Los nazis empezaron el exterminio con un programa de eutanasia, cuyas víctimas eran deficientes y enfermos mentales (Aktion T4). Según las ideas nazis, estas personas no podían pertenecer a la raza suprema ni debían reproducirse, y por eso, tenían que ser eliminados. Este programa de eutanasia acabó por las protestas de familiares y de la Iglesia.
Aunque los judíos europeos fueron las víctimas principales del régimen, había también más grupos que sufrieron el terror nazi. Los gitanos fueron considerados inferiores y perdieron una gran parte de su población en los campos de exterminio. La homosexualidad fue estrictamente prohibida y miles de homosexuales alemanes fueron encarcelados en los campos de trabajo. Los testigos de Jehová, al rehusarse a prestar juramentos, fueron considerados una amenaza por los nazis y muchos sufrieron el mismo trato de encarcelamiento. Unos 9.000 españoles, que se habían enfrentado a Franco durante la Guerra Civil, también fueron víctimas de los campos de concentración.
El castillo de Hartheim, un centro de matanza de eutanasia donde personas con incapacidades físicas y mentales fueron asesinadas por gaseamiento y inyección letal.
Hartheim, Austria,
Primero a los judíos no se les permitió trabajar en sus profesiones ni trabajar para el gobierno. Los estudiantes judíos fueron expulsados de las escuelas y universidades. “Privilegios” como el derecho a poseer cosas de valor, como pieles, bicicletas, radios, joyas etc., les fueron quitados. Fueron obligados a ser públicamente identificados con una Estrella de David cosida en la ropa. La pena por no usar la estrella era encarcelamiento o muerte.
Terese Flaum y su hijo Georges eran judíos franceses. Terese y el padre de Georges murieron en Auschwitz. Georges consiguió sobrevivir usando papeles falsos. Los judíos fueron forzados a usar estrellas de David para poder ser identificados.
Después los judíos fueron forzados a mudarse de sus pueblos a sectores de las ciudades, donde tenían que vivir en barrios separados llamados guetos. La mayor parte se localizaban en el este de Europa. Los guetos eran barrios viejos y destartalados cerrados con alambre de espino y vigilados continuamente por soldados. Las condiciones en los guetos eran terribles. Los judíos, hacinados, sufrían hambre por las mínimas raciones, enfermedades sin tratamiento ni medicina y trabajos forzados. Las escuelas y el culto judío fueron prohibidos.
El castigo de no usar la estrella, escaparse del gueto o contrabandear comida, fue la muerte o deportación “al este.”
Lodz, Polonia - Niños trabajando en el taller de fabricación de zapatos en el gueto
Varsovia, Polonia - Niños moribundos por inanición en las calles del gueto