Modulo IV
Cómo convertirse en Escuela Promotora de Salud.
Cómo convertirse en Escuela Promotora de Salud.
OBJETIVOS
4.1. Reflexionar sobre el potencial de la promoción de la salud comunitaria desde la escuela.
4.2. Identificar la promoción de la salud como un elemento estimulante de los dinamismos del centro y de la comunidad, partiendo del currículum docente.
4.3. Aportar una guía concreta sobre el proceso a seguir para llegar a formar una EPrS.
4.4. Identificar cuestiones clave a la hora de formar equipos de trabajo, necesarios en la constitución de la EPrS.
4.5. Caracterizar el enfoque participativo, comunitario, interactivo y contextualizado, como soporte y guía de la promoción de la salud, en conexión con el enfoque educativo del centro.
Como introducción a este apartado hacemos referencia al principio de Heisenberg donde nos recuerda que el mero hecho de observar algo ya lo modifica. Por otro lado, como puedes observar en la ilustración 1 sobre la metáfora del elefante se precisa de la reflexión sobre el punto de vista de quien observa. Es decir, el contexto de nuevo es clave, ya que puede influir de forma sustancial en nuestras percepciones y juicios sobre una "realidad" observada.
Ilustración 1. La realidad según la perspectiva.
Fuente: extraído de Lema, R (@riclemauy, 28 de mayo 2011). "Lo primero que debemos decir es que el juego es un fenómeno ambiguo. Muchas disciplinas han intentado explicar su función biológica, psicológica, social o cultural. pero, como la parábola de los ciegos, ninguna logra comprender al elefante en su complejidad". De X (anteriormente Twitter).
Si tenemos en cuenta lo anterior, un hecho contrastable es que nuestra mera presencia en un centro educativo ya influye y modifica tanto el contexto como lo que suceda en él. Por este motivo, una vez detectada una necesidad social o una necesidad del contexto propio, podríamos plantearnos el tipo de influencia que desearías tener. Y si recordamos los datos arrojados por el estudio HBSC (Health Behaviour in School-aged Children), podríamos plantearnos también el tipo de influencia que desearías tener en la salud de los miembros de la comunidad educativa.
Está en nuestra mano la capacidad de producir cambios, dinámicas e iniciativas que consigan mejorar la salud de la comunidad educativa. Somos importantes y capaces. Juntas y juntos podemos lograrlo. Objetivo: “Ser Escuela Promotora de Salud” (EPrS), o si ya lo somos, “Profundizar en las acciones de promoción de la salud desde la escuela”. Además de la importancia de “Ser”, conviene recordar la importancia de “la forma de Ser”, es decir, cómo el proceso y las decisiones de llevarlo a la práctica puede ser clave en la consecución de los objetivos de las Escuelas Promotoras de Salud.
Si echamos un vistazo a nuestro alrededor dedicando un tiempo a observar, reflexionar y dialogar con otras personas de nuestro contexto, con las que compartir nuestras opiniones e impresiones, podríamos llegar a puntos de vista comunes. Así averiguaremos cuál es el punto de partida. ¿Quién?, ¿dónde?, ¿cuándo?, ¿cómo?, ¿con quién?, ¿por qué? y ¿para qué? pueden ayudar, sin olvidar ¿Quién hubo antes y qué hizo?, además de ¿Qué queremos lograr en el futuro próximo o lejano?, con quién, cuándo y cómo.
Por lo tanto, para que un centro educativo sea una EPrS es necesario una “prueba” de diagnóstico inicial para conocer las características, los valores, la cultura y las creencias. También las relaciones, las costumbres, tradiciones o los sucesos previos influyentes. En la medida en la que la información en esta línea aflore estaremos mejor ubicados para construir sobre una base sólida.
Para abordar los contenidos de este apartado queremos hacer referencia de un símil que Ibor y Julián (2016) muestran en su libro "El senderismo como proyecto interdisciplinar en el ámbito escolar" en el que se identifican tres aprendizajes fundamentales: planifica, equipa, actúa. Ilustración 2. Aprendizajes fundamentales del senderismo.
