Mi nombre es Julieta Chiaramonte, tengo 27 años y nací en la Ciudad de Buenos Aires, un 26 de agosto de 1998. Por esas coincidencias de la vida, comparto natalicio con Julio Cortázar. Tal vez por ese motivo llegué, allá lejos y hace tiempo, en el año 2018, a la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Tal vez por ese motivo soy Licenciada y Profesora de Enseñanza Media y Superior en Letras. Tal vez, no. Tal vez solo sea un efecto colateral de la verborragia.
Actualmente trabajo en el Colegio Pestalozzi de profesora de Español como Lengua Extranjera (ELE) en el nivel secundario y como maestra de alemán en el nivel primario. También trabajé dos años como ayudante de segunda en el Instituto de Lingüística de la UBA. En esos años fui parte del comité editorial de la revista científica Signo y Seña. Bajo la dirección de la bibliotecaria Cynthia Illanes, participé de la elaboración de un tesauro para la biblioteca del instituto y de la digitalización del archivo de la lingüista argentina Beatriz Lavandera. Además formé parte de la comisión organizadora de las VII Jornadas de Jóvenes Lingüistas (2025), un congreso destinado a estudiantes en formación. Allí moderé el panel plenario Lenguaje, Inteligencia Artificial y Enseñanza: desafíos y oportunidades en el aula contemporánea.
En cuanto a mi trayectoria docente, la pandemia fue un antes y un después en mi carrera laboral porque me permitió comenzar a trabajar en forma remota dando clases de idiomas y acceder a un público internacional. Así obtuve mi primer trabajo en un instituto de idiomas. Di clases de inglés en forma virtual durante 2021 y 2022. Luego de dos años trabajando en remoto, pisé por primera vez un aula en el Colegio Pestalozzi, institución que me permitió crecer profesionalmente como docente de idiomas. El Colegio ofrece diferentes capacitaciones para la implementación de tecnología en el aula y para reflexionar sobre los usos pedagógicos de las nuevas tecnologías.
Desde entonces utilizo diariamente Google Drive y plataformas como Zoom, Microsoft Teams, Google Meet y Google Classroom. Además recurro a diferentes sitios para la elaboración de actividades online. Entre ellos se destacan Wordwall, Genially, Canva, EducaPlay y LearningApps.
Dibujo realizado en Microsoft Paint.
Mi vínculo con la digitalidad inició en la infancia. Crecí explorando y experimentando con la computadora de mi casa. A la izquierda puede verse un ejemplo de lo que para mí era un juego: dibujar con programas como Paint. Este juego fue sofisticándose progresivamente, ya que unos años después descargué Adobe Photoshop, vi un par de tutoriales en Youtube y al día de hoy conozco sus funcionalidades básicas.
En una materia como Nuevas Tecnologías espero que el uso de la tecnología forme parte de la propia dinámica de la clase y que pueda servir de ejemplo para descubrir nuevas herramientas. Pero sobre todo, dado que ya utilizo muchas herramientas digitales en mis clases, espero que me ayude a tomar una distancia crítica con mis propias prácticas y perfeccionar el sentido pedagógico de su uso.