensayo busca dar respuesta a las siguientes preguntas: ¿Hasta qué punto una sociedad occidental puede tolerar la partición creciente de expresiones híbridas? ¿En qué momento intenta ponerles trabas? ¿A qué precio consigue dominar el fenómeno y hacer de él la base de su supremacía? ¿cómo se despliega, suponiendo que exista, un pensamiento mestizo?
Para intentar dar respuesta a estos interrogantes, el libro se divide en doce capítulos, cada uno con sus respectivos subrayados, que buscan estructurar el discurso y hacer accesible la información a cualquier lector interesado en el tema. A la vez que permite tener una visión general de los puntos más importantes de la investigación. Así la cosas, procedemos a introducir al lector en los puntos más importantes.
El autor busca dejar claro que el mestizaje es un elemento inherente al ser humano, y, por tanto, anterior a la globalización. ¿Esto se traduce en el lenguaje? No, aunque dicho proceso ha ido de la mano de la humanidad, el lenguaje relacionado con el mestizaje esta apenas explorado, pues mestizaje y sincretismo se asocian con una sensación de confusión. Sin embargo, solo a través de la mezcla entre lo europeo y lo indígena puede nacer la cultura mexicana. De ahí, que Gruzinski incida en la necesidad de que la historia se centre en los procesos de mestizaje, pues solo así podremos entender los imaginarios y las formas de vida tanto de América, como de Europa, África o Asia.
¿Qué hay que tener en mente para estudiar América? La dominación occidental introducida a través de mecanismos como la religión católica, el comercio, el armamento o la propia imagen artística. La occidentalización será un pilar esencial para la construcción de la nueva sociedad mestiza, pues su choque con los elementos indígenas serán claves para la creación de nuevas formas de sociales. América se presentaba como el lugar perfecto para crear una copia de Castilla, pero con la ventaja que no tenía los obstáculos heredados del pasado medieval y se iba adecuando a los que se mantenía de los sustratos indígenas. En este proceso de occidentalización, Gruzinski presta especial atención a la introducción de la religión católica será un pilar clave dentro del proceso de construcción del Nuevo Mundo.
Para expresar mejor sus ideas, el autor acudirá a las referencias pictóricas, como un medio para mostrar el desarrollo del pensamiento mestizo. Para ello pone de ejemplo las representaciones con influencia renacentista que se desarrollan tanto en Puebla como en Ixmiquilpán. A través de estas representaciones, el arte del Renacimiento se hace un hueco en la vida cotidiana de las sociedades americanas, y de la mezcla que está saliendo de la interacción con las ideas europeas.
¿Todo discurre sin incidentes? Evidentemente, no, Gruzinski incide en el proceso de cristianización. Este busca la creación de un orden nuevo eliminando cualquier elemento anterior, por lo que la mezcla se percibe como satánica. Sin embargo, esto no es viable, los nobles indígenas siguieron teniendo presencia dentro del Nuevo mundo español, conservaron sus palacios, códices, costumbres, etc. A la misma vez, melodías y ritmos prehispánicos siguieron presentes porque ayudaban a la introducción del nuevo credo. A la vez que se produjeron sincretismos entre las antiguas deidades y el cristianismo.
Para concluir su trabajo, Gruzinski nos traslada a la producción cinematográfica del siglo XX, con el fin de mostrar que los procesos de mestizaje, no son solo exclusivos del México de los siglos modernos, sino que se siguen produciendo en tiempos mucho más próximos. Así las cosas, concluye con la idea de que los mestizos son seres humanos afortunados, pues son individuos que en única vida pueden verse inmersos en varios mundos. A pesar de esto, el autor reconoce al final la inmensa dificultad que suscita la investigación de estos procesos, de ahí que todos los matices no puedan ser tratados en esta obra, y sean necesarias próximas obras.
En definitiva, la obra de Serge Gruzinski, muestra los entresijos de una investigación compleja pero que ha permitido crear esta publicación con la que busca reformular el pensamiento historiográfico entorno a la figura del mestizo. Busca ampliar la visión de un investigador occidental centrado en la influencia de europea, a la vez que explora los mecanismos que se desarrollan durante la modernidad. El gran valor de la obra es su aproximación al arte de la época que nos permite entender más de cerca a las personas que la produjeron y como circulaban los imaginarios entre dos mundos completamente distintos pero destinados a entenderse.