CREANDO EL CICLO DE ACCIÓN DE UNA ESCUELA PROMOTORA DE SALUD
o cómo convertir mi CEIP en una Escuela Promotora de Salud (EPrS)
Fase 1. Puesta en marcha
Objetivo: Generar compromiso en la comunidad educativa.
Acciones clave:
Sensibilización: Presentación del modelo EPrS al equipo directivo, profesorado, AMPA y alumnado, destacando la trayectoria previa del centro en proyectos de bienestar integral. Se realizarán jornadas informativas, dinámicas participativas y charlas motivacionales para concienciar sobre la importancia de la salud integral.
Creación de un grupo de trabajo de salud: Con representantes del profesorado, alumnado, familias, agentes de salud locales y entidades comunitarias. Este equipo liderará las iniciativas de salud del centro y coordinará actividades intersectoriales con agentes del entorno (centros de salud, asociaciones deportivas, etc.).
Definición de la visión: Establecer una declaración de intenciones que refleje el compromiso con la salud integral, la inclusión y la equidad, considerando la diversidad socioeconómica y cultural del alumnado. Se integrará en el Proyecto Educativo de Centro (PEC) para garantizar su sostenibilidad.
Fase 2. Evaluación del punto de partida
Objetivo: Identificar necesidades, fortalezas y áreas de mejora.
Acciones clave:
Diagnóstico inicial: Uso del instrumento de evaluación rápida de SHE para analizar aspectos relacionados con la convivencia, el uso de pantallas, el descanso y la movilidad segura. Además, se incorporarán observaciones directas en el entorno escolar y entrevistas con personal clave.
Análisis del contexto: Considerar la diversidad socioeconómica, el acceso a recursos naturales cercanos (parques, playa) y la infraestructura del centro adaptada para la inclusión. Se realizará un mapeo de recursos comunitarios para identificar oportunidades de colaboración.
Participación activa: Encuestas y talleres participativos con alumnado, familias y personal del centro para identificar percepciones y propuestas de mejora. Se utilizarán técnicas de co-creación para fomentar la implicación de todos los actores.
Fase 3. Planificación para la acción
Objetivo: Diseñar un plan de acción integral y sostenible.
Acciones clave:
Establecimiento de prioridades: Basadas en la evaluación del punto de partida, como la movilidad segura, la regulación del uso de pantallas, el fomento de hábitos de descanso saludable y la mejora del bienestar emocional. Se priorizarán acciones con impacto a corto y largo plazo.
Definición de metas y objetivos: Claros, medibles y alcanzables, con un enfoque en la inclusión y la equidad. Ejemplos:
"Aumentar en un 20% el uso de caminos escolares seguros en un año."
"Reducir en un 15% el uso excesivo de pantallas en el alumnado."
Plan de acción: Incluye actividades específicas (talleres de alimentación saludable, programas de educación emocional, campañas de sensibilización sobre el sueño saludable), responsables, cronograma y recursos necesarios, promoviendo el uso del entorno natural para actividades al aire libre.
Fase 4. Implementación
Objetivo: Poner en marcha las acciones planificadas.
Acciones clave:
Ejecución de actividades: Talleres de salud, programas de educación emocional, iniciativas de movilidad sostenible, uso responsable de tecnología y actividades al aire libre aprovechando el entorno natural cercano. Ejemplos:
"Semana de la Salud"
"Desafío sin pantallas"
"Rutas saludables en familia"
Colaboración con la comunidad: Alianzas con entidades locales, centros de salud, asociaciones culturales y deportivas para potenciar los recursos comunitarios. Se fomentarán proyectos de aprendizaje-servicio vinculados a la salud.
Comunicación interna y externa: Difusión de logros y buenas prácticas en la web del centro, redes sociales y reuniones con las familias para visibilizar el compromiso con la salud. Se elaborará un boletín trimestral de salud para toda la comunidad educativa.
Fase 5. Seguimiento y evaluación
Objetivo: Evaluar el impacto de las acciones y asegurar la mejora continua.
Acciones clave:
Evaluación continua: Revisiones periódicas del plan y ajustes necesarios, considerando la opinión del alumnado y las familias. Se establecerán reuniones trimestrales del equipo de salud para el seguimiento.
Indicadores de evaluación: Participación en actividades, mejora en hábitos saludables, percepción del bienestar y reducción de conflictos. Se aplicarán cuestionarios de satisfacción y se analizarán datos cuantitativos y cualitativos.
Informe de resultados: Compartir con la comunidad educativa para fomentar la transparencia, la participación y el compromiso continuo. Se presentarán los resultados en jornadas de puertas abiertas y en el Consejo Escolar.
Participación activa: Implicación del alumnado en todas las fases, desde la planificación hasta la evaluación. Se crearán "Comités de Salud Estudiantiles" para que los niños y niñas propongan y lideren actividades.
Equidad e inclusión: Adaptación de las intervenciones a la diversidad del alumnado y sus familias, considerando las desigualdades socioeconómicas y culturales. Se diseñarán materiales accesibles y se ofrecerán talleres específicos para familias en situación de vulnerabilidad.
Sostenibilidad: Integración de la promoción de la salud en la cultura del centro, fomentando hábitos saludables a largo plazo y fortaleciendo la colaboración con la comunidad. Se buscará la incorporación de la EPrS en el currículo y en los planes de formación del profesorado.