Fuente: Adaptado de Ibor y Julián (2016). Descripción textual
Para realizar una ruta senderista es fundamental planificar: definir el destino, la distancia, herramientas como el MIDE (medio, itinerario, desplazamiento, esfuerzo) y contar con itinerarios alternativos para emergencias. Esta planificación garantiza seguridad, aprendizaje y disfrute.
Al igual que una ruta, para que un centro educativo sea una EPrS se necesita:
Planificación: Si no es EPrS, hay que diseñar la “ruta”; si ya lo es, profundizar en la experiencia.
Perspectiva doble: “Equipaje individual” (cada participante) y “equipaje comunitario” (acciones colectivas).
Elementos esenciales del "equipaje":
Planos y brújula: Saber teórico y modelos de referencia (Guía Institucional de EPrS).
Calzado adecuado: Estructura organizativa del centro (integrar salud en el PEC y planificar acciones anuales).
Comida y bebida: Habilidades comunicativas e interpersonales (escucha activa, acuerdos, empatía).
Ropa de abrigo y chubasquero: Participación comunitaria (implicación de alumnado, familias y agentes externos).
Gorra y crema solar: Gestión del estrés (evaluación, reajuste de decisiones, trabajo en equipo).
Móvil con batería y botiquín: Autocuidado personal y grupal (resolución de conflictos, mediación, apoyo emocional).
El proceso se basa en la planificación, la participación activa y la gestión de situaciones críticas, con el objetivo de crear un entorno educativo saludable y resiliente
Para construir un entorno saludable y motivador, es esencial fomentar un clima de confianza, basado en el respeto mutuo, la comunicación asertiva y la empatía. Las buenas dinámicas de trabajo y el sentimiento de pertenencia facilitan el logro de acuerdos y el progreso en equipo.
La motivación es clave y debe alimentarse de forma continua. Según la Teoría de la Autodeterminación (Deci y Ryan, 2000), la autonomía, las relaciones positivas y la percepción de competencia potencian la motivación intrínseca, más efectiva que la extrínseca. La Teoría de Metas de Logro (Nicholls, 1984) también contribuye a fomentar conductas saludables.
Es importante:
Dosificar esfuerzos y evaluar periódicamente el bienestar del grupo, con chequeos durante el curso y en la Memoria anual.
Valorar el proceso tanto como la meta, permitiendo ajustes cuando sea necesario.
Establecer acuerdos previos escritos, que reflejen las expectativas y compromisos del equipo, facilitando la gestión de conflictos.
En situaciones de desacuerdo, se recomienda:
Buscar puntos en común y explorar soluciones mediante lluvia de ideas.
Aplicar la técnica del “tiempo muerto” para reflexionar con mayor calma.
Promover la salud en la comunidad implica también cuidar el bienestar personal, manteniendo un enfoque equilibrado entre el logro de objetivos y el cuidado emocional del grupo.
El currículum es el eje central de la acción educativa, ya que define objetivos, competencias clave y específicas, saberes básicos y criterios de evaluación. Sirve como referencia para la toma de decisiones docentes y es clave para integrar la promoción de la salud en el ámbito escolar.
A nivel legislativo, el currículum se concreta en un Real Decreto de Enseñanzas Mínimas (para todo el Estado), que luego es adaptado por cada comunidad autónoma. El perfil de salida es el elemento que cohesiona los objetivos de las distintas etapas, permitiendo vincular la promoción de la salud con las competencias clave mediante descriptores operativos de presencia alta o media.
Además del currículum formal, es importante considerar el currículum oculto, que transmite valores y normas de forma no explícita, pudiendo reforzar o contradecir los mensajes formales.
Se destaca la importancia de interconectar acciones de promoción de la salud con el currículum, más allá de actividades puntuales, favoreciendo proyectos continuos que involucren al alumnado en la detección de necesidades y la creación de productos con impacto en su comunidad.
Según Hattie (2017), el "aprendizaje visible", basado en la reflexión y la retroalimentación, potencia el aprendizaje. Furco (2003) y el modelo social-ecológico de Langille y Rodgers (2010) subrayan el éxito de las acciones que alinean escuela, comunidad y políticas educativas.
Se recomienda la obra de Puig-Rovira (2015) “11 ideas clave. ¿Cómo realizar un proyecto de aprendizaje-servicio?” como guía para implementar este enfoque.
La sensibilización es clave para impulsar la participación de la comunidad educativa en la promoción de la salud. Establecer rutinas saludables desde el inicio del curso puede generar buenas costumbres y crear inercias positivas a largo plazo.
Una sensibilización bien organizada facilita la creación de alianzas y redes entre los distintos agentes educativos, promoviendo la integración de la salud en la vida escolar mediante acuerdos formales presentes en los documentos institucionales y en los órganos colegiados.
El Equipo de Salud puede constituirse como una Comisión del Consejo Escolar, ya que este es el órgano de mayor rango en el centro, encargado de aprobar proyectos educativos. Además, si existe una comunidad sensibilizada, el equipo puede ampliarse a nivel de barrio o localidad, sumando otros agentes de salud del entorno.
La participación activa de la comunidad educativa es fundamental para el éxito del Equipo de Salud, que puede incluir al equipo directivo, profesorado, familias, alumnado, centros de salud, y otros agentes comunitarios (representantes municipales, PIEE, asociaciones, ONGs, etc.).
Se puede ampliar el impacto coordinando acciones entre varios centros educativos vinculados al mismo centro de salud, promoviendo intervenciones a nivel de distrito educativo. La sostenibilidad de las acciones es clave para mantener el compromiso a largo plazo.
Es importante:
Reconocer logros y agradecer la participación de todos los agentes.
Fomentar que cada agente aporte propuestas desde su ámbito.
Potenciar la motivación a través de experiencias positivas, donde se valore la competencia, autonomía y el sentido de pertenencia.
Ejemplo: Si el alumnado propone instalar zonas de sombra en el patio y la idea es respaldada por la comunidad, no solo se mejora la salud ambiental y el bienestar, sino que también se refuerza el sentimiento de que su voz es escuchada y valorada.
Al igual que en una travesía, en la promoción de la salud es necesario hacer pausas para reflexionar, evaluar y reponer fuerzas, asegurando la sostenibilidad del proyecto. La necesidad de salud y alfabetización en salud es continua, por lo que mantener las acciones de forma estable a lo largo del tiempo resulta más efectivo.
Claves para la sostenibilidad:
Estabilidad de los participantes en el proyecto para generar rutinas y familiaridad en el trabajo en equipo.
Impacto positivo duradero en la comunidad educativa (alumnado y familias).
Ahorro de tiempo y esfuerzo gracias a procesos consolidados y agentes formados.
Recomendación:
Elaborar protocolos de acogida que sirvan como guías para:
Documentar funcionamientos, acuerdos y prioridades del Equipo de Salud.
Facilitar la integración de nuevos miembros, que podrán conocer el contexto y contribuir desde el respeto al trabajo previo.
Institucionalizar las innovaciones para que trasciendan a las personas que las iniciaron, asegurando su continuidad en el tiempo.
Este enfoque permite que las iniciativas de salud se conviertan en parte de la cultura del centro educativo, facilitando la adaptación a los relevos generacionales y el compromiso de toda la comunidad.
En la siguiente infografía adaptada de la original de Cano y Hernando (2023) representa un diagrama acerca de la implementación del Ciclo de transformación en modelo de Escuela Promotora de Salud, adaptado al sistema educativo español. Dicha implementación conlleva 5 fases de ejecución. Para acceder a la definición de las acciones de cada una de ellas pincha en la imagen interactiva.
https://view.genially.com/65c2163f177e980013437f18/presentation-infografia-unidad-4-eps
Diaggrama acerca de la implementación del CICLO