Scratch es un lenguaje de programación visual que permite el desarrollo de habilidades mentales mediante el aprendizaje de la programación, sin tener conocimientos profundos sobre el código. Sus características ligadas al fácil entendimiento del pensamiento computacional han hecho que sea muy difundido en la educación de niños, adolescentes y adultos
Este lenguaje de programación se utiliza con fines didácticos para crear animaciones de forma sencilla y servir como introducción al contenido de programación más avanzado. También puede usarse para un gran número de propósitos educativos construccionistas y de entretenimiento, como lo son: proyectos de ciencias (incluyendo simulación y visualización de experimentos), conferencias grabadas con presentaciones animadas, historias animadas de las ciencias sociales, arte interactivo, música, entre otros. Se pueden ver los diferentes proyectos existentes en la web de Scratch, modificarlos e incluso probarlos sin llegar a guardar los cambios ya que no requiere ningún tipo de registro.
Scratch en el aula sirve entre otras cosas para:
Desarrollar el pensamiento lógico y algorítmico
Desarrollar métodos para solucionar problemas de manera metódica y ordenada
Desarrollar el hábito de hacer autodiagnosis con respecto a su trabajo
Desarrollar la capacidad de poner en duda las ideas de uno mismo
Tener la posibilidad de obtener resultados complejos a partir de ideas simples
Trabajar cada cual a su ritmo en función de sus propias competencias
Aprender y asumir conceptos matemáticos: coordenadas, variables, algoritmos, aleatoriedad
Aprender los fundamentos de la programación
Usar distintos medios: sonido, imagen, texto, gráfico…
Posibilitar el aprendizaje colaborativo a través del intercambio de conocimiento.
Conclusiones.
Programación y robótica van de la mano en lo Educativo. Mientras una promueve la resolución de problemas, capacidades lógicas y espaciales, nivel de abstracción, atención y concentración… la otra aumenta el compromiso de la infancia y adolescencia en actividades basadas en la manipulación, el desarrollo de habilidades motoras, la coordinación ojo-mano y una forma de entender las ideas abstractas. Son disciplinas desafiantes para estudiantes y docentes.
Retomando la idea de que estamos preparando estudiantes para trabajos que todavía no existen, la programación y la robótica educativa proponen el desafío de la enseñanza interdisciplinaria, que expone a los alumnos ante diferentes tipos de conocimiento y que les prepara para enfrentarse de manera consciente ante los desarrollos tecnológicos del mundo contemporáneo